Sindicalismo y opresión laboral

Los sindicalistas latinos deben analizar la fragmentación de la clase obrera por causa del Capitalismo y el maneo de algunas cúpulas completamente burocratizadas que juegan con el empresariado a la degradación laboral y dañar los escenarios políticos donde los trabajadores desean alcanzar conciencia y unidad social. La oposición política en Venezuela viene desregularizando las asociaciones del conglomerado urbano con el Estado y presionan al trabajador a afiliarse contra su voluntad y pagar una cuota de participación en las instituciones oficiales, privadas y empresas afiliadas al gobierno bolivariano. Quien ha llevado más muertes en su fuero es el sector ferroviario, ya que la mayoría de sus trabajadores se encuentran tercerizados, las denuncias por calumnias e injurias son cada día mayores en perjuicio de la sociedad local y suramericana.

El Sur, debe enfrentar los programas neoliberales porque destabilizan la gobernabilidad y  proclaman la poca credibilidad de dirigentes que solo buscan proyectarse a través de empresas que reciben pagos dentro del marco constitucional del Estado, como ocurre en el Táchira, donde su gobernador Pérez Vivas utiliza algunos excedentes del presupuesto regional al no ejecutarse algunas obras de servicio social., gracias a Dios, los movimientos sociales urbanos y campesinos vienen despertando ante la pobreza intelectual de algunos sindicalistas y vienen imponiendo su voluntad para lograr una campaña electoral de buen espectro ideológico y desfavorecer la concentración mediática que ejerce la derecha y un grupo de sindicalistas hacia grupos de obreros que luchan por su puesto laboral en la empresa laboral y privada.

Acá en Venezuela y los países que integran el eje del Atlántico que adversan cualquier instrumento neoliberalista y tratan de evitar en lo posible el quebrantamiento de la ley por parte de cualquier grupo paramilitar, solo desean mantener una unidad partidaria y evitar la anemia política entre sus seguidores.

De allí, la necesidad de los Consejos Comunales y los compromisos adquiridos en cada unidad de lucha de participar en cada compromiso social y alertar que el dinero de las multinacionales enfocan actividades que dañan los ecosistemas frágiles, glaciares y cuencas hídricas, protegidas por la Ley del Ambiente, lo importante es proteger los recursos mineros y la vegetación virgen todavía existente en nuestro vasto Continente. Tenemos que ir hacia una reforma profunda del sistema judicial y que no sea el rehén de los partidos políticos tradicionales. Debemos ir hacia una reflexión y práctica del Socialismo en este Siglo XXI y darles una oportunidad a los trabajadores para conformar sus proyectos de trabajo y aislar a quienes buscan manipularles en un falso sindicalismo.

La Constitución contiene principios democráticos para hacerle cumplir a los candidatos a gobernación y alcaldías sus programas de gobierno y el manejo del discurso político a contrapelo. Hay que retomar el Poder Popular para la integración ciudadana de una manera más concreta, hablamos de una ciudadanía suramericana y constituir en la Región como un espacio de libre circulación entre sus hombres y mujeres que son forjadores de la patria.

Todos, a mirar los partidos políticos.  Es la única manera para la coalición oficial, donde los grupos urbanos y movimientos de campesinos se unan en un solo ideario de lucha, donde la repuesta nos asista para ir disminuyendo la pobreza extrema, es el Proyecto Simón  Bolívar en auge para avanzar en la construcción de un sistema socialista asociado y en plena alianza electoral. Algunos sindicalistas se unen a empresarios para presionar al trabajador y crear reclamos sin respuestas, vamos a un solo pensamiento, la patria y desarrollemos una política de partidos políticos.

 emvesua@cantv.net

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