Mientras el centro de convenciones que acoge la reunión internacional permanece sitiado por la policía, con más de 10.000 personas en su interior, entre delegados, periodistas y miembros de organizaciones no gubernamentales (ONG), cerca de 900 activistas permanecen detenidos in situ en la calle Gloucester, a cientos de metros del centro de conferencias.
«No puedo ofrecer todavía una cifra exacta, pero hemos calculado que había cerca de mil manifestantes, particularmente los que estaban alrededor de Harbour Road», paralela al edificio de las negociaciones, informó el jefe de la Policía de Hong Kong, Alfred Ma.
Agregó que otros 600 estaban en el área del centro de convenciones, pero no se enfrentaron con las fuerzas del orden.
El elevado porcentaje de detenidos en situación preventiva no evita que cada uno de ellos sea procesado, añadió, y aseguró que si las pistas disponibles señalan a otras personas implicadas en actos de violencia, serán perseguidas por la Justicia de Hong Kong e incluso podrían ser detenidas en el futuro. Por su parte, el activista hondureño Rafael Alegría indicó que la ONG Vía Campesina «se está planteando presentar una denuncia internacional» contra las autoridades de Hong Kong por su actuación.
2.000 policías. Ma explicó que más de 2.000 oficiales participaron en el operativo policial, de los 9.000 que fueron movilizados.
«En total tengo a 26.700 oficiales de policía en la ciudad y hemos movilizado a menos de la tercera parte. Nos quedan unos 20.000 disponibles para enfrentarnos a cualquier situación», afirmó. De las 41 personas hospitalizadas, 38 son hombres y tres mujeres, precisó Ma, que también informó de que entre ellas hay cinco agentes de policía.
«Dos de los heridos están ingresados en estos momentos», señaló, mientras que quince han sido dados de alta y trece esperan recibir tratamiento. Los problemas comenzaron durante la tarde de ayer, cuando alrededor de 300 manifestantes que rodeaban el centro de convenciones intentaron entrar en el edificio, informó el responsable de la policía de Hong Kong, una fuerza que, desde los tiempos de la colonia británica, recibe entrenamiento y equipamiento militar.