Poco antes de que el Canciller venezolano fuese liberado, luego del atropello de gobierno de USA en el aeropuerto neoyorquino, Aporrea recibió llamadas de dirigentes del movimiento popular, para aclarar las informaciones, y éstos comunicaron que estaban empezando a convocar al activismo popular para movilizarse y expresar su repudio a esta acción imperial contra Venezuela. En El Valle, activistas vinculados con la Radio Alí Primera convocaron a concentrarse en las plazas Bolívar de las Parroquias y en la del centro de Caracas, como preparativo para una posible movilización hasta Miraflores para apoyar las declaraciones antiimperialistas del Presidente Chávez en la ONU y a la Embajada Norteamericana para demostrar el contundente rechazo popular al hostigamiento contra los funcionarios venezolanos por los servicios de seguridad de USA. Ahora se mantendran pendientes de los próximos pronunciamientos y medidas que pueda adoptar el gobierno venezolano. El pueblo ya tiene una amplia experiencia de respuesta rápida, ensayada de manera asombrosa el 13 de abril de 2002 frente al golpe de estado contra el presidente Chávez manufacturado por el gobierno de Bush.
Igualmente, hubo contacto con dirigentes de la UNT, específicamente con Stalin Pérez Borges, de la corriente C-CURA, quien manifestó que de continuar la detención de Nicolás Maduro, llamarían a los trabajadores a acciones de protesta, especialmente en las empresas con capital norteamericano en todo el país.
Los grupos solidarios con Venezuela en Estados Unidos y los Círculos Bolivarianos que hay en USA también estaban empezando a movilizarse hacia el aeropuerto de Nueva York para protestar.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolas Maduro, se comunicó telefónicamente con VTV para informar de la situación que tuvo que confrontar hasta hace pocos momentos en Estados Unidos, donde fue retenido de manera muy hostil y atropellado en su investidura de diplomático. Una vez liberado, dijo que lo habían empujado y lo pasaron a un cuarto donde le exigían quitarse la ropa, para catearlo, pero después de que sacó su pasaporte diplomático empezaron a amenazarlo con agresivos agentes de seguridad, llegando a acusarlo –de manera insólita y ridícula- de “terrorismo”, por las acciones del 4 de Febrero en Venezuela (año 1992). Nicolás Maduro informó que enfrentó el abuso con firmeza. Pasó más de una hora retenido en un pequeño cuarto con sus documentos confiscados e incomunicado y luego lo dejaron en libertad ante una comisión internacional. El Canciller pide un pronunciamiento de Kofi Anan, Secretario de la ONU, frente a este tipo de atropello inadmisible.
Vicepresidente, José Vicente Rangel, acaba de declarar, por vía telefónica, a través de VTV, manifestando que Venezuela protesta enérgicamente la violación de los derechos del país y de un alto funcionario como el canciller Nicolás Maduro, retenido por las autoridades en un aeropuerto de New York cuando se disponía a regresar a su Patria. El Vicepresidente Rangél calificó esta acción como una agresión a Venezuela y como una violación al derecho internacional. No descartó la posibilidad de que esto sea parte del contexto de la situación que en estos momentos existe con Estados Unidos, que puede estar muy próximo a una reacción frente a las declaraciones del presidente Chávez en la ONU, ya que es una característica del gobierno de Bush actuar de esta manera.
El presidente Chávez dijo que esto era parte de la preparación del imperialismo para el escenario de provocaciones.
El Diputado saúl Ortega señaló que hechos como estos demuestran que la sede de la ONU no debe seguir en Estados Unidos, por cuanto allí no se garantiza la seguridad de diplomáticos y funcionarios que van a las sesiones del organismo.