No hay Revolución que no
haya sido agredida. La Inglesa, la Francesa, la Mexicana, la República Española
fueron asaltadas por conjuras internas y externas.
· No hay agresión que no intensifique el
ímpetu revolucionario. Soviéticos, chinos y cubano se templaron en el yunque de
la agresión nacional e internacional.
· No hay productor de
hidrocarburos que no esté amenazado. Por petroleros y revolucionarios tenemos
todos los billetes de la rifa de la agresión.
· La
XX Cumbre del Grupo de Río culmina con una distensión y una omisión: tras
invadir un país hermano y asesinar decenas de latinoamericanos, el gobierno de
Colombia no afronta otra consecuencia que rechazos verbales.
· La conducta que es
recompensada tiende a repetirse: el homicidio selectivo y la invasión armada
serán reiteradas como tácticas que sólo pueden reportar ventajas para el
agresor.
· Venezuela es objetivo de un coordinado
plan de agresión externa e interna, directa e indirecta, armada y diplomática,
económica y social para saquear su energía fósil y desmantelar la integración
regional.
· La antesala del asalto
imperial es la agresión mediática. El robo de la mitad del territorio
mexicano, el bloqueo contra Venezuela en 1902, el zarpazo contra Guatemala y
Panamá fueron promovidos por acosos comunicacionales.
· Las cinco transnacionales que dominan la
comunicación mundial representan obsesivamente al gobierno venezolano como
ilegítimo, totalitario, agresor, violador de Derechos Humanos, y vetan toda
información o comentario que las desmienta.
· El centenar de diarios,
las sesenta televisoras, el medio millar de radios del sector privado del país
en su casi totalidad reciclan estas falsedades contra el gobierno electo.
· Las cincuenta televisoras por
suscripción que cubren 21,34% de los hogares del país son operadas por
poderosas transnacionales y CONATEL ilegalmente les permite actuar fuera de la
ley.
· Nuestras plataformas
informáticas todavía dependen en gran parte de software monopólico que puede
ser hackeado, interferido, espiado o paralizado por Estados Unidos, como lo fue
el de PDVSA a través de la
firma Intesa.
· Ante la negativa de Chávez de permitir
sobrevuelos de naves militares e instalación de radares por Estados Unidos,
éste monta bases en Curazao y Bonaire y desembarca armas y efectivos en la vecina Colombia.
· Antes de atacar hay que
impedir que la víctima tenga con qué defenderse. Estados Unidos vetó a todos
los países, incluso España, que nos vendan repuestos militares con componentes
de tecnología estadounidense.
· Objetivo del armamentismo es forzar al
adversario a desangrar su economía en una carrera armamentista. La inundación
de asesores, mercenarios y pertrechos que derrama Estados Unidos en Colombia
fuerza a los vecinos a gastos defensivos equiparables.
· Complemento del bloqueo
sobre adquisición de armas es la confiscación de bienes. La transnacional Exxon
embargó activos de PDVSA en el exterior, y el retraso en alegar nuestra
inmunidad de jurisdicción alienta una granizada de demandas temerarias para
apoderarse de nuestras exportaciones.
· Me comunicó Alí Rodríguez que en 2002 las
aseguradoras del Lloyd bloquearon nuestros muelles declarándolos inseguros e
invalidando las pólízas otorgadas a naves que recalaran en ellos. Una conjura
semejante podría hacer inaccesibles nuestros puertos y aeropuertos, o
prohibirnos los extranjeros.
· Objetivo de todo bloqueo
es desarticular la resistencia social mediante la escasez. En el cierre
patronal de 2002 y 2003, antes del referendo de 2007 y también hoy funcionan
operativos de acaparamiento, contrabando de extracción y desviación de
alimentos subsidiados hacia el mercado negro informal.
· El ataque del criminal comienza
criminalizando a la
víctima. El vicepresidente de Colombia amenaza secuestrar al
alcalde de Maracaibo atribuyéndole sin pruebas colaboración con las FARC. Sin
pruebas amenaza el presidente de la Colombia paramilitar al presidente de
Venezuela con encausarlo ante la Corte Penal Internacional
por colaborar con el terrorismo. Sin asomo de demostración el país mayor
consumidor de drogas del mundo acusa a Venezuela de traficante.
· Los Derechos Humanos son
el arma jurídica predilecta de la potencia que más los viola. Como el artículo
26 de la Constitución acuerda a los tratados internacionales sobre derechos
humanos jerarquía constitucional y preeminencia en el orden interno, un juez
extranjero o nacional podría intentar deponer al Presidente de Venezuela por
supuesta infracción de ellos.
· A tal efecto la oposición derrama ante la
Comisión de Derechos Humanos de la OEA y demás instancias internacionales un
diluvio de denuncias fraguadas sobre supuestas violaciones de aquellos.
· Objetivo estratégico de
primera línea es la desmembración territorial de la víctima: el gobernador del
Zulia avanza un plan “autonomista” de “rumbo propio”
paralelo al de Santa Cruz en Bolivia y al de Guayaquil en Ecuador.
· Según James Petras, el ejército colombiano
habría aumentado hasta 200.000 efectivos, mas 30.000 policías, sin contar con
las decenas de miles de paramilitares que operan en forma encubierta. Según
artículo de Miguel Suárez en Argenpress, para 2004 el ejército de la oligarquía
colombiana contaba con 450.000 hombres; para 2008 excedería del medio millón, y
el gasto en seguridad ascendería a 22.200 millones de dólares.
· Tales cifras no sólo
implican una extrema desestabilización social, financiera y política de
Colombia, sino la dedicación preponderante de todo un país a un empeño bélico
que acarrea un abrupto desequilibrio estratégico para la región
· Los paramilitares y el ejército
colombiano desalojan centenares de miles de campesinos de sus tierras para
transferírselas a la oligarquía y arrojan hacia Venezuela una oleada de
desplazados que se suman a millones de exiliados económicos.
· Tras los desplazados
penetran paramilitares que instalan alcabalas, cobran vacunas, suplantan al
hampa criolla, tejen una red de corrupción social y legitimación de capitales
con los casinos, ejercen el sicariato en la capital y constituyen la perfecta Quinta
Columna de apoyo de una invasión.
· Gracias al régimen de doble nacionalidad
permitido en el artículo 34 de la Constitución, ocupan puestos claves para la
soberanía de Venezuela personas con la nacionalidad de los Estados agresores,
hacia los cuales siguen ligadas por indisolubles deberes de fidelidad,
obediencia, lealtad y servicio militar.
· A cada agresión debe
responder Venezuela en lo administrativo, lo judicial, lo diplomático, lo
estratégico, con medidas eficaces, contundentes, urgentes.
PD: El
texto completo de la demanda para recuperar la soberanía de jurisdicción contra
la Exxon y
demás transnacionales está en http: www.alemarx.org
; donde se pueden adherir quienes estén de acuerdo con ella.
http://luisbrittogarcia.blogspot.com
luisbritto@cantv.net