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Mi detención:
En primer lugar manifiesto mi profunda gratitud a todas las personas e
instituciones que al enterarse de que me detuvieron exigieron mi
liberación. Todas ellas fueron importantes, entre las que más me
emocionaron menciono el pronunciamiento de los hermanos canadienses,
gracias a cuyo apoyo continúa editándose Lucha Indígena; de Conacami,
con quienes compartimos la ansiedad por un proyecto político emanado de
las organizaciones indígenas, campesinas y populares; de Wilbert Rozas,
el alcalde que instituyó el gobierno del municipio por las comunidades
indígenas que al enterarse de la noticia inmediatamente viajó a Paruro.
Gracias a esa solidaridad fui rápidamente liberado ….temporalmente.
Mi ligazón a este caso se remonta a mi niñez en Huanoquite, Paruro,
Cusco, cuando recibí el impacto de la noticia de que el hacendado
Bartolomé Paz hizo que se marcara con hierro candente en la nalga de un
campesino indígena sus iniciales: BP. Naturalmente el señor Paz no fue
detenido, eso no se podía hacer con una persona de respeto.
Probablemente ese hecho marcó el sentido de mi vida.
Ahora su hijo, Rosendo Paz, heredero de la hacienda, arrebata las
tierras del anexo Markhura de la comunidad indígena de Tantarcalla,
habiendo inclusive instalado en ellas un corral que es utilizado para
el depósito de ganado robado, lo que fue denunciado por el propietario.
La comunidad tiene documentos que acreditan su propiedad. En el año
2006 los comuneros acudieron a la Federación campesina del Cusco, de la
que son miembros, llevando sus títulos de propiedad, a solicitar la
presencia de un delegado de dicha Federación para la ceremonia de
distribución de tierras para su usufructo entre los miembros. Fui
designado para esta tarea por la Federación, cumplí el mandato,
comunicando ello inmediatamente después de realizado al puesto
policial, la policía no objetó mi actuación.
Posteriormente el hacendado ordenó a la policía de Huanoquite bajo su
mando que fuera a agredir a los comuneros, orden que fue inmediatamente
cumplida por los policías. Como los comuneros tuvieron la osadía de
resistirse al ataque fueron conducidos a golpes al pueblo y luego a la
ciudad del Cusco, incluyendo mujeres con niños que lloraban. No estuve
presente en esos sucesos pero fui llamado a declarar. Naturalmente
quienes fueron calificados como delincuentes no fueron los agresores,
sino las víctimas de la agresión.
Cuando al detenerme me dijeron que el delito por el que fui acusado era
de “Violencia y Resistencia a la Autoridad” pensé que era el relativo a
este suceso en el que no había estado presente. Me equivoqué, el señor
juez tuvo la bondad de aclararme. El delito de “Violencia y Resistencia
a la Autoridad” fue el de haber presidido la ceremonia de distribución
de parcelas, en donde no hubo violencia alguna ni estuvo presente
ninguna autoridad del Estado.
Entiendo, estamos en el país en que el Parlamento, abdicando de su
tarea, autorizó al gobierno para legislar en su lugar contra el “Crimen
organizado”. Alan García usó esa autorización para legislar contra los
reclamos de la población organizada, penalizando la protesta.
Víctimas de este mágico manejo del lenguaje están presos y procesados
centenares de personas que reclaman por sus derechos en todo el Perú.
Compañeras y compañeros que tienen la desgracia de no ser conocidos y
por lo tanto nadie levanta la voz de protesta por ellos, como
afortunadamente se hizo en mi caso y por eso estoy temporalmente libre.
Convoco a las voces solidarias que con su rápida acción me arrancaron
de la prisión, a que juntos defendamos a todas las víctimas de la
penalización de la protesta. Al parecer Conacami ya inició una campaña,
participemos de ella. Conservaré las direcciones de quienes me
liberaron con sus voces solidarias para invitarlos a organizarnos en
defensa de las otras víctimas de la represión.
En cuanto a mi caso, no está concluido, el sistema acostumbra dejar la
espada de Damocles pendiente de las cabezas de los que protestan, con
la tácita amenaza de que si no corrigen su actitud y cierran la boca,
la espada caerá.
El señor juez me hizo entrega de un documento ambiguo en el que se me
cita para el 21 de noviembre “...que deberá concurrir
indefectiblemente, quedando subsistente los oficios (sic) girados para
su captura”. Es ambiguo, no dice que se me detendría en caso de no
presentarme, dice simplemente “quedando subsistente los oficios (sic)
girados para su captura”, así, queda a disposición de la represión la
interpretación de la nota de acuerdo a las necesidades políticas del
régimen.
Este es el tipo de papeles que acostumbran dar, que significan: “Si te
callas no pasará nada, pero si continúas protestando entrarás preso”.
¿Cómo se explica que a más de dos años de los sucesos me hayan
capturado sorpresivamente sin haberme notificado para que comparezca,
si por un suceso posterior me citaron, comparecí y declaré?
La explicación es que entonces les molestaba poco mi actuación local.
En cambio ahora que todo el campo se pone en ebullición por el fuerte
ataque a las comunidades indígenas, organizaciones de diversos lugares
del país me invitan para debatir sobre el ataque y coordinar la
defensa, ya el premier me califica como “trasnochado” y les es muy
molesta mi actividad.
Me comprometo a seguir luchando hasta mi último aliento contra la opresión a nuestros pueblos instituida hace 5 siglos.
Hugo Blanco
3 de octubre de2008
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