Tiempo de Ocio

La presencia de Venezuela en la ONU

El 1º de enero de 1942 en el contexto de la segunda guerra mundial, 26 países
aprobaron la “Declaración de las Naciones Unidas”, documento fundacional de lo que hoy es la ONU. En esa declaración los gobiernos de esos países se comprometían a seguir luchando contra las potencias del eje (Alemania, Italia, Japón) y Venezuela formó parte de los países fundacionales de esa Organización internacional. La declaración surge entonces como el resultado de la voluntad política en pro de la democracia y como expresión de la lucha contra el nazi fascismo.

Ahora bien, posteriormente el 26 de junio de 1945, en la Conferencia de San Francisco (EEUU), donde participaron 50 países, se redactó la Carta de las Naciones Unidas y de esa manera la ONU, ya finalizada la guerra, comenzó a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945. Se cumplen sesenta y un años.

La Carta es el instrumento constituyente de la organización por cuanto establece los derechos y obligaciones de los países miembros y determina los órganos que la integran y los procedimientos.

Entre los propósitos principales de las Naciones Unidas están: mantener la paz y la seguridad internacionales; fomentar las relaciones de amistad entre las naciones, basadas en el respeto al principio de la igualdad del derecho y la libre determinación de los pueblos. Además de otros, se propone servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones para alcanzar objetivos comunes.

Entre los Principios que asume la organización, se destaca en primer lugar, el Principio de la igualdad soberana de todos sus miembros, el arreglo de las controversias internacionales por medios pacíficos y se establece que en sus relaciones internacionales, sus miembros de abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política del cualquier Estado.

Finalmente, La Carta ratifica que “ninguna disposición de esta carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados, ni obligará a los Miembros a someter dichos asuntos a procedimientos de arreglo conforme a la presente carta”.

Desde 1945 hasta el presente han transcurrido más de sesenta años y mucha agua ha pasado bajo el puente de ese organismo. Las condiciones históricas ya no son las mismas y como resultado de las políticas de descolonización, muchos nuevos países se han incorporado al organismo, al punto que de 50 países originales, hoy la ONU registra 191 Estados miembros. No obstante, Estados Unidos sigue manteniendo el control de esa organización y la ha puesto al servicio de sus intereses y de su política internacional. De los Órganos principales de la Institución, la Asamblea General, es en principio el más importante porque es allí donde teóricamente reside el poder de los Estados miembros, pero en la práctica el verdadero poder reside en el Consejo de Seguridad, constituido por 15 miembros de los cuales 5 son permanente y 10 no permanentes y es en esta instancia dónde, Venezuela aspira legítimamente a alcanzar un escaño. Pero ocurre que los miembros permanentes, es decir, Estados Unidos, Gran Bretaña, China, Rusia y Francia tienen el derecho de veto y por esa vía cualquier resolución de la Asamblea General queda sin efecto. Los gobiernos de Estados Unidos han hecho uso y abuso de “ese derecho”. Por ejemplo, el gobierno terrorista de la administración Bush, violando el Derecho Internacional, todas las normas, principios y propósitos, pasó por en encima de la Asamblea General, para invadir a IRAK. Ha impedido que las sanciones aprobadas en la Asamblea General contra el gobierno sionista de Israel, quede sin efecto. De la misma manera, las Naciones Unidas no pudieron impedir la acción genocida del gobierno sionista de Israel contra Palestina y el Líbano.

Venezuela como país miembro fundador tiene el legítimo derecho de aspirar a un escaño en el Consejo de Seguridad y en este sentido ha presentado su postulación, pero el gobierno de Bush y su entorno fundamentalista han hecho cuestión de honor para impedir el ingreso de Venezuela y han puesto en práctica todo género de maniobras, amenazas y chantajes contra todos los gobiernos que en principio apoyan la postulación de Venezuela. Esto simplemente revela varias cosas: Primero la calaña de la política internacional de la actual administración estadounidense, es decir, revela la inmoralidad de un gobierno que no reconoce fronteras ni éticas ni territoriales. Un gobierno aplica el terrorismo y el chantaje como práctica política. Revela igualmente, la incapacidad de la ONU para sustraerse de la dictadura que Estados Unidos ejerce allí a través del Consejo de Seguridad, lo cual le ha permitido cometer todo género de genocidio y la práctica internacional del terrorismo de estado con toda impunidad. Finalmente, pone en evidencia una vez más, la necesaria y profunda transformación y democratización que requiere ese órgano internacional.

El gobierno venezolano en pleno uso de su independencia y Soberanía, desafió al imperio en su propio terreno y ha logrado conformar un bloque de más de ochenta países, que representan la confrontación de la paz contra, la confrontación de la ética y de la dignidad contra la inmoralidad y el escarnio. Por ello, independientemente de los resultados, ya Venezuela logró un significativo triunfo ético y político.



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