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Credito: MCI |
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Caracas 13 de marzo de 2007.- Venezuela reafirmó ante la Conferencia de Desarme en Ginebra, Suiza, que la eliminación de las armas de destrucción masiva, en particular las nucleares, “es una prioridad y un objetivo ineludible”.
Así lo indicó el viceministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores con América del Norte y Asuntos Multilaterales, Jorge Valero, durante su intervención ante este foro multilateral realizado ayer.
El diplomático venezolano exhortó a la comunidad internacional a abocarse a este cometido, debido a los peligros que entraña para la humanidad este tipo de armas, informó una nota de prensa de la Cancillería.
“El gobierno del presidente Hugo Chávez Frías hace un llamado para que esta conferencia inicie, cuanto antes, negociaciones conducentes a un acuerdo internacional que proscriba el despliegue de armas nucleares o cualquier otro sistema bélico que ponga en riesgo la paz y la seguridad internacional”, comentó.
Valero señaló que los países poseedores de estas armas deben cumplir con las 13 medidas prácticas acordadas en el documento final de la VI Conferencia del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), cuyo instrumento establece la necesidad de llevar a cabo negociaciones de buena fe.
Señaló que Venezuela deplora la negativa de algunos países de continuar bloqueando la ejecución práctica del desarme nuclear, “ya que esta situación afecta la credibilidad de la Conferencia de Desarme ante la opinión pública mundial”.
Afirmó que los estados poseedores de armas nucleares tienen la mayor responsabilidad y se requiere de éstos un compromiso político verdadero orientado a reducir y a eliminar las armas nucleares.
“Con el mayor cinismo y aplicando una política de doble rasero algunos países, que se erigen en supuestos defensores de la no proliferación, cuestionan a otros Estados por un presunto incumplimiento de sus obligaciones”, refirió.
El viceministro recordó que “uno de los pilares fundamentales del TNP es el derecho al desarrollo y uso pacífico de la energía nuclear, el cual debe ser preservado de manera transparente y no discriminatoria. La promoción de enfoques discriminatorios en el tratamiento del desarme crea desconfianza entre los Estados e impide el logro de avances concretos en esta materia”.