El
primer taladro venezolano, denominado Corpoven-16, posee una potencia
de 2.000 caballos de fuerza y llegó a Ecuador el 24 de diciembre de
2007 como resultado de los acuerdos firmados entre Caracas y Quito.
Bajo
un clima amazónico caracterizado por constantes lluvias y extrema
humedad, los 3 pozos perforados por el taladro venezolano Corpoven-16,
de manera conjunta entre PDVSA y Petroecuador, están activos y
produciendo crudos de 27 y 26 grados API.
El
último de los pozos perforados, Lago 40, produce actualmente 745
barriles diarios de petróleo de 26 grados API, con flujo natural de
pozo.
El
22 de julio de 2008 se iniciarán las actividades del segundo taladro
venezolano, Corpoven-23, que contribuirá con la perforación de otros 7
pozos en lo que resta de año según lo programado por los técnicos de
ambas estatales.