Caracas 16 dic-Venezuela manifestará a la Unión Europea (UE) y a España su
desagrado por sus respectivos informes de la observación realizada en
las elecciones legislativas venzolanas, informó este viernes la
canciller encargada Delsy Rodríguez.
Rodríguez dijo a periodistas
que esta semana se reunió con los embajadores de España y Gran Bretaña
(que representa a la UE) en Caracas, y que en las próximas horas el
gobierno del presidente Hugo Chávez enviará las comunicaciones.
Además,
Caracas prepara una respuesta a los informes de las elecciones
legislativas del 4 de diciembre de la UE, la Organización de Estados
Americanos (OEA) y un grupo de parlamentarios españoles, a los que
tachó de sesgados.
Rodríguez añadió que el gobierno también
informará de "situaciones que fueron obviadas, como por ejemplo
terroristas: el día antes de los comicios hubo explosiones de niples
-bombas caseras- incluso en la sede principal del Consejo Nacional
Electoral (CNE)".
Los informes cuestionados por Caracas avalaron
las elecciones, pero denunciaron una gran desconfianza hacia el
organismo electoral y recomendaron renovarlo.
"Ha habido
declaraciones que huelen más a lo rancio e insolente, que se pronuncian
sobre la política venezolana y es inadmisible", dijo Rodríguez.
En el informe de la UE, además de las apreciaciones objetivas "opinaron sobre aspectos de la política interna", se inquietó.
Para
Rodríguez, el problema comenzó desde la propia formación de las
delegaciones ya que las de la UE y la de los parlamentarios españoles
"no estaba equilibrada en la composición política, porque la mayoría de
los representantes eran ideológicamente militantes de la derecha y de
partidos de la derecha".
Los principales partidos de oposición se
autoexluyeron de los comicios a pocos días de realizarse, lo que fue
calificado por el gobierno de Chávez de intento de deslegitimar las
instituciones para darle razones a Estados Unidos para una agresión.
Por esa razón, el oficialismo se adjudicó las 167 sillas parlamentarias.
Rodríguez
no descartó que la situación actual condicione invitaciones posteriores
a observadores internacionales, cuando falta un año para la realización
de las elecciones presidenciales en las que Chávez aspira ser reelecto
para un nuevo período de 6 años.
En estas elecciones, los
observadores "sirvieron la mesa al Departamento de Estado
(estadounidense) en su estrategia de deslegitimar a las autoridades
venezolanas de cara a una posible intervención", acusó Rodríguez.