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| 16 de marzo de 2010.- Y es que de acuerdo a los representantes del movimiento sindical, gran parte de estos recursos han sido desviados a otras empresas con el fin de adecuarlas a la crisis energética que vive el país. Dennys Sucre, delegado de prevención de CVG Alcasa y representante del movimiento sindical, explicó que ante el inminente cierre técnico que enfrenta la empresa, debido a las fuertes deudas acumuladas, baja producción y un pésimo manejo de las arcas por parte de la directiva, el Control Obrero surge como alternativa viable para salir de la crisis. Trabajo conjunto Sucre destacó que para ello los trabajadores deben luchar de manera conjunta y cohesionada para alcanzar sus objetivos, que no son otros que la recuperación de la compañía. “No puede ser que en la empresa la lucha de los trabajadores continúe secuestrada por un factor político, que se abroga para sí la lucha de clases desarrollada por los trabajadores”, aseveró. En tal sentido, el representante del FST expresó que confía que los miembros que participan en la mesa de trabajo del Plan Guayana Socialista tomen las riendas y asuman su compromiso por el rescate de la compañía. “Actualmente los trabajadores navegan bajo dos corrientes en materia de la aplicación del Control Obrero, la primera de ellas representada por un proceso de desconocimiento sobre el tema y la segunda por aquellos sectores que no poseen confianza en las autoridades que lideran el proceso”, acotó. Sucre reveló que algunos de estos dirigentes pretenden continuar manipulando a los trabajadores con el fin de mantenerse en el poder y ocultar su fracaso en la lucha de los beneficios contractuales de los trabajadores, mediante la conformación de un clima de conflictividad. Explicación laboral Para el dirigente sindical las autoridades del Movimiento 21 de CVG Alcasa, quienes lideran el proceso de Control Obrero de la compañía deben explicarle a los trabajadores en qué se han invertido los 90 millones de dólares que ha recibido la empresa por la venta de material a futuro. “Los trabajadores debemos conocer en qué se están invirtiendo estos recursos, más aún cómo se van a garantizar las ventas si la producción ha venido en caída permanente sin que hasta ahora nadie haya denunciado la situación”, precisó. A juicio de Sucre, esta situación afectará de manera directa la transformación del aluminio aguas abajo, ya que no se le garantiza la venta de la materia prima a las empresas nacionales. “En esta coyuntura creemos necesario replanificar nuestra producción en base a nuestras necesidades y garantizar así la estabilidad de las empresas nacionales, que benefician a todos los trabajadores”, puntualizó. Deudas abismales Dennys Sucre, delegado de Prevención de CVG Alcasa y representante del movimiento sindical, denunció que los trabajadores de la compañía llevan más de un año a la espera de la renovación de la contratación colectiva, así como el pago de cuatro evaluaciones vencidas, elementos que evidencian el fracaso de las luchas sindicales. “Esta situación evidencia el fracaso de una dirigencia sindical que no ha estado a la altura de los compromisos de los trabajadores y que sólo ha actuado en función de sus necesidades personales, como se evidencia en el lanzamiento de sus candidaturas a la Asamblea Nacional”, puntualizó |