 |
Chávez recibe manifiesto con mil firmas de intelectuales del mundo en apoyo a la integración | Credito: Vtv |
|
|
Caracas 10 de noviembre de 2007/ El Presidente de la República, Hugo Chávez Frías asistió este lunes al Encuentro de la Cultura por la Integración de los pueblos de nuestra América, ante un nutrido grupo de intelectuales argentinos de diversas profesiones humanistas, con motivo a su visita para la toma de posesión de la nueva presidenta de ese hermano país, Cristina Fernández de Kirchner.
En la reunión se discutió la necesidad de seguir trabajando en función del fortalecimiento y la integración de los pueblos latinoamericanos, lucha por la que ha venido trabajando incesantemente durante estos últimos años el Presidente Chávez. Asimismo le fue entregado un manifiesto en apoyo a sus ideales de consolidación por mil intelectuales de todo el mundo.
El momento fue propicio para discutir lo ideales bajo los que debería regirse la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que como sabemos es una institución que nace precisamente para responder a los intereses de nuestra América, una propuesta integracionista que se basa en crear ventajas entre los países latinoamericanos para compensar de alguna forma sus asimetrías.
Uno de los moderadores, Juan Carlos Junio, director del Centro Cultural de la Cooperación Florian Giorini, expresó la necesidad de cooperar y proyectar los valores latinoamericanos “creando culturas propias”, sin olvidar las tradiciones que hoy están tan presentes en la comunidad de naciones.
“Nuestras transformaciones como latinoamericanos siguen siendo problemas modernos (…), no es posible pensar en una integración humana cuando se ignora la dimensión cultural (…). Se trata de intensificar en el marco del Alba cuáles serán los temas de integración de nuestra América, ya que para nosotros la batalla de ideas es el principal argumento para pensar en la integración. Sólo así estaremos pensando en la sociedad que queremos para el siglo XXI (…)”, indicó Junio durante su discurso de apertura.
"La dominación no comienza por lo económico sino por lo cultural"
Por su parte, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz expresó que esta reunión es para ratificar una vez más el compromiso de “seguir caminando con la palabra de la vida y de las relaciones humanas (…). Es necesario la resistencia cultural, social, política, y esta resistencia es lo que hoy es un emergente en nuestro continente. Están cambiando muchas cosas frente al pensamiento único donde pareciera que no hay salidas, pero sólo a través de la resistencia cultural si hay salida. Es esto lo que vivimos en Latinoamérica (…)”.
El Premio Nóbel también expresó la necesidad de rescatar el patrimonio latinoamericano y no “entregarlas al imperio, hay caminos de esperanza, debemos recuperar el patrimonio de los recursos energéticos. Cuantos desafíos tenemos, son grandes, y la lucha es grande, si nuestros pueblos se unen vamos a triunfar ¡Hasta la Victoria Siempre!”.
La más graves crisis actual es la batalla de las ideas:
En su intervención ante el auditorio, el Jefe de Estado venezolano aseguró que en el planeta actual hay todo tipo de crisis: económica, política y social, pero la más grande que existe está en el terreno de las ideas.
“Allí está como la médula de la cuestión”, dijo. “Después del rico siglo 20 en batallas de ideas, proezas, en avances significativos en la búsqueda de ese mundo nuevo, distinto, de justicia. Decía Bolívar, cuado se dio cuenta de que su sueño no se podía concretar, habló de las próximas edades, del futuro: ´Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros y mirando desde allá con admiración y pasmo, ya veo a esta hermosa región coronada por la gloria, sentada en el trono de la justicia, mostrar al mundo antiguo la majestad del mundo nuevo´”.
Recordó que esa riqueza de ideas comenzó incluso desde el mismo momento en que los pueblos aborígenes resistieron a la invasión europea, en el siglo XV, cuando se convirtieron en revolucionarios de su propia lucha de liberación. Dijo que esa misma pasión revolucionaria se extendió en los años posteriores en todo el mundo, como en la Revolución Francesa, incluso en la misma revolución americana que dio libertad al pueblo de Estados Unidos.
Refirió que en este sentido, la independencia de los latinoamericanos, hace ya casi 200 años, está entrando a su era bicentenaria, de un proceso libertario que quedó truncado. “Cayó al vacío, pero hoy brota como los volcanes...para continuar construyendo ese camino de independencia para nuestros pueblos, libertad y desarrollo”.
“Han pasado 500 años y algunos europeos que no quieren que hable de eso, entonces gritan ¿Por qué no te callas?”, dijo, en medio del aplauso del público. “No nos vamos a callar. Porque las voces nuestras no son nuestras, son voces de siglos y de millones”-tronó.
Dijo que tras el derrumbe de la Unión Soviética, las ideas parecieron borrarse del planeta. “Se llevaron todas la brújulas, se oscurecieron todos los horizontes. El mundo cayó en una vorágine, en un laberinto”, exclamó.
“La Unión Soviética no desapareció…Allí está su gente, sus investigadores, sus intelectuales…que son producto de una gran revolución de la historia de ese siglo 20, en la batalla de las ideas, en la búsqueda del socialismo que a mi entender, es el único camino que puede permitir salvar al mundo; porque el capitalismo es el camino a la destrucción de la vida y de la especie humana”.
Indicó que el siglo 20 terminó con un verdadero cataclismo que se llevó siglos de ideas e ideologías distintas al capitalismo que son necesarias. “Así terminó el siglo 20. Con ese cataclismo ideológico y luego una gran confusión. Uno de los más grandes desafíos de hoy. Y hemos comenzado a rehacer el mapa…a retomar lo que el viento se llevó”.
“Debemos tener capacidad para salir del laberinto; salir de las oscuridades, e iluminar con antorchas, con lo que podamos iluminar, y rehacer los rumbos de nuevo y retomar la navegación hacia la utopía, porque si algo sirve es para eso, para llamarnos”.
Vencer la guerra cultural imperial:
Señaló su certeza que los pueblos están viviendo en el siglo 21 un renacimiento de las ideas libertarias, gracias a la conciencia de quienes han elegido para su gobierno a hombres y mujeres que piensan en la gente. Precisamente por eso, alertó, el imperio norteamericano ataca y bombardea mediante su artillería cultural para aplacar y dividir a los pueblos.
“En Venezuela nunca descansarán. En Ecuador comienza la Asamblea Constituyente y lo más probable es que se intensifique el conflicto, como en Bolivia lo llevaron a tal extremo con la manipulación del imperio y sus lacayos a través de la guerra mediática, que es uno de los frentes de ideas más crudo y duro. Muchas veces nos quedamos a la defensiva. Como que no sabemos enfrentar la guerra cultural, el bombardeo permanente”.
Como mejor ejemplo puso el caso venezolano, cuyo pueblo y gobierno han sido bombardeados desde hace 10 años, incrementado en los últimos meses con una guerra psicológica sucia, apelando a los miedos para neutralizar a los venezolanos.
Recordó que esa fue una de las causas del revés electoral durante el referendo por la Reforma Constitucional, atacando muy duro abiertamente y por debajo, en forma tapada, logrando confundir a buena parte de los votantes bolivarianos, que optaron por no sufragar, antes que votar en contra. Expresó que por eso no la considera una derrota, sino un golpe que dio lecciones, pero no tumbó al gobierno. De hecho, la supuesta victoria de la oposición quedó fría con la aceptación de los resultados que reforzó el talante democrático del gobierno. El mandatario dijo que, ante esto, el imperio comenzó a través de sus televisoras y diarios pagados a decir que había sido presionado por los militares, mentira que cayó luego que el alto mando militar lo desmintiera y gritara al mundo la consigna “Patria, Socialismo o muerte, venceremos”.
Advirtió públicamente que EEUU tiene planes de invasión a Venezuela, y por ello busca desarmar a la Fuerza Armada Bolivariana.
Advirtió que cada gobierno no puede enfrentar la amenaza imperialista cada uno por su lado. Sugirió crear una internacional antiimperialista de los pueblos donde todos sumen fuerzas frente a la agresión imperial, que bombardea a todo aquel que busque su propio camino.