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Asalariados no tienen por qué perder beneficios. | Credito: HÉCTOR CASTILLO/ARCHIVO |
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Caracas. El posible acuerdo entre trabajadores y empleadores en torno a la reducción de la jornada laboral de ocho a seis horas diarias, permitirá horarios escalonados, afirmó el ministro del Trabajo, José Ramón Rivero, en rueda de prensa en Cumaná (Suc), según nota enviada por ese ministerio a esta redacción.
Rivero argumentó que los horarios escalonados aliviarían el uso de medios de transporte a la misma hora, muchas empresas industriales comienzan a laborar a las 6:00 de la mañana, a media mañana pudieran abrir los establecimientos comerciales, mientras que los bancos podrían abrir a partir de mediodía.
Trabajadores y empresarios -reiteró el ministro- pueden "perfectamente ponerse de acuerdo" para cumplir con la reducción de la jornada laboral que propone el Presidente de la República mediante la reforma del artículo 90 de la Constitución Nacional.
Dijo que ello no debe significar disminución del salario básico ni pérdidas de los beneficios logrados a través de los contratos colectivos de trabajo.
Quinto turno. Ya algunas grandes empresas industriales del sector harina están discutiendo con los trabajadores la creación de un quinto turno de trabajo, informó Juan Crespo, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Harina (Fetraharina). Se trata de la empresas Molinos Nacionales, C.A. (Monaca) y Bimbo de Venezuela, C.A.
Esas grandes empresas -explica Crespo- laboran las 24 horas del día, en particular los molinos, fábricas de pastas, panificadoras industriales. En la actualidad esas 24 horas las dividen en tres turnos de 8 horas, pero los trabajadores deben descansar dos días semanales, los cuales deben ser cubiertos por otros trabajadores. La reducción de la jornada a 6 horas dividirá el día en 4 turnos, de modo que el quinto turno (los dos días semanales) debe ser cubierto. Crespo estima que los puestos de trabajo aumentarán en 25%.
Sin embargo, señala que las empresas transnacionales les han dicho que instalarán alta tecnología, lo que puede afectar el empleo.
Además, dice que los pasivos laborales que generará la reducción de la jornada laboral, le serán cargados a los consumidores por las empresas.