El viernes 14-03-2008,
el ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela juramentó
a los miembros de la directiva del Partido Socialista Unido de Venezuela
(PSUV). Allí recordó la muerte de Carlos Marx, teórico fundamental
del llamado Socialismo Científico.
El Presidente afirmó
que el proyecto socialista venezolano debía alimentarse de las ideas
de Marx. ¿Cuáles serán esas ideas? Será quizás la idea de “Proletarios
de todos los países, Uníos”, será a lo mejor aquello de que el
Socialismo es una sociedad de “trabajadores libremente asociados”.
Será lo que dijo el profesor Vladimir Acosta en su programa de Radio
Nacional, el 16-03-08, de que no puede construirse Socialismo sin obreros
y campesinos.
Ese mismo viernes, los
obreros de la empresa SIDOR fueron atropellados, reprimidos por la Guardia
Nacional Bolivariana, la cual aparece apoyando en los hechos a la trasnacional
Ternium. El Ministro del Trabajo (permítanme dudar de que sea “del
Poder Popular”) y el gobernador del Estado Bolívar parece que hacen
causa común con la empresa. El mundo al revés, pues. El gobierno bolivariano
reprimiendo a los trabajadores para favorecer a los patrones. ¿Qué
revolución es ésta, Presidente? Y más todavía: ¿Usted está de
acuerdo con esto?
No crea, Presidente,
que esta pregunta es una grosería. Se justifica, porque los represores
de los trabajadores fueron guardias nacionales que se dicen bolivarianos,
fue con el respaldo de un gobierno regional que habíamos considerado
bolivariano y es corresponsabilidad del Ministro del “Poder Popular”
para el Trabajo. Todos ellos, de lo que hemos llamado y defendido como
“Revolución Bolivariana”, la cual como usted dice con razón debe
“nutrirse de ideas de Marx”.
Presidente, yo lo reconozco
a usted como el líder fundamental de este proceso Bolivariano. Es un
acto de justicia que me honra. Usted ha conducido las batallas que han
llevado a nuestra izquierda a salir del sótano y con su sinceridad
ha puesto el socialismo nuevamente como opción de los pobres, los explotados,
los dominados y quienes queramos una sociedad de iguales y de incluidos.
Por eso, lo he seguido,
comandante. Porque usted ha dicho, parafraseando a José Martí que
“con los pobres de la Tierra quiero yo mi suerte echar”. Ya cumplí
36 años tratando de cumplir con esta consigna.
Si alguna vez usted cree
que no es con los pobres, sino con los burgueses que usted decide su
suerte echar, NO CUENTE CONMIGO, comandante.
Patria, Socialismo o Muerte.
¡VENCEREMOS!
fmejiasster@gmail.com