Informe
especial
Cuando
todo el mundo duerme, la CIA, el Mossad y la estrategia judeo-norteamericana
para Medio Oriente, trabajan.
El asesinato de Hariri y del
periodista Tueni, en Líbano, los persistentes ataques y amenazas de Al Qaeda,
los "informes" de la ONU culpando a los servicios secretos sirios, en Jordania,
las siempre reactualizadas acusaciones de "albergar terroristas" contrael
gobierno de Damasco, forman parte de un mismo tablero estratégico en cuyo
vértice se encuentra el "objetivo Siria".
Tanto la operación con el asesinato de Hariri,
como el crimen del periodista libanés, Tueni, y los correspondientes informes "incriminatorios"
de la ONU se orientan a probar que Siria sigue estando detrás de todas las operaciones terroristas a través de
la presencia en su territorio de bases y campos de entrenamientos
de "extremistas" islámicos.
Y ninguno de esos eslabones
está por casualidad: expertos tanto de Washington como del mundo árabe viene
señalando que el ataque (o los ataques) militar preventivo contra Siria figura
en primer lugar en las prioridades inmediatas de la Casa Blanca y Tel Aviv,
antes de emprender cualquier acción armada contra Irán.
Para los expertos, Siria
es un objetivo aún más "inmediato" que Irán, dado que el Pentágono
necesita neutralizar una posible convergencia masiva de los guerrilleros
islámicos (provenientes de Siria y el Medio Oriente) a Irán en caso de que este
sea atacado militarmente por EEUU.
En ese entramado operativo de piezas
que van conformando el "clima internacional" para una acción militar
contra Siria, el jueves la agencia Associated Press reveló que "Al Qaeda" se
adjudicó sorpresivamente un ataque con misiles al territorio israelí.

Según AP, el "grupo terrorista" se
atribuyó el reciente lanzamiento de cohetes desde el Líbano contra el estado
judío, lo que sería un inusual ataque directo por parte de Al Qaeda en ese
territorio.
"Un grupo de leones de Al-Qaeda planeó ... un nuevo ataque contra el estado
judío", indicó el anuncio.
"Nuestros hombres han lanzado un
nuevo ataque contra el Estado sionista. Hemos disparado 10 cohetes Katiushas
desde la tierra musulmana de Líbano contra objetivos vitales en el norte del
Estado judío", decía el comunicado publicado en una página web islámica
de la rama de Al Qaeda en Irak, liderada por el jordano Abu Musab Al Zarqaui.
De acuerdo al comunicado, los "combatientes de Al-Qaeda" lanzaron 10 cohetes hacia el norte
de Israel.
Y como es usual tras cualquier acción
"terrorista" en Medio Oriente, tras el ataque llega la imputación a Siria.
El mayor general Aharon Zeevi-Farkash, titular de la inteligencia del ejército
israelí, dijo el jueves que los cohetes utilizados en el ataque contra Israel fueron Katyushas
de fabricación rusa vendidos a Siria hace varios años.
El general israelí manifestó en una entrevista con el
canal 10 de televisión israelí que actualmente "Al-Qaeda está focalizándose
en Siria, Egipto, Jordania, la Autoridad Palestina y los países que nos rodean,
y en Israel".
En la misma "información" difundida
por Associated Press (luego recogida por toda la prensa internacional) se
consigna que "Al Qaeda en Irak ha expandido sus ataques a otras regiones del mundo árabe.
Entre otros, se ha proclamado responsable de un triple ataque dinamitero
suicida contra hoteles de Amán, en los que murieron 60 personas".
Analistas y medios árabes resaltaron
esta novedosa incursión "terrorista" directa de Al Qaeda en territorio israelí.
Y surge la pregunta inevitable:
¿Estará de ahora en más Israel en el blanco de las acciones terroristas de Al
Qaeda junto a Jordania y Egipto?
Fuentes árabes y sirias coinciden por estos días
en que los ataques terroristas de "Al Qaeda", tanto en Egipto
como en Jordania, conforman la fase preparatoria final para los comienzos de
una nueva operación contra Siria del eje EEUU-Israel-Unión Europea en la ONU,
asentada por nuevas resoluciones y declaraciones condenatorias a las "bases
terroristas" de ese país.
Según coinciden varios expertos, los
últimos ataques "terroristas" de Al Qaeda a los hoteles en Jordania se
orientaron a preparar un clima "anti-sirio" entre el establishment de poder
de ese país.
No bien consumado los ataques, EEUU e
Israel desarrollaron el mismo esquema que utilizaron con el asesinato de Hariri
en Líbano: culparon del atentado a las fuerzas "terroristas" de Al Qaeda con
bases operativas en Irak y Siria.
Como siempre, la auto-adjudicación de Al
Qaeda de los atentados resultó totalmente funcional a las acusaciones
contra Siria emanadas de Washington y Tel Aviv.
Según una declaración oficial jordana
las víctimas incluyeron a 33 jordanos, seis iraquíes, dos bahreiníes,
tres chinos, un indonesio, un sirio, un saudí y un estadounidense.
Los "blancos" elegidos tampoco fueron al azar:
clases altas y pudientes que definen decisiones estratégicas de poder en
Jordania y Medio Oriente.
Presunto objetivo de los ataques de Al Qaeda en
territorio jordano según la inteligencia siria:
Preparar el "clima" para un ingreso militar activo de Jordania en la
guerra contra el "terrorismo de Al Qaeda" que opera en Medio Oriente, y
cuyas bases logísticas, organizativas y operacionales se encuentran en Siria,
según Washington y Tel Aviv.
El territorio y las tropas jordanas, bajo control operacional de
oficiales israelíes y norteamericanas, servirían de nueva cabeza de playa
fronteriza para un ataque militar de EEUU a Siria.
¿Y cuál sería el objetivo de nuevas incursiones
"terroristas" de Al Qaeda (además de la del jueves) en territorio israelí?
Además de apuntalar nuevas denuncias y precipitar
otra resolución intimatoria contra Siria que ya está en preparación en la
ONU, la incursión de Al Qaeda en suelo judío sirve a los halcones militaristas
israelíes para justificar su participación en un ataque militar preventivo
contra Siria liderado por EEUU.
Los ultrahalcones
derechistas, entre ellos el Ministro
de Defensa israelí, Shaul Mofaz Benjamín Netanyahu, y el dirigente del Partido
Likud y candidato a Primer Ministro Benjamín Netanyahu, están en sintonía
directa con los neoconservadores de Washington para ejecutar el "objetivo
Siria".
Pero los conflictos internos de la política
israelí, sumado al rechazo creciente a las políticas militaristas por parte de
la sociedad judía, llevan a que los ultraconservadores necesiten algún argumento
justificatorio para sus planes contra Siria.
Esa es la causa principal del primer ataque con
misiles de Al Qaeda a Israel del jueves.
Como dato ilustrativo: ninguna organización
combatiente palestina se adjudicó esos ataques.