Sao Paulo, 08 mar.- La tropa de choque de la Policía Militar del estado de Sao Paulo reprimió este jueves con gases lacrimógenos y de pimienta a un grupo de manifestantes que se pronunciaban contra la visita del presidente estadounidense George W. Bush a Brasil.
La intervención policíaca dejó al menos ocho heridos entre los manifestantes, brutalmente maltratados en la emblemática avenida Paulista, en la zona sur de Sao Paulo, según reportó Prensa Latina.
Después de fuertes enfrentamientos, la policía reforzó la vigilancia en algunos puntos de esa vía, especialmente delante de los restaurantes de comida rápida de la red Mc Donald's y bancos de origen estadounidense, sobre todo el Bank of Boston y el Citibank.
Un locutor de la televisión paulista bromeó acerca del despliegue policial y militar y dijo: «Hoy no se ha registrado ningún asalto bancario en esta ciudad», mientras mostraba imágenes de decenas de nerviosos policías con fusiles y revólveres en sus manos.
Los participantes en la caminata, acompañados por tres carros de sonido, desplegaron banderas y cartelones con frases de repudio a la política intervencionista de Bush y gritaban la consigna «fuera Bush», llamándole fascista y terrorista.
Una fuente policial explicó el incidente ocurrido como una acción «organizada» para impedir que los manifestantes bloquearan todas las vías de la avenida Paulista porque es un corredor hospitalario.
A lo largo de esa avenida permanecen desplegadas dos compañías y un escuadrón de los batallones de choque y de caballería que vigilaban con preocupación el avance de la protesta y un oficial dijo con ironía que actuaría con «cariño» para preservar a la población.
En la marcha participaron más de 10 mil integrantes de organizaciones de la Coordinación de los Movimientos Sociales, la Unión Nacional de Estudiantes, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y la Central Única de los Trabajadores.
También estuvieron presentes dirigentes y militantes del Partido de los Trabajadores, Partido Comunista de Brasil, Partido Socialismo y Libertad y otras fuerzas de la izquierda brasileña.
Además de esta marcha, que incluyó un incidente violento frente a la estación Trianon-Masp del Metro paulista, se registraron en la jornada otras protestas en Goiania, Maranhao, Porto Alegre, Pernambuco, Vitoria, Bahía, Amazonas, Río de Janeiro y Brasilia.
En Maranhao el gobernador Jackson Lago, del Partido Democrático Laborista (PDT), participó en la demostración y ayudó a atar una soga al cuello de un muñeco que representaba a Bush y que fue colgado.
En Porto Alegre unas mil 300 personas quemaron una bandera estadounidense ante la sede del Citibank en Río Grande do Sul y algo similar ocurrió con un muñeco disfrazado de Bush frente a la embajada de Estados Unidos, en Brasilia.
Brasil vivió una gran jornada de protestas contra la presencia en este país del presidente Bush, que este viernes visita oficialmente por primera vez Sao Paulo y continúa este viernes para Uruguay, como parte de un recorrido por la región que promete cosechar mucho repudio.