Washington, 20 nov (PL) Los inmigrantes mexicanos que laboran en la agricultura estadounidense son víctimas de explotación por sus empleadores, denuncia hoy el diario californiano La Opinión.
En un amplio reporte que titula "Hacinamiento y pobreza en el Valle de Salinas", en California, el rotativo describe las condiciones en que viven estas personas.
En el fértil Valle de Salinas, donde la industria agrícola produce tres millones de dólares por año, el alto costo de la vivienda y los bajos salarios crean condiciones precarias para los trabajadores del campo, precisa.
Relata la odisea de cuatro braceros provenientes de Oaxaca que trabajan en la llamada "ensaladera del mundo", donde se produce la mitad del brócoli, la coliflor, la espinaca y las fresas que se consumen en la nación, además de uvas y cebollas, entre otros.
Estos hombres esperan poder pagar la deuda contraída con el "coyote", como se denomina a los traficantes humanos, para poder regresar a su país.
"Pero no es fácil, porque el salario apenas alcanza, sobre todo después de abonar lo debido por la cruzada y de pagar casa y comida, a 100 dólares por semana. En una buena semana, ganan unos 200 dólares", precisa el diario.
Las condiciones de vida son espantosas. Ocho hombres comparten cada cuarto en las barracas, propiedad de una de las muchas empresas que explotan estas tierras.
En el pueblo de Gonzáles, condado de Monterey, hay 25 cuartos, con ocho hombres cada uno. Doscientos campesinos comparten dos baños con regaderas a pocos metros de la carretera y a la entrada de los sembradíos, ejemplifica.
La pobreza es una condición históricamente común en la vida de los campesinos, pero en esta zona, las condiciones de hacinamiento en la vivienda son especialmente problemáticas, plantea el reporte.