En
el último sábado, el Coordinador del Consejo de
Fábrica
da Flaskô, que participa en el movimiento de toma de fábricas
en Brasil junto con CIPLA e INTERFIBRA que esta bajo intervención
judicial/militar, el camarada Pedro Santinho, recibió dos
llamadas telefónicas y lo amenazaron con secuestrar a su hijo
si el camarada no abandonaba la lucha en la fábrica ocupada
por los trabajadores: Flaskô. Frente a esto el camarada
procuró llamar a la policía y registró un
boletín donde declaró lo ocurrido y al mismo tiempo
implemento una medida de seguridad en la fábrica.
Después
de tomar estas medidas, las cosas que parecían bromas y las
amenazas continuaron. Por la noche del mismo sábado y el
domingo por la mañana las llamadas continuaron en la fábrica
Flasko. Una voz de mujer en el teléfono amenazó con las
siguientes palabras: “o Pedro Santinho abandona a Flasko o su hijo
y sus parientes próximos podrían sufrir mucho.
¿A
quien interesa la desestabilización del
Coordinador del Consejo de Fábrica Flaskô, Pedro
Santinho, y su familia?
Desde
a invasión policial realizada en Cipla y Interfibra en 31 de
mayo, Pedro Santinho ha organizado un combate contra la intervención
en las fábricas ocupadas, y en particular junto a todos los
miembros del Consejo de Fábrica de Flaskô, y la propia
batalla que tiene llevado el Comité contra la intervención
en Cipla en la ciudad de Joinville, organizando la resistencia en la
fábrica ocupada Flaskô, lo que ha permitido el
funcionamiento de la misma después de la intervención
en Cipla e Interfibra durante 21 días cuando los trabajadores
y centenas de apoyos expulsaron el interventor cuando este tentaba
invadir Flaskô. Pedro también ha organizado junto con
los trabajadores la resistencia y la lucha por la reconexión
de la energía eléctrica cortada a mando del interventor
para intentar impedir la continuidad de la producción y acabar
con la lucha en Flaskô.
Sabemos
que el cierre de las fábricas ocupadas es de interés de
ABIPLAST (Asociación Brasilera de Industrias Plásticas),
a la FIESP (Federación de las Industrias del Estado de San
Paulo) y a todos los que están molestos con la lucha y la
resistencia del movimiento de las fábricas ocupadas en Brasil.
Esto interesa directamente al interventor que invadió la
fabrica Cipla e Interfibra atendiendo pedido del INSS- Instituto
Nacional de Servicio Social (que está bajo el comando de un
Ministerio dirigido por un ex-sindicalista e ex-Presidente da CUT,
Luís Marinho).
Tenemos
muy claro que el único objetivo con estas amenazas y otras
intimidaciones que posan continuar contra el Coordinador del Consejo
de Fábrica y contra los demás trabajadores, tiene como
centro acabar con la lucha de las fábricas ocupadas, en
particular con a lucha de Flaskô que resiste hacen 50
días y es un ejemplo de lucha y de estimulo a todos los
trabajadores de las fábricas ocupadas y de otras en sus luchas
contra los patronos y los capitalistas.
¡No
nos intimidaran! ¡Ampliaremos nuestra lucha!
Hace
mas de 30 días los trabajadores de Flaskô se mantienen
organizados y cohesionados en su lucha para re-colocar la fábrica
para producir, reconectar la energía y retomar la producción
bajo control obrero.
Es
bueno recordar cuando hubo la tentativa de intervención en
Flaskô y cara a cara con los trabajadores que resistieron, el
interventor Rainoldo Uessler en dos momentos llamó por
teléfono a Pedro Santinho para decirle que volvería a
la fábrica, "con la policía federal, con el
ejército, con la armada naval o cualquier otra fuerza”. En
la oportunidad el tipo dijo: “me esperen, yo volveré”
No
hay duda, estas amenazas tienen como objetivo político la
tentativa fascista de intimidar al coordinador del Consejo y de este
modo intentar acabar con la lucha en Flaskô, destruyendo la
resistencia que se mantiene. Los trabajadores no aceptaran estas
intimidaciones. Estamos organizados para defendernos. Vamos accionar
inmediatamente a todos los órganos de la justicia y mas que
esto vamos exigir que el Presidente Lula, el Sr. Ministro Luíz
Marinho y el sr. Ministro de Justicia, Tarso Genro, a que se
pronuncien y tomen medidas para acabar con todo esto. Nosotros
sabemos que la solución a este conflicto es la retirada
inmediata de la intervención federal de las fábricas
ocupadas y la estatización de las fábricas ocupadas por
los trabajadores bajo control democrático de sus mismos
trabajadores.
Nosotros
fuimos mucho más allá de lo que podríamos: 4
años de control y recuperación de la fábrica. Si
es necesario iremos aun mucho más allá. Hace 45 días
estamos resistiendo en contra de las tentativas de invasión
del interventor fascista y estamos hace 30 días sin energía
eléctrica, pero seguiremos luchando.
"Vamos
a organizar la resistencia, nuestra auto-defensa. Mas que esto, vamos
a la ofensiva porque sabemos que la solución solamente vendrá
cuando recuperemos nuestros puestos de trabajo junto con los
compañeros de Cipla e Interfiera; cuando recuperemos las
fabricas para el control obrero", concluyó Pedro
Santinho.
Para enviar ayuda o solidaridad, correo: sergegoulart@terra.com.br