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Presidente Chávez y el Viceministro Ricardo Dorado | Credito: Archivo |
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Escuhe aquí las palabras del viceministro Ricardo Dorada13 de junio 2009. - La Comisión de Normas de la 98ª Conferencia
Internacional del Trabajo que se celebra en Ginebra, Suiza, acogiendo
los planteamientos del gobierno y de los sindicatos bolivarianos,
desestimó la solicitud de los patronos formulada por la Organización
Internacional del Empleadores (OIE) y por Fedecámaras, de condenar a
Venezuela a través de un párrafo especial y el envío a territorio
nacional de una misión de contacto directo para verificar supuestas
violaciones a la libertad sindical (convenio 87).
Ante la
Comisión de Normas, el viceministro de Seguridad Social del Ministerio
del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social, Ricardo Dorado,
evidenció los avances y logros de la Revolución Bolivariana en libertad
sindical y negociación colectiva, la lucha emprendida por el Gobierno y
la dirigencia laboral para solucionar la violencia intersindical y las
modificaciones en materia de normas electorales sindicales, entre
otros.
También destacó como avance el reimpulso que la
Asamblea Nacional viene dando a la Reforma de Ley Orgánica del Trabajo;
reseñó la Agencia Bolivariana de Noticias.
Dorado sostuvo que el
gobierno del presidente Hugo Chávez no detendrá la política de
nacionalización de los medios de producción estratégicos, ni la lucha
contra la tercerización y la precarización laboral y continuará la
reversión de la privatización de la seguridad social realizada en los
90 bajo el amparo de las políticas neoliberales y el tripartismo de
cúpulas encabezado por Fedecámaras y la CTV.
"Rechazamos ante
la OIT que se pretenda amparar la impunidad de quienes, con golpes de
Estado y desestabilización política y económica, quieren volver a la
agenda de violación de derechos laborales del pasado", resaltó el
viceministro Dorado.
Al mismo tiempo, la representación
gubernamental denunció la violación de los criterios de selección, al
permitir el tratamiento de casos por cuestiones políticas y sin motivos
que los justifiquen realmente ante el organismo internacional, como
consecuencia de los métodos de trabajo que deben ser modificados, para
lograr su adecuada transparencia, objetividad y credibilidad.
Finalmente,
destacó que era inexplicable que las transnacionales y Fedecámaras,
responsables de la situación de quiebra de las empresas, del despido de
millones de trabajadores y trabajadoras, de los abusos de la
explotación capitalista, pretendieran enfrentar en este momento de
grave crisis a los gobiernos que, como el encabezado por el presidente
Chávez, se había anticipado a ella a través de una política soberana e
independiente.
“Se trata del mundo al revés: los socialistas
debemos rendir cuenta de la crisis creada por los capitalistas”, indicó
el viceministro.
La posición del Gobierno bolivariano fue
apoyada por el Grupo de Países Latinoamericanos y del Caribe (Grulac),
que exigió enérgicamente explicaciones por la forma irregular de
incorporación del caso a la Comisión de Normas, al tiempo que
solicitaron a esta Comisión no seguir dando tratamiento político y
siendo víctima de las manipulaciones del sector patronal contra el
proceso que se vive en Venezuela, país que muestra un claro compromiso
con la libertad sindical.
Igual apoyo fue logrado por el resto
del grupo gubernamental de la OIT, particularmente de China, Argelia,
Sri Lanka y Siria, entre otros, así como de 35 centrales sindicales del
mundo que manifestaron su respaldo a la revolución socialista que
adelanta el pueblo venezolano, considerada como esperanza frente al
capitalismo.