El mundo se rinde ante los jóvenes músicos de las orquestas venezolanas

Christian Vásquez

Christian Vásquez

Edicson Ruíz

Edicson Ruíz

12 agosto 2012.- Al compás de violines, contrabajos, pianos, batutas y una gran variedad de instrumentos sinfónicos, los jóvenes músicos formados en el Sistema de Orquestas de Venezuela se abren paso dentro los espacios de la sinfonía contemporánea mundial.

Ejemplos tangibles de perseverancia y profesionalismo y frescura corresponden a figuras como el director orquestal de 28 años, Christian Vásquez y el contrabajista de 27, Edicson Ruíz, quienes han alcanzado el reconocimiento internacional.

Durante su trayectoria, Christian Vásquez, violinista oriundo de San Sebastian de los Reyes (Aragua), ha visitado tierras tan lejanas como las de Noruega, que fue seducida por la batuta del joven, que en 2013 retornará al país nórdico para la dirección titular de la orquesta de la región de Stravanger.

"Nunca me imaginé que con menos de 30 años iba a tener esta responsabilidad. Siempre supe que iba a ser músico, pero no a esta escala. Empecé a dirigir por iniciativa propia, hasta que el maestro José Antonio Abreu me vio en un concierto y así empezó la historia", comentó.

Cuando se detiene a reflexionar sobre la importancia que ha representado la juventud musical venezolana en la escena mundial toma como referencia a su compañero de clases y figura representativa del país en el exterior, el maestro Gustavo Dudamel, a quien considera precursor de la explosión juvenil sinfónica.

"Siempre se veía que un director tenía que ser una persona de 50 años o más, con canas, porque era sinónimo de preparación. Gracias a la preparación que impulsa el maestro Abreu ya un niño desde los 10 años puede empezar a dirigir, más ahora que las puertas del mundo están abiertas gracias a Gustavo" (Dudamel).

La tesis la comparte Ericson Ruiz, contrabajista caraqueño, quien a los 17 años ya empezaba a tocar las mieles del éxito cuando recibió la invitación para formar parte de la reconocida Filarmónica de Berlín (Alemania), donde ya tiene 10 años de trabajo y profesionalización, lo que lo convierte en el primer criollo en formar parte de esa institución.

"El crecimiento de los jóvenes venezolanos ha sido impresionante y eso es producto de la metodología del Sistema de Orquestas donde un muchacho de 15 años puede enseñarle a otro de 10, hasta que se cumpla en ciclo con los más grandes que le enseñan a los adolescentes", dijo.

Para el contrabajista la importancia el estudio y la pasión por la música es punto fundamental para lograr los objetivos, por ello explica que una de sus metas es contribuir a esa realidad de la música contemporánea local.

"El sueño que yo tengo es que a las nuevas generaciones de la música en Venezuela les llegue un poquito de lo que yo aprendí y he vivido. Quiero compartir todo lo que hago. Para mí esto es una responsabilidad que no veo como trabajo. Esto es mí pasión.Yo soy muy 'fiebrúo' ".

Asimismo, cree que el protagonismo que actualmente tienen los jóvenes criollos en el mundo de la música orquestal se debe al compromiso y los sacrificios que implican seguir sus sueños y lograr las metas que arrancan desde el primer día que tocan un instrumento.

"Fue muy duro cuando me fui a Berlín. Yo estaba muy niño y tuve que crecer muy rápido. Mi mamá me hacía todo. Cuando empecé ese proceso tenía que velar por mí en un país que no conocía. Tampoco hablaba inglés, menos alemán, así que fue un cambio personal muy duro. Pero después de tres años de esmero logré relajarme y todo salió perfecto", relató.

Ambos coinciden en que las oportunidades han llegado en los momentos correctos de sus carreras, por lo que no creen que el camino que emprendieron antes de lo habitual les limite el futuro que ellos vislumbran prometedor.

"Ya a los 40 años tenemos que seguir sembrando lo que ha hecho el maestro Abreu. Quiero dejar una huella de El Sistema en todos los lugares a donde vaya. En Stravanger se quiere hacer un Sistema como el de aquí y que todas las ciudades tengan sus núcleos. Hay mucho por hacer, enseñar, crear y soñar", enfatizó Christian Vásquez.

Mientras que Edicson Ruiz, complementó: "Yo empecé tarde, a los 11 años. Muchas veces me sentí mal porque creía que no tenía talento. Pero uno nunca sabe que va a pasar. Todo tiene algo de mágico, sobre todo cuando veo como me tocó el destino y como me sigue tocando. Siempre digo que es solo el comienzo. Para muchos es la cúspide y es entendible. Lo descabellado, es que es solo el comienzo".

Christian Vásquez, actual director titular titular de la Orquesta Teresa Carreño, planea diversas giras por Noruega, Canadá, Suecia y Alemania; mientras que para 2013 ya tiene confirmada presentaciones en Francia, Finlandia y Austria.

Por su parte, Edicson Ruiz, cumple sus labores musicales en Berlín y consolida la intensa formación profesional que ya lo hizo merecedor del primer premio de la Sociedad Internacional de Contrabajistas, entre otros reconocimientos.

Su labor en Alemania, también lo hizo acreedor de un contrato por más de 60 años con la Filarmónica de Berlín.

El próximo 12 agosto se celebra el Día Internacional de la Juventud, decretado el 17 de diciembre de 1999 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el fin de "construir un mundo mejor y hacer un llamado mundial para establecer asociaciones con la participación de los jóvenes y para beneficio suyo".

Venezuela conmemora este día elevando el tricolor que es impulsado por la fuerza de una juventud que en diferentes especialidades y disciplinas se abre las puertas de un mundo que desde hace mucho tiempo ha caído rendido ante la fuerza y espíritu de la juventud.

por Christian Gutiérrez Velasco

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La fuente original de este documento es:
Agencia Venezolana de Noticias (AVN) (http://www.avn.info.ve)



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