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Lavrov se reunió con el canciller Nicolás Maduro | Credito: EFE |
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7 de oct. 2008.- El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ridiculizó la preocupación de Occidente por la renovación de alianzas militares de la era soviética en Sudamérica.
Así lo dijo al diario "Rossiyskaya Gazeta" antes de reunirse con su homólogo venezolano, Nicolas Maduro, este martes en Moscú.
Las declaraciones se referían a los ejercicios militares previstos este año con Venezuela en el Caribe. "Rusia y Venezuela no tienen planes de atacar a nadie, sino que cooperan con apego al derecho internacional", dijo Lavrov. Las informaciones que indican lo contrario "se inventan escenarios hipotéticos absolutamente inimaginables".
Un batallón naval ruso se encuentra de camino a Venezuela para realizar ejercicios militares en aguas patrulladas por Estados Unidos. En septiembre, dos bombarderos rusos con capacidad nuclear sobrevolaron el Caribe en una muestra de fuerza que podría exacerbar las tensas relaciones con Estados Unidos tras la guerra de agosto pasado en el sur del Cáucaso.
Lavrov considera un ataque ruso a Estados Unidos "absolutamente inimaginable", pero acusó a Washington de no dar importancia al régimen de control de armas nucleares establecido al final de la Guerra Fría.
"Entre los líderes estadounidenses y los de otros países absolutamente leales a la línea de Washington, la ideología geopolítica que prevalece es hacer todo lo posible para contener a Rusia", criticó el ministro, que acusó a Estados Unidos de no buscar un sustituto del tratado START, un acuerdo de control de armas clave acordado en la Guerra Fría que expira el próximo año.
El año pasado, Rusia se retiró del Tratado de Fuerzas Convencionales en Europa (TFCE) por las diferencia surgidas con Estados Unidos, desatando el temor de que fuera sólo el primer paso para hacer lo propio en una red de tratados similares para controlar los arsenales nucleares nacionales. "ese sería un sendero peligroso", consideró Lavrov, reiterando su compromiso a una nueva ronda de las conversaciones conocidas como "2+2" entre los jefes de las políticas de Defensa y Exteriores de Estados Unidos y Rusia.