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Triple frontera. El grupo que patrocina Washington en la puna podría desembarcar este año en Misiones y Formosa. |
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Este año
comenzaría a operar en la provincia de Misiones la “Fuerza de Tareas
Frontera Norte”, supuestamente financiada por los Estados Unidos. Según
un informe del Departamento de Estado norteamericano, el organismo
secreto ya comenzó su lucha contra el narcotráfico en la frontera
argentino-boliviana. Hasta el momento no hay una versión oficial por
parte del Gobierno Nacional. En Gendarmería dicen no saber nada
A
partir de este año la denominada “Fuerza de Tareas Frontera Norte”
librará una guerra contra el narcotráfico dentro las provincias de
Misiones y Formosa. Pero no sólo se combatirá contra el tráfico de
drogas, el contrabando y el financiamiento de grupos terroristas serán
los otros dos enemigos. El eje del conflicto estará centrado en la
denominada Triple Frontera, zona en que sólo la geografía política
separa a la ciudad argentina de Puerto Iguazú de la brasileña Foz do
Iguazú y de la paraguaya Ciudad del Este.
Esta “Fuerza de Tareas”
estará financiada y “asistida” por el gobierno de George W. Bush. Así
se lo explica en el Informe de Estrategia Internacional de Control de
Narcóticos 2007, recientemente divulgado por la Oficina Internacional
de Narcóticos y Aplicación de la ley, del Departamento de Estado de los
Estados Unidos.
Si bien el documento está fechado en marzo de este
año, hasta el momento no fue publicado por ningún medio argentino. Otro
dato llamativo es que la “Fuerza de Tareas Frontera Norte” se encuentra
operando en el país desde enero del 2006, la de cabeza de playa fue
instalada en la frontera argentino-boliviana, pero con sede en el país
que administra el presidente Néstor Kirchner.
En las ocho páginas
que el informe dedica sólo para la Argentina, se da una breve pincelada
de las actividades que realizó la agencia antidroga de los Estados
Unidos (DEA) en territorio argentino y el grupo que patrocina
Washington en la puna jujeña.
“Argentina es un país de tránsito para
la cocaína proveniente de Bolivia, Perú y Colombia con destinos
europeos, principalmente. Asimismo, es un país de tránsito para la
heroína de Colombia hacia Estados Unidos y fuente de precursores
químicos debido a sus modernas instalaciones de producción. Si bien no
se dispone de estadísticas completas, el Gobierno de Argentina informa
que los decomisos de cocaína aumentaron en los primeros trimestres de
2006 en comparación con el mismo período de 2005.
Las autoridades
también informan un aumento en la cantidad de pequeños laboratorios que
convierten la pasta base de cocaína en clorhidrato. Los decomisos de
marihuana que habían disminuido en el 2005 han aumentado nuevamente en
el 2006”, se indica a manera de resumen en uno de los párrafos del
documento del Department of State.
La falta de estadísticas
oficiales es una de las leves críticas que se hacen en el informe
contra la política antidroga que se lleva desde el Ministerio del
Interior. Otro de los puntos señala a las falencias del Poder Judicial:
“Los índices de confianza en el sistema legal permanecieron bajos
durante el 2006 como consecuencia de las demoras excesivas entre la
detención y la decisión final de la Justicia, como así también por la
falta de transparencia judicial”.
La nueva ruta de la coca
“Argentina
no es uno de los principales países productores de drogas; no obstante
es, debido a sus modernas instalaciones de producción de sustancias
químicas, uno de los mayores fabricantes de precursores químicos de
América del Sur”. A este motivo se le adjudica el incremento de
decomisos de cocaína.
Sólo en 2006 se descubrieron siete
laboratorios clandestinos de cocaína. “Las organizaciones de tráfico se
están instalando en Argentina debido a que los traficantes pueden
controlar mejor la pureza del producto final, la disponibilidad de
precursores químicos y enfrentan menores riesgos de embarcar la
mercadería”, se indica en el informe.
El incremento de vuelos
ilegales en la frontera norte del país es otra de las preocupaciones de
Estados Unidos, de hecho hay un plan diseñado en Washington para
controlar el espacio aéreo de las permeables zonas fronterizas. El
transporte aéreo comercial también está en la mira.
“Heroína de
Colombia y la cocaína de Bolivia y Perú entran a Argentina en vuelos
comerciales. En 2006, el decomiso de 9,12 kilogramos de heroína fue muy
inusual. Los funcionarios del gobierno argentino están cada vez más
preocupados por la utilización de aviones privados pequeños para
introducir en el país la carga de estupefacientes proveniente de
Bolivia y Paraguay”.
“El gobierno estadounidense continuará
alentando al gobierno argentino para que mejore su sistema de radares e
implemente una legislación más dura en contra del lavado de dinero y
financiamiento de acciones contra el terrorismo”.
Los contenedores
lacrados que ingresan al país también están bajo sospecha. La DEA
informó que aproximadamente el 52 por ciento de los decomisos en que
colaboró durante 2006 se relacionan con contenedores, “lo cual indica
que la cantidad de cocaína en tránsito por Argentina es
considerablemente mayor de los que se creía con anterioridad”. Una vez
que la carga se encuentra en el país se la despacha por los puertos
locales, principalmente rumbo a Europa.
Tradicionalmente, las
puertas de acceso de la cocaína al país estaban instaladas los
múltiples pasos fronterizos con Bolivia. Pero según el Departamento de
Estado, ahora hay un nuevo portal: “los traficantes de drogas también
trafican cocaína y marihuana por la frontera ribereña con Paraguay”.
La piedra angular
“Desde
enero a septiembre de 2006, la Fuerza de Tareas Frontera Norte asistida
por el gobierno estadounidense decomisó aproximadamente 684.220
kilogramos de estupefacientes”, se lee en un apartado del informe que
lleva el subtítulo de logros. Allí mismo se indica que la misma fuerza
también incautó 9,12 kilogramos de heroína en La Quiaca.
Para la
Oficina Internacional de Narcóticos y Aplicación de la ley del
Departamento de Estado de los Estados Unidos, “la piedra angular de los
esfuerzos estadounidense en la Argentina es la Fuerza de Tareas
Frontera Norte en la frontera argentina con Bolivia. Dicha Fuerza
promueve la coordinación entre los organismos fiscalizadores del
gobierno argentino y brinda asistencia para desbaratar la entrada de
estupefacientes provenientes de Bolivia”.
Eso no es todo, según el
informe, “además de proporcionar apoyo para dicha fuerza, el gobierno
estadounidense ha trabajado con organismos fiscalizadores provinciales
y nacionales para repetir el modelo de esta Fuerza de Tareas Frontera
Norte en Misiones y Formosa, de modo de tratar el problema de
contrabando y tráfico de drogas en la zona de la Triple Frontera con
Paraguay y Brasil. Este plan será implementado en 2007”.
El 6 de
diciembre de 2006 el Departamento del Tesoro de EE.UU. detectó a “nueve
individuos y dos entidades en el área de la Triple Frontera entre
Argentina, Brasil y Paraguay que han suministrado apoyo financiero o
logístico a Hezbollah”.
El informe también señala que en la
“Galería Page y Casa Hamze, que está ubicadas en Ciudad del Este, han
sido utilizadas para generar o mover fondos terroristas. El Gobierno de
Argentina ha expresado públicamente su disenso con las indicaciones,
manifestando que EE.UU. no ha suministrado ninguna información nueva
que haya probado actividad alguna vinculada con el financiamiento del
terrorismo en el área de la Triple Frontera”.
GN sin información oficial
“Si
hay algo es secreto y reservado, coordinado por el Ministerio del
Interior”, explicó ayer una importante fuente de Gendarmería en diálogo
con Territorios.
Los centinelas consultados aseguraron no saber sobre los movimientos de la denominada “Fuerza de Tareas Frontera Norte”.
“Tampoco
tenemos información que haya una Fuerza de Tareas de esa
características”, agregó otro gendarme. Aunque no descartó que en
Bolivia se encuentre operando alguna fuerza de Estados Unidos y que
colabore con “información y ayuda financiera”.
Por otra parte, las fuentes consultadas aseguraron que existe una “Unidad Especial” de Gendarmería.
Respecto
a la creación de una fuerza de tareas para operar en Misiones y
Formosa, los gendarmes aseguraron no tener ningún tipo de información.
Un pedido de informes con muchas preguntas
El
sombrío documento generó en la Cámara Baja un proyecto de resolución
para convocar al ministro del Interior, Aníbal Fernández, para que en
una sesión conjunta de la Comisión de Prevención de Adicciones y
Control del Narcotráfico, Seguridad Interior y Relaciones Exteriores y
Culto “informe sobre una serie de puntos relativos al documento llamado
‘Informe sobre Estrategia de Control de Narcóticos’ del Departamento de
Estado norteamericano, presentado por el Embajador de los Estados
Unidos de América, Earl Anthony Wayne, sobre la situación del
Narcotráfico en la República Argentina”.
La iniciativa fue presentada por el diputado nacional del Ari, Eduardo Macaluce.
En caso que se apruebe el pedido de informe, el jefe de la cartera de Interior deberá informar sobre:
•
En qué consisten los acuerdos y compromisos de cooperación alcanzados
recientemente, entre la República Argentina y el gobierno de Estados
Unidos, respecto de la lucha y control del narcotráfico en nuestro país.
•
Si efectivamente los EE.UU. solicitan al gobierno argentino la
aprobación de normas contra el terrorismo y cambios en la ley 25.246 de
Lavado de Dinero. En caso afirmativo, cómo evalúa el Estado Argentino
esta solicitud.
• Si el Gobierno comparte la visión del Gobierno de
los EE.UU. sobre los progresos alcanzados en la lucha contra el
narcotráfico en América del Sur, y cuáles son los avances alcanzados en
la República Argentina en los dos últimos años en esta materia.
• Si
el gobierno comparte la apreciación que se hace en el informe sobre la
debilidad del sistema jurídico y la falta de colaboración de Venezuela
y Bolivia en la lucha contra el narcotráfico; en caso afirmativo,
cuáles serían las dificultades que se generarían en la región y
específicamente en nuestro país, respecto de tal diagnóstico. Y si el
gobierno argentino atribuye razones políticas y no solamente técnicas o
profesionales a dicha mención a Venezuela y Bolivia.
• Si el
gobierno argentino ha realizado acciones necesarias en la región para
arribar a acuerdos multilaterales con los demás gobiernos para la lucha
y control del narcotráfico; y específicamente con países de la triple
frontera.
• Si la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA) de los
Estados Unidos ha desarrollado en el último año acciones en nuestro
país y, en caso afirmativo, en qué consisten los mismos.
• En qué
consiste la denominada “USG- funded Northern Border Task Force (Fuerzas
de Tareas para la Frontera Norte)”, calificada en dicho informe como
“piedra angular de los esfuerzos de EE.UU. en Argentina”; por quiénes
está integrada, y qué participación tiene el Gobierno de EE.UU. en la
misma. Si está previsto extender la actuación de esta fuerza a otros
puntos del país.
• Si tiene previsto el Poder Ejecutivo solicitar al
Congreso autorización para el desarrollo de acciones militares o de
cualquier otro tenor con tropas militares de los EE.UU. en territorio
argentino, conforme el artículo 75 inciso 28 de la Constitución
Nacional. En caso afirmativo cuáles son los fundamentos.
• Si el
Gobierno argentino está en conocimiento de que en nuestro territorio
existan oficinas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la
Administración de Drogas y Narcóticos (DEA) y/o Oficina Federal de
Investigaciones (FBI), que desarrollen acciones vinculadas al
narcotráfico, terrorismo y/o lavado de dinero. En caso de no existir,
informar si está prevista su instalación y cuáles son sus fundamentos.