EDITORIAL
Los trabajadores venezolanos continuamos la preparación para la Batalla de Santa Inés. El rotundo NO que le daremos al pasado, el conciente NO para oponernos a las políticas neoliberales, el determinante NO a las pretensiones del imperio del norte de apoderarse de nuestro petróleo, son las razones fundamentales para que la clase obrera esté en primera línea de combate en esta batalla electoral que se avecina.
La confrontación es entre intereses. Por un lado los que apoyamos
• un sistema de justicia social.
• un desarrollo económico de contenido nacionalista, de democratización del capital y de respeto a los derechos laborales.
• La consolidación de la democracia participativa y de corresponsabilidad, y
• La defensa de la soberanía nacional, contenidos todos en la revolución bolivariana.
Por el otro lado, están los que quieren llevarnos al pasado, recuperar sus privilegios, convertir la Democracia en un sistema para las elites y negociar nuestros recursos naturales.
Dos intereses que se contraponen: el de los trabajadores por la igualdad social y el de ellos, con sus intenciones mezquinas, individuales y antipatrióticas.
Este interés mezquino, que tiene una gran poder económico, de medios de comunicación y apoyo de los imperialistas que quieren el petróleo regalado, continúa intentando manipular y engañar a la población. Demagógicamente comienzan a decir que las Misiones son buenas, mientras en los Estados y Municipios donde ellos gobiernan, no las apoyan y por el contrario las sabotean.
Hablan de la Constitución, mientras que sus más exquisitos abogados sueñan con llegar al gobierno para desaparecerla.
En esta comparsa de intentos manipuladores, guardan silencio sospechoso en cuanto a la Ley de Tierras, la de Microfinanzas, la Ley de Pesca, de Cooperativas, Ley de Hidrocarburos entre otras.
Sabemos que sus intenciones son derogarlas, pero en su inmensa capacidad demagógica no dicen la verdad y siguen pensando que el pueblo trabajador les va a creer tan solo por su gran poder publicitario.
Los trabajadores estamos cada día, más concientes de los intereses mezquinos y antinacionales de los dirigentes de la llamada oposición venezolana y cada vez más organizados y preparados para defender la justicia social y luchar en contra de la explotación.
En la batalla de Santa Inés estamos en primera línea, ratificaremos al Presidente de la república, y fundamentalmente ratificaremos la revolución bolivariana, que es la revolución de la clase trabajadora.
Los trabajadores estamos en batalla, NO VOLVERAN
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