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Caracas, 22 Ene. ABN.- Académicos del área de las ciencias sociales de universidades españolas resaltaron el proceso venezolano en el foro que se celebró el pasado viernes 19 en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, titulado «Venezuela después de las elecciones. Reflexiones sobre democracia y socialismo en América Latina».
El evento estuvo moderado por Jaime Pastor Verdú, presidente de la Sección de Derechos Civiles Ágora del ateneo y además profesor titular en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned) de España, según un comunicado de la embajada de Venezuela en España.
Además, contó con un panel integrado por Carlos Fernández Liria, profesor titular de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y coautor del libro Comprender Venezuela, pensar la democracia.
También estuvo Montserrat Galcerán Huguet, catedrática de Filosofía en la UCM; Marcos Roitmann Rosenmann, profesor titular de Estructura Social de América Latina en la misma universidad, y Luis Alegre Zahonero, becario de investigación en la Facultad de Filosofía de la Complutense y coautor del referido texto sobre Venezuela.
Jaime Pastor Verdú catalogó a la revolución venezolana fundamentalmente como un proceso de ruptura con el neoliberalismo, a la vez que analizó los últimos acontecimientos relacionados con el reciente proceso electoral presidencial venezolano, dejando atrás el eurocentrismo que con frecuencia condiciona el estudio de la realidad latinoamericana y caribeña.
En este sentido, el catedrático Carlos Fernández Liria destacó, durante su intervención, que después de resultar reelecto, el pasado 3 de diciembre, el presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, se reafirmaba en la construcción del socialismo del siglo XXI.
Agregó que Europa debe aprender mucho de la revolución venezolana, al ser este el proceso político más importante de la historia moderna, después de la Revolución Francesa y más que la soviética, en 1917.
Además, aseguró que en Venezuela se confirmaba la excepción a la regla, en el sentido de que «por primera vez es posible una vía parlamentaria hacia el socialismo».
Luis Alegre Zahonero subrayó que en la pasada elección presidencial «todos tenían clara la estrategia golpista de la oposición, por lo que el reconocimiento a última hora de los resultados fue una variación del esquema previsto y resultó una sorpresa».
Zahonero también describió a la audiencia el tratamiento informativo que otorgaron los medios de comunicación venezolanos a los resultados de las encuestas preelectorales, al exponer estas tendencias inexistentes que finalmente conducían a empates técnicos virtuales.
La académica Montserrat Galcerán Huguet coincidió en que el presidente Chávez «va a avanzar en el programa del socialismo del siglo XXI», pero precisó que “en Venezuela no son sólo importantes las acciones del Estado sino y, sobre todo, la activación de la ciudadanía”.
Asimismo, añadió que resultaba un signo de madurez de un proceso revolucionario el que los sectores mayoritarios de la población tengan participación política.
«Las capas populares tienen que construir sus formas de poder para interactuar con el Estado, que a su vez impulsa la revolución», dijo.
Resaltó que en el caso venezolano existe la particularidad que se trata de una nación con recursos materiales, «a diferencia de otras experiencias, no hay que producir primero para luego distribuir», lo que resultaba un elemento a favor del avance del proceso.
Huguet aseguró que en Venezuela «no se está dando una receta en relación con el Estado de Derecho sino una transformación social y política con protagonismo popular, que significa un hálito de esperanza ante la decepción y el pesimismo infundido por esa noción neoliberal en la que se nos hablaba del fin de la historia».
El profesor Marcos Roitman Rosenmann añadió que se trataba de «una vía constituyente inédita, antineoliberal y de politización. Lo ocurrido a partir de 1998 implica un proceso de refundación de la ciudadanía».
Por otro lado, subrayó que la insurgencia protagonizada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en México, a partir de 1994, fue un elemento fundacional de la nueva etapa que hoy vive América Latina.
Según la experta, este movimiento plantó la refundación del orden a partir de la ciudadanía y la propugnación de los principios éticos como base de las opciones de izquierda.
Todos los presentes coincidieron en la importancia del proceso venezolano para la actual escena regional e internacional, en la medida que éste se ha constituido en ejemplo paradigmático de un cambio estructural construido y demandado por la ciudadanía.
En sus conclusiones, aseveraron que la revolución venezolana es un proceso basado en la idea del bien común y en el rescate del elemento ético de la vida en sociedad, en contraposición al modelo hegemónico neoliberal, señalado como el culpable del deterioro global de la democracia y del bienestar social.
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