Nueva York — Cientos de manifestantes se reunieron ayer frente al edificio de las Naciones Unides y luego caminaron hasta Union Square protestando contra la agenda del presidente George Bush, pidiéndole su renuncia.
La marcha, que se realizó a nivel nacional, congregó a personas de todas las edades y razas que cargaban pancartas, camisetas y otros distintivos contra la guerra en Iraq, las amenazas contra Irán, la tortura y las detenciones ilegales, la discriminación contra los homosexuales y las injusticias contra los inmigrantes.
“La gente está demostrando que está de mal humor”, dijo Luis Barrios, sacerdote episcopal y uno de los líderes del movimiento anti-Bush llamado “El mundo no puede esperar”.
“Ellos están matando gente en Afganistán, en Iraq, están arrestando gente indiscriminadamente, los torturan, los matan... Esto no es para hacer una fiesta. Queremos denunciar y queremos demostrar que tenemos coraje”, dijo Barrios, que fue detenido hace una semana durante la manifestación frente a la ONU acusado de agredir a una mujer policía, resistir el arresto y conducta desordenada.
En un escenario se fueron alternando representantes de distintas organizaciones, activistas y grupos comunitarios para hacer encendidos discursos contra el gobierno de Bush.
“Representamos cerca del 80% de las personas de este país que están en contra de Bush. Y muchos de nosotros somos cristianos”, dijo Debra Sweet, directora nacional del movimiento contra Bush.
Entre la multitud había personas vestidas de naranja, máscaras de Bush, e incluso personas con libros de Noam Chomsky, que fue citado por el presidente venezolano Hugo Chávez.
“Estamos utilizando este escenario para condenar especialmente la guerra en contra de la comunidad de inmigrantes en este país”, dijo Radamés Pérez, portavoz de la Coalición de Comunidades Inmigrantes del Alto Manhattan.
Cerca de 15 mujeres del Centro para el Desarrollo de la Mujer Dominicana también estaban presente.
“Estamos protestando porque le están quitando fondos a las organizaciones sin fines de lucro para usarlos en la guerra”, dijo Rosita Romero, directora ejecutiva del Centro.
Los manifestantes marcharon pacíficamente desde la calle 47 por la Segunda avenida hasta la calle 14 y de ahí hasta Union Square, donde hubo más discursos en un escenario especialmente preparado.