¿Qué busca el ministro Acuña inflamando el conflicto universitario?

Redactamos estas líneas en octubre, mes que nos recuerda un 18 de octubre de 1965, gobernaba Raúl Leoni, AD, fue detenido por la Digepol el profesor y dirigente popular Antonio Lovera, muy cerca de la UCV, fue trasladado a la sede de ese cuerpo policial, predecesor de la actual Disip, allí fue sometido a bárbaras torturas hasta que perdió la vida. Una vez muerto, la banda armada de Acción Democrática (AD) intentó deshacerse del cadáver llevándolo a varias instalaciones militares, entre ellas el cuartel San Carlos (Caracas), y el campamento de Cachito (Monagas), donde fue rechazado. Al final, la banda decidió arrojarlo al mar en las playas de Lecherías, donde fue localizado por un pescador. 44 años después, de aquel horrible acontecimiento, cerca de la UCV, en la avenida Roosevelt, es detenida la camarada del Psuv, Mairim Delgado, quien es encarcelada por la Disip, incomunicada y sometida a torturas, más modernas, que se agudizaron al enterarse sus torturadores que era una militante revolucionaria, afecta al oficialismo, allí perdió su bebe con pocas semanas de gestación. La Disip, como sucesora de la Digepol, no ha cambiado su forma de actuar, 44 años no son suficientes? Abogamos por la disolución de ese cuerpo del terror, ¡No más torturas en la República Bolivariana de Venezuela!

La inteligencia social sigue muy activa, denunciando presuntos infiltrados en esta Revolución Bolivariana, nos reportan el caso de Héctor Allán Núñez Sotelo, quien a través de Noticias Universitarias, medio de la oposición, se dedica a hablar pestes de la Revolución Bolivariana, mientras ostenta el cargo de Jefe del Distrito Sanitario del Municipio Morán (El Tocuyo) del Estado Lara y director del hospital de dicha ciudad. Adecos y copeyanos haciendo la revolución en salud? Esto se lo creerá solo el ministro de salud. Por esa vía no llegaremos nunca al Socialismo…

Y mientras, el conflicto universitario llega a una semana y unos días, en su fase de agudización, tiempo durante el cual, las federaciones y sindicatos adeptos al ministro Acuña, siguen sin darse cuenta del incumplimiento, en cláusulas fundamentales para la sobrevivencia de la clase de los trabajadores y trabajadoras universitarias, de las Normativas Laborales, como lo son las socio-económicas y de salud. Otros sindicatos, más cercanos al sentir de los trabajadores y trabajadoras, sin compromiso político con el ministro, agrupadas en la naciente Fetrauniversitarios, han levantado las banderas del cumplimiento de las Normativas Laborales, reaccionando al sentir de las bases sindicales, resentidas como están, por el incumplimiento del Gobierno Revolucionario de los compromisos adquiridos con este sector de los trabajadores y trabajadoras, adquirido por el Comandante Presidente, Hugo Chávez, en cadena nacional de radio y tv. El sentir que comienza a generalizarse entre los trabajadores y trabajadoras universitarias es el de la desilusión, ante un gobierno que se proclama como obrerista pero que no cumple los compromisos que asume; mientras, en su interior, las capas medias de la sociedad, la burocracia, corroe todo aquello que huela a revolución, a socialismo. Teniendo claro, ese sector, que a los trabajadores y trabajadoras, hay que alejarlos lo más posible, de la causa revolucionaria, con lo cual, en el mediano plazo, se estarían dando las condiciones más favorables, para hacer realidad, un gobierno “bolivariano” sin Chávez como presidente del mismo, en otras palabras, la restauración de la cuarta república, vestida de rojo rojita. Por eso, desde los medios oficiales, copados como están, por esos compatriotas, no se cansan de llamar guarimberos y opositores a los trabajadores y trabajadoras, que reclaman, en justicia, se cumpla con sus beneficios contractuales, legítimamente, adquiridos. Y a lo interno de la Asamblea Nacional, pugnan, esos mismos sectores, porque no se apruebe en la nueva Ley Orgánica del Trabajo, reivindicaciones fundamentales para los trabajadores y trabajadoras, como: la reducción a 6 horas, de la jornada laboral; retroactividad de las prestaciones sociales; la prohibición de prácticas tales como la tercerización, la precariedad y flexibilización laboral, entre otras.

Es por ello, que la pregunta que hoy repercute, con mayor insistencia, en las universidades, institutos y colegios universitarios es la de, qué persigue el ministro Acuña incendiando el sector universitario? Y esto viene al caso, ya que la semana pasada el Comandante Presidente, Hugo Chávez, ha destinado unos recursos (400 millones de BsF), para cancelar una parte de la deuda por concepto de aumento salarial del 30%, año 2008. Pues bien, para distribuir esos recursos y comenzar a cancelar esta deuda, el profesor Acuña propone que dichos recursos se utilicen para profesores, empleados y obreros, en el porcentaje que representan en el monto total de la deuda, un 40%. En otras palabras, a cada profesor, empleado u obrero se les cancelaría ese porcentaje de la deuda; lo cual, evidentemente, representaría un mayor beneficio para el sector profesoral, cuya incidencia en el monto total de la deuda, representa el 60%. Valga decir, que mientras un obrero o empleado se le cancelaría un monto promedio entre 1500 a 2000 BsF, un profesor recibiría entre 4000 a 6000 BsF, de esos 400 millones de BsF. Le preguntamos al profesor Acuña, dónde está la justicia social, la equidad, el socialismo?

La propuesta sugerida por Fetrauniversitarios, apunta a la equidad y justicia social, concerniente a un pago equitativo para cada profesor, empleado u obrero, como por ejemplo, un monto de 3500 BsF, y el resto a cancelar el año próximo, definido en un cronograma a concertar para el 2010, propuesta enmarcada en la concepción revolucionaria, de la sociedad en transición que nos hemos planteado, la mayoría de los venezolanos, en el Proyecto Nacional Simón Bolívar y la Constitución Bolivariana. Entonces, si el ministro Acuña comparte esa visión, como dice públicamente, por qué se opone a esta propuesta fundamentada en el socialismo y la igualdad? Por qué actúa como representante sindical de los gremios profesorales? Obstaculizando toda posibilidad de acuerdo. Por qué, apoyándose en Fetrauve y Fapuv insiste en cancelar la deuda de 2008, beneficiando sustancialmente al sector profesoral de las universidades, institutos y colegios universitarios, mayoritariamente, de marcada tendencia opositora? En detrimento de los trabajadores y trabajadoras universitarias, de marcada tendencia revolucionaria. Ministro Acuña, reivindíquese con los trabajadores y trabajadoras universitarias, asuma el Socialismo con hechos concretos, esa es la propuesta que reivindica su compromiso con el proyecto país, que la mayoría de los venezolanos y venezolanas apoyamos.

En referencia a las Normativas Laborales, de empleados y obreros, el ministro Acuña insiste en desconocer su aplicación por este año y “correr la arruga” para el 2010, esto en detrimento de las condiciones de vida y subsistencia de los trabajadores y trabajadoras, quienes no podrán “correr la arruga” de los efectos de la inflación, que ataca salvajemente los sueldos y salarios de la masa laboral venezolana. Urge, la intervención directa del Comandante Presidente, Hugo Chávez, para solventar este conflicto que, de prolongarse en el tiempo, sus consecuencias directas las va a recibir en las mesas de votación, el partido de la revolución, el Psuv; en unos cuantos asambleístas menos, lo que, sin duda alguna, tendrá efectos nocivos en los planes de profundizar la Revolución Bolivariana; para lo cual, es fundamental, contar en la Asamblea Nacional con una mayoría calificada que nos permita avanzar, a pasos agigantados, en la formulación de las nuevas leyes revolucionarias que requerirá el Proceso para abrir los cauces de esta transición que nos hemos trazado para avanzar hacia una nueva sociedad, la sociedad socialista. Entonces, si esto lo debe tener claro el ministro Acuña, por qué trabaja en contrario? Por qué genera descontento? Por qué su odio hacia los trabajadores y trabajadoras?

En las sociedades en transición, las relaciones entre las clases, en pugna, se tensan al máximo, Acuña, fiel representante de la pequeña burguesía, que hegemoniza el poder en ese Estado transicional, ve la posibilidad de derrotar, en este conflicto, a la clase de los trabajadores y trabajadores; con ello, dilucidaría qué clase, guiará en lo subsiguiente, la jefatura del Estado en formación. Esto explica, por qué, los trabajadores y trabajadoras universitarias han recibido plomo parejo, al unísono, desde casi todos los rincones del Gobierno Revolucionario. La respuesta no debe ser otra que, la unidad de los trabajadores y trabajadoras, una derrota en este conflicto significaría la derrota de toda la clase, en esta confrontación por definir el rumbo de la Revolución Bolivariana. Sin trabajadores y trabajadoras no habrá Revolución Socialista. Eso lo tienen bien claro esta tecnoburocracia. Si no nos unimos la tecnoburocracia roja rojita, que nos odia, se impondrá y retrocederemos a la cuarta república. Si nos unimos, la tecnoburocracia retrocederá en sus planes, por ahora. Ese es el fondo del problema que ha dejado al descubierto el conflicto universitario.

Mientras, un duro golpe recibió el ministro Acuña, con la incorporación de la Federación Nacional de Obreros de Educación Superior (Fenasoesv) a la Unete, federación sindical que agrupa a la mayoría de los obreros que laboran en la educación universitaria del país. La base de apoyo, a nivel sindical, cada día se le reduce más, por eso fomenta la conflictividad en la educación universitaria. Por eso, quiere estar “en la buena” con los profesores, y su manera es, otorgándoles mayores beneficios socio-económicos, no tiene recursos para honrar las Normativas Laborales de empleados y obreros, suscritas por el Estado Revolucionario, pero decide otorgarles la extensión de beneficios (bono salud para jubilados y Prima de Hogar) a los profesores y profesoras de las universidades, institutos y colegios universitarios, con quienes no tiene compromisos firmados. El ministro ahora, se nos convierte en dirigente profesoral.

Unete tiene que manifestarse, contundentemente, urge un paro nacional de sus sindicatos afiliados, en la movilización y la solidaridad clasista estará la respuesta al conflicto universitario. Solo el pueblo salva al pueblo!!!


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