“Cuando
la naturaleza encuentra algo que, por evolución, funciona
bien, lo repite en todos los seres vivientes”. La frase es del Dr.
Reinaldo DiPolo, jefe del Laboratorio de Fisiología Celular
del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas
(IVIC), para referirse al calamar, gran aliado de sus investigaciones
hoy día de considerada repercusión en el campo
científico nacional e internacional.
Prueba de ello es
la designación reciente otorgada al Dr. DiPolo como
“Académico” de la Academia Nacional de Ciencias de
Argentina, título que se confiere a quienes han dedicado su
trabajo científico al desarrollo de las ciencias exactas y
naturales, y que reconoce el trabajo intelectual y experimental de
este investigador que ha apoyado el desarrollo científico de
la nación sureña.
El
Dr. DiPolo, durante su estadía como becario en universidades
estadounidenses, adquirió habilidad en el uso de la técnica
de diálisis interna en células gigantes de calamares,
experiencia que aplicó al incorporarse como investigador del
IVIC en 1973.
La técnica mencionada es un método
que permite el control metabólico de la fibra nerviosa
trifosfato de adenosina (ATP), la cual está presente en las
células y regula al intercambiador de sodio/calcio, por lo que
es de relevancia en el estudio de procesos fisiológicos, como
la relajación del músculo cardíaco, y
fisiopatológicos como la hipertensión arterial, el mal
de Alzheimer y las arritmias cardíacas.
Con
el uso de esta técnica, el Dr. DiPolo investiga la regulación
del calcio intracelular en las neuronas y también en el
músculo cardíaco. El trabajo realizado en el
laboratorio que dirige demostró que las células
“normalmente tienen mucho sodio fuera y poco dentro. Esta
diferencia de concentración es utilizada por la proteína
de membrana o transportador sodio/calcio, con la finalidad de sacar
el calcio fuera de la célula y de esta forma relajar
(diástole) el músculo cardíaco. Nuestra
contribución ha sido descubrir los mecanismos iónicos y
metabólicos que regulan esta importante proteína
celular”, hallazgos encontrados en el calamar y que han sido
"perfectamente extrapolados al corazón de mamíferos"
afirma DiPolo.
Normalmente, al músculo cardíaco
entra calcio del medio exterior pero éste debe salir
nuevamente y esto se hace a través de la proteína
del intercambiador sodio/calcio. “Nosotros descubrimos un
sitio dependiente de calcio en la proteína que regula
esta función. En los últimos años ha
tenido un gran auge el estudio de este sistema de regulación,
por cuanto no sólo es responsable de la relajación del
músculo cardíaco y de la transmisión de señales
entre neuronas, sino que esta proteína - presente en
todas las membranas celulares- cuando se altera produce una serie de
variaciones fisiopatológicas. Por ejemplo es responsable de la
hipertensión arterial, de la isquemia y también de la
apoptosis, que es la muerte celular” advierte el investigador del
IVIC.
Alianza
Argentina-Venezuela
Desde
varias décadas, el Dr. DiPolo trabaja con el Dr. Luís
Beaugé, adscrito al Instituto de Investigación Médica
Mercedes y Martín Ferreyra de Córdoba, Argentina. Por
esta labor conjunta, el IVIC suscribió un convenio de
cooperación científica con la institución
argentina mencionada, el cual se ha mantenido durante 35 años
y permite intercambios estudiantiles, cursos en Argentina y Venezuela
y otras actividades de colaboración.
Desde los
laboratorios de estos investigadores latinoamericanos se han
producido aproximadamente unos 100 trabajos de investigación
durante todos estos años. Los estudios desarrollados durante
esta alianza argentina-venezolana, han contribuido substancialmente a
la comprensión del funcionamiento de la proteína del
intercambiador sodio/calcio y su mecanismo de regulación por
trifosfato de adenosina (ATP), e iones intracelulares
(sodio-calcio-protones).
“En
materia de fisiopatología, esto ha sido favorecedor porque el
modelo cinético que hemos propuesto ha sido tomado en cuenta
por compañías farmacéuticas japonesas dedicadas
a la manufactura de drogas que se utilizan en el tratamiento de
enfermedades como arritmia e hipertensión arterial. Hoy en
día, la producción de estas drogas tienen como punto de
acción ese sistema de regulación de calcio dentro de la
proteína y eso nos ha hecho bastante famosos” explica el Dr.
DiPolo.
Además,
la colaboración establecida entre las instituciones les ha
permitido obtener subvenciones de la National Science Foundation
desde hace varios años. “Recientemente renovaron la
subvención por 4 años más. Desde el Instituto
Ferreyra se realizan estudios de bioquímica de esta proteína
y nosotros los estudios de biofísica, y así mantenemos
una buena colaboración” señala el Dr. DiPolo
La
fructífera relación con Argentina y los aportes
científicos fueron suficiente motivo para que el Dr. DiPolo
fuese nombrado “Académico” de la Academia de Ciencias de
Argentina. “Es un reconocimiento de gran valor que reafirma que sí
se puede trabajar en equipo y producir buenos trabajos de
investigación”, señala el científico
venezolano.