Desde la alcaldía de Salamanca se ha obstaculizado su realización, según explicaron sus organizadores
NIDIA DÍAZ Y JORGE LUIS GONZÁLEZ (foto) Enviados especiales de Granma
SALAMANCA, 12 de octubre.—Los integrantes del Foro de Solidaridad Cuba-Venezuela, Salamanca 2005, no descansan y mucho menos se desalientan ante los numerosos obstáculos que el Gobierno salmantino les ha impuesto para desmovilizarlos y evitar que la XV Cumbre sea testigo —al cierre de sus trabajos—, de una masiva manifestación de apoyo hacia los pueblos cubano y venezolano y sus revoluciones.
En las calles se ve la solidaridad con Cuba y Venezuela.
Así nos lo explicaron, con especial convicción, Juan José del Campo Gómez, Virginia Carrera y Maximiano Vallejo, organizadores entre otros muchos, de la actividad.
La unidad del movimiento de solidaridad en España con Cuba ha alcanzado niveles que no tienen comparación por su extensión y amplitud con ningún otro momento anterior, comentaron con orgullo.
La causa de los Cinco cubanos antiterroristas prisioneros políticos en cárceles de Estados Unidos, la denuncia y el rechazo al bloqueo contra nuestro pueblo, la recordación de fechas patrias como la del 26 de Julio, marcan el quehacer de ese pujante movimiento que se extiende igualmente en favor del proceso bolivariano.
Para estos días de cita iberoamericana se propusieron y organizaron un gran festival y marcha de apoyo a las delegaciones de Cuba y Venezuela participantes en los trabajos de la XV Cumbre.
Desde mayo comenzaron a atar cabos y recibieron el apoyo no solo de las organizaciones de solidaridad de los distintos pueblos de España sino del vecino Portugal. Artistas comprometidos con las más nobles causas se alistaron a participar en la gala festiva, colofón del acto político.
Todo estaba amarrado, nos explican. Solo que el Ayuntamiento, en manos del Partido Popular (PP), les negó a última hora la posibilidad de ocupar el local que allí mismo les habían sugerido, el polideportivo de Wurzburg.
La justificación es baladí: "se dañarían los pisos". Anteriormente, el alcalde Julián Lanzarote, del PP, suspendió el permiso por estar presuntamente en desacuerdo con uno de los convocantes. Para Maximiano, Juan José y Virginia, es lamentable que se estén poniendo tantos obstáculos cuya única explicación a su modo de ver es que tanto Cuba como Venezuela constituyen una esperanza por el modelo social y político que ambos países llevan adelante.
Además, el propio hecho de que haya dirigentes y pueblos que en medio del sombrío panorama mundial desafíen al imperio norteamericano y resistan, les da miedo.
Fidel y Chávez, subrayó Maximiano, son un patrimonio de la humanidad, un patrimonio de esperanza.
Razón para que todo el boicot y todas las presiones que vienen soportando de las autoridades locales no sean suficientes para impedir que el sábado, coincidiendo con el final de los trabajos de la XV Cumbre, centenares y hasta miles de amigos de Cuba y Venezuela, llegados desde Islas Canarias, Asturias, Valencia, Andalucía, Málaga y Portugal partan de la céntrica Plaza Zamora hasta el polideportivo Wurzburg y, allí mismo en la plaza pública defiendan el derecho de ese mundo solidario, justo y equitativo que desde Cuba y Venezuela se avizora.