Cemex
Venezuela incumple la legislación venezolana de calidad. Desde
2001 carecen del Registro obligatorio que autoriza
la comercialización del cemento, y a través del cual se
demuestra la calidad del producto.
Así mismo utiliza instrumentos como romanas y balanzas fuera
de norma. El cemento que venden a los constructores no tiene las
garantías de calidad que exigen nuestras leyes.
Por
esas razones, el Servicio Autónomo Nacional de Normalización,
Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos (SENCAMER),
sancionó a la transnacional cementera con las multas que
contempla la legislación nacional y la prohibición de
la comercialización del cemento que se produce en la Planta de
Pertigalete, estado Anzoátegui, hasta que subsanará su
falta. En consecuencia esta empresa anunció, como medida de
presión, la suspensión de comercialización del
cemento producido por todas sus plantas en el país,
pretendiendo generar una crisis en el sector de la construcción,
con la parálisis de 200 obras de construcción.
A
pesar de la extrema gravedad de las fallas y violaciones a la ley, a
esa empresa que maneja alrededor del 63% del mercado nacional del
cemento, a la que nunca se le clausuró ninguna de sus plantas,
se le concedió una reconsideración de las sanciones,
otorgándole un plazo de sesenta días para que subsanen
sus errores y evitar mas daños a los programas de construcción
de viviendas y obras de interés público.