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Los muchachos conquistaron a los expertos. | Credito: CORTESÍA NOHELY OLIVEROS |
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Nueva York. Dos mil ochocientas personas de pie aplaudieron ayer por la tarde, durante más de diez minutos, a la Orquesta de la Juventud Simón Bolívar, en el Carnegie Hall de Nueva York.
En las butacas de la sala se encontraban, además de los críticos de los principales diarios de la ciudad, personajes como Plácido Domingo, Carolina Herrera y Simon Rattle, quien esta noche en el mismo escenario dirigirá la orquesta.
Decenas de personas se quedaron en la acera de la séptima avenida neoyorquina tratando de conseguir una de las entradas que se habían agotado hace dos meses.
La expectativa que se creó en torno a la orquesta, sobre todo después de las críticas positivas de Los Ángeles y Boston, fue enorme.
El concierto de ayer se inició con Le carnaval romain, de Héctor Berlioz, para luego dar paso al Concierto N° 2 para piano, de Fréderic Chopin, donde también fue ovacionado el pianista Emanuel Ax.
Gustavo Dudamel con su batuta de nuevo estuvo a la altura del compromiso, dirigiendo con emoción y pasión cada pieza. Tras el intermedio se escuchó la 5ª Sinfonía de Beethoven, tras la cual el público de pie premió el esfuerzo de los casi 200 jóvenes que interpretaron las piezas. El Danzón N° 2, el Mambo de West Side Story y el Malambo de Ginestera pusieron fin a la exitosa jornada.
Claro que sí. Una vez concluido el recital, Dudamel recibió en su camerino, entre otros, Plácido Domingo, quien lo felicitó por su manera tan pasional de dirigir y por el trabajo que ha hecho con los jóvenes.
En un momento de la conversación, el tenor le dijo que estaría encantado de poder cantar bajo su batuta.
Señaló Domingo que era la primera vez que veía a Dudamel en acción, aunque ya conocía del proyecto, por cuanto en su última visita a Caracas "Abreu tuvo el detalle de mostrarme a más de mil niños. Me gusta todo esto, sobre todo porque una persona tan superdotada como Dudamel sea de nuestros países". Agregó que el barquisimetano tiene una visión "clara de lo que quiere.
Es pura energía, música y cuerpo. Es una fuerza por naturaleza. Y la orquesta es...
sencillamente fabulosa", dijo.
Comentó que ya que a partir de 2009 Dudamel estará a cargo de la Filarmónica de Los Ángeles y él está encargado del Teatro de la Ópera de esa ciudad, "podríamos juntarnos y hacer algo. Claro que me encantaría", afirmó.
Al poco rato entró Carolina Herrera, quien aseguró sentirse "enloquecida con lo que acabo de ver. No hay muchas palabras para describir lo que pasó", dijo.