Washington, 26 de febrero. AFP.-En una prisión estadunidense en Afganistán
permanecen detenidos indefinidamente y sin cargos al menos 500 sospechosos de
terrorismo en condiciones aún peores que las del conocido centro de detención de
Guantánamo, Cuba, informó el domingo The New York Times.
Funcionarios del Pentágono han descrito la base aérea de Bagram, 65
kilómetros al norte de Kabul, como un centro de chequeo de sospechosos, indicó
el periódico.
"Bagram nunca pretendió ser una instalación para largo plazo y ahora lo es,
sin dinero ni recursos", señaló el Times al citar a un funcionario del
Pentágono que conoce el centro y lo comparó con el de Guantánamo: "Cualquiera
que haya estado en Bagram te dirá que es peor", dijo el funcionario que pidió el
anonimato.
El Times señaló que en Bagram algunos prisioneros llevan dos o tres
años detenidos sin acceso a abogados y desconociendo los cargos en su contra.
Funcionarios del gobierno comparan el limbo legal de Guantánamo al del centro
de Bagram, que ha sido mantenido en secreto por el ejército estadunidense
durante mucho tiempo, al impedir el acceso a fotógrafos y rehusándose a publicar
los nombres de los prisioneros, aseguró el mismo diario.
El Comité Internacional de la Cruz Roja tiene permitido realizar visitas a
los detenidos en la prisión, dijo también el Times.
Mientras, en Irak se reportó que siete presos de la cárcel de alta seguridad
Pul-i-Jarji en Kabul perdieron la vida durante enfrentamientos entre reclusos y
la policía, de acuerdo con la cadena británica BBC.
La televisora afgana Tolo TV indicó que cuatro reclusos perdieron la vida
cuando la policía abrió fuego contra los amotinados.
Un vocero del Ministerio de Justicia afgano señaló que los enfrentamientos
dejaron varios heridos, pero no confirmó las versiones sobre las muertes.
Cerca de mil 300 reclusos atacaron el sábado por la noche el ala de mujeres
del centro penitenciario y tomaron a dos guardianas como rehenes, indicó el
vocero. El domingo ya eran dos mil los amotinados, según la BBC, que
responsabilizó a la milicia talibán y los seguidores de Al Qaeda de organizar la
revuelta para fugarse.