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Diario Reppublica | Credito: Glorialbravopueblo |
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A continuacion la traduccion de la entrevista titulada "Paseando con Chávez el revolucionario" publicada el 26/09/07 en el diario italiano de circulación nacional Reppublica
MARACAIBO – “Suelte su primera pregunta”. Hugo Chávez Frías, el Presidente, el caudillo, el dictador, el ex Coronel de paracaidistas, el nuevo Simón Bolívar de Venezuela o más directamente el Comandante, como ama invocarlo la multitud de camisas rojas agrupadas bajo esta enorme tienda blanca, baja los ojos, encoge los hombros, se contrae como si se prepara a recibir verdaderamente un fucilazo. El Presidente de Venezuela no ama ser entrevistado. Ama quizás hacer pesar su propia ausencia; como cuando anuncia su decisión de no asistir, el único Jefe de Estado, a la Asamblea General de la ONU. “Tengo demasiados compromisos aquí en medio de mi gente, mandaré al Canciller”. El Ministro de Relaciones Exteriores leerá en su nombre un durísimo discurso anti-Bush, en Nueva York. Mientras, el Presidente permanecerá en esta llanura, seca con una temperatura que alcanza los 50 grados. Delante de Ministros, Embajadores, observadores, y cientos de personas, entre obreros, empleados, dirigentes de “Pequiven”, la más grande industria petroquímica del país.
Presidente, gran parte del mundo se pregunta el sentido de la nueva reforma de la Constitución. La misma prevé, entre otras cosas, su reelección indefinida, el control por parte del gobierno del Banco Central, fuertes límites a la libertad de prensa. Son cambios que alteran la democracia. “Desde hace dos años que lo explico y lo vuelvo a hacer. Nuestra Constitución cumple ocho años. Es una buena Magna Carta. Seguramente mejor de aquella que ha regulado el país durante 38 años. Ha hecho cumplir enormes progresos a la revolución bolivariana. Pero, como todas las Constituciones, tiene necesidad de ser readaptada a las exigencias de una sociedad en evolución”.
¿Por qué la necesidad de tantas modificaciones, tan cercanas en el tiempo?
“Antes, en la época de las grandes oligarquías, ni siquiera se sabía que cosa contenía la Constitución. Hoy, la hemos explicado a todo el país, distribuyendo 24 millones de copias. Es accesible a todos. El pueblo la conoce de memoria, habla sobre ella por las calles, por la noche en los hogares, en las oficinas, en las fábricas, en los pequeños poblados de la jungla. Los gobiernos anteriores prefirieron dividirse el poder, disfrazándolo con una aparente alternancia fruto de un acuerdo hecho entre ellos”.
Venezuela ha tenido momentos de gran desarrollo. Es un país rico, tiene el petróleo.
“Sí. Es cierto; había petróleo, un óptimo petróleo, y esto bastaba para enriquecer los bolsillos de pocos, en detrimento de muchos. La masa quedaba encerrada en los barrios, privada de educación, analfabeta, desvinculada de cualquier decisión del poder. Tratada con fastidio, en forma racista, porque era indígena, creole, negra. Habían nacido pobres y pobres debían permanecer. Propuse cambiar la Constitución, la cual será sometida a tres referéndum para reforzar el poder popular. Para hacer triunfar la revolución”.
La oposición grita dictadura. Vive con creciente alarma el estrecho vínculo con Cuba. ¿No existe el riesgo de un aislamiento?
“Nuestros amigos y compañeros de Cuba nos han ayudado enviando miles de médicos que han llegado aquí para enseñar y curar a la gente. Han tapado las fallas de un sistema de salud público que nunca realizaron los viejos regímenes, más sensibles a las exigencias de las clínicas privadas, verdaderos templos de la cirugía estética, que a las exigencias del derecho a la salud. Han dado una contribución vital al pueblo venezolano. Hoy han regresado a casa, incluso si las relaciones con La Habana siguen intensas y estrechas en muchos otros sectores”.
Dentro de dos días recibirá al Presidente iraní Ahmadinejad. ¿Qué relaciones tienen con Teherán?
“Relaciones económicas y científicas. Los dirigentes de la República islámica de Irán están interesados en estudiar nuestro sistema de producción de polietileno. Nos proveen la tecnología. Pero estoy seguro de que algunos especularán sobre esta visita. ¿Usted ve aquellos silos? Servirán para aumentar la extracción de gas y para su transformación. Y bien, dirán que se trata de la bomba nuclear, que estamos conspirando con Irán para amenazar el mundo”.
¿Quién lo dirá Señor Presidente?
“Lo dirá el Mal, aquél que rige el Imperio, el Vampiro que protege a los oligarcas. No sirve decir nombres. Todos saben quien es el verdadero enemigo de la paz en el mundo”.
Pero justamente la comunidad internacional sigue perpleja con su revolución bolivariana. Pareciera un salto al pasado.
“La revolución socialista y bolivariana molesta a muchos. Es la alternativa al neoliberalismo que ha dominado los últimos 20 años. Es la demostración de que existe otra alternativa, más humana, menos cruel. Nosotros no queremos convencer a nadie. Estamos abiertos a todos. Tenemos relaciones con Rusia, Bielorrusia, China. Pero también con Bolivia, Brasil, Argentina. Hemos trabajado con Chile y ahora iniciaremos a hacerlo con Sarkozy”.
¿Y con Italia?
“Hemos hecho propuestas a ENI. Hemos tenido encuentros con el gobierno Berlusconi”.
¿Qué ha sucedido?
“Hay una paradoja que me mortifica. Logramos tener intercambios y relaciones con los gobiernos de derecha, que no son por cierto nuestros amigos, mientras que los de izquierda nos evitan y nos ven con sospecha”.
¿Culpa de las mentiras divulgadas por sus medios de comunicación?
“Los diarios y las tv del país me atacan todos los días. Yo no los he cerrado; continúan publicando y operando. Esta es democracia, no dictadura”.
¿Cómo justifica la revocación de la concesión a RCTV, la más antigua tv del país?
“Se había vencido. Hoy es bien visible en otras frecuencias. Un Presidente debe ser sensible a los mensajes que pasan a través del video: asistir a programas exagerados, vulgares, no forma parte de nuestra cultura. Nosotros queremos el crecimiento de nuestro pueblo, no su decline”.
El Presidente se levanta, nos precede dentro de una gran tienda blanca en donde hay una verdadera exposición de objetos comunes que mostrará en su transmisión “Aló Presidente”. Su programa, construido como momento de diálogo con la población. Aferra los lentes. “Son de plástico”, indica. “Estos objetos, hoy, son hechos por nuestra industria. Pueden ser utilizados en los campos, en los cultivos, para los fertilizantes. Pero también en la construcción. Y en la salud. Jeringas, instrumentos, probetas, contenedores. Por años las oligarquías que dominaban el país los importaban, los compraban a precios exorbitantes. Pero estos mismos objetos podían ser hechos en casa, pero había quienes en cambio preferían chupar el petróleo, venderlo por debajo del costo, y dejar morir al pueblo por una septicemia, ajeno incluso a la existencia de los médicos”.
¿Y hoy?
“Hoy el país entero es quien decide y programa”.
Sin la oposición.
“La oposición ha tomado sus decisiones. Es un diálogo imposible. Somos diversos: nosotros estamos dispuestos a morir por el país. En ellos se incuba el odio, la rabia por los privilegios perdidos. No soportan ver a un indio, un negro, al “mono” que guía el país”.
¿Cómo piensa conciliar su modelo con los mercados internacionales?
“Es un dilema antiguo, constante. Planificación y mercados. América Latina es rica de gas, petróleo y materias primas: hemos creado el ALBA, el nuevo mercado común, para satisfacer las necesidades de nuestro Continente. Lo lograremos en el giro de pocos años”.
¿Era necesario el golpe para tomar el poder?
“El país estaba colapsado. Evité un baño de sangre, me rendí, pasé un año en la cárcel, fui expulsado del Ejército. Pero di una sacudida que el país respondió en las elecciones de 1998. En cambio, quien hizo el golpe del 2002 no ha pagado. El ex Presidente de Fedecémaras (Confindustria), junto con la Central de los Sindicatos, que todo era menos que un sindicato de trabajadores. Nuestra República Bolivariana salió de las urnas. Una mayoría aplastante. Es la oligarquía que no acepta esta realidad democrática”.
¿Cuánto pesa el papel de los militares en el futuro de Venezuela?
“Sobre este tema he sido muy claro. Nada de partidos y nada de militancia política para quien lleva el uniforme”.
¿Temor de un golpe?
“Ha habido tantos; demasiados. Hoy el pueblo sólo quiere vivir en paz y con dignidad”.
Gracias a Glorialbravopueblo / http://gloriaalbravopueblo.blogspot.com/