Por lo menos mil millones de dólares (cerca de
817,26 millones de euros) del Ministerio de la Defensa de Irak, destinados al
entrenamiento y compraventa de equipamientos al ejército iraquí, fueron usados
fraudulentamente, "en uno de los mayores robos de la historia", informó este
lunes el periódico británico The Independent.
De acuerdo con el periódico, el fraude ocurrió
entre los meses de Junio de 2004 y Febrero de este año, cuando el país estuvo
bajo el gobierno de Lyad Allawi, que ejercía el cargo de primer ministro
interino.
La composición de aquel gobierno fue realizada por el enviado
norteamericano Robert Blackwell, y por el funcionario de la ONU Lakhdar Brahimi.
El robo de aquel dinero que, según el periódico, fue cuidadosamente
planeado, dejó al ejército iraquí con armamento "que parecen piezas de museo"
para enfrentar una insurrección creciente en el país.
La semana pasada,
el líder de la Al Qaeda en Irak, el jordano Abu Musab al Zarqawi, conectado a
Osama bin Laden, declaró la guerra a los chiítas en Irak y reivindicó una serie
de atentados ocurridos el miércoles, que mataron por lo menos 170 personas. Los
atentados prosiguieron hasta el final de la semana pasada, matando más de 200
personas.
En entrevista al periódico, el ministro de las Finanzas
iraquí, Allí Allawi, afirmó "tratarse posiblemente de uno de los mayores robos
de la historia. Desaparecieron grandes cantidades de dinero y en cambio sólo
obtuvimos chatarra", afirmó.
Inicialmente se estimó la suma
"desaparecida" del Ministerio de la Defensa en 300 millones de dólares, después
en 500 millones y actualmente se cifra en mil millones.
Según Allawi,
otros 500 o 600 millones de dólares desaparecieron de los Ministerios de
Electricidad, Transportes, Interior y otros, lo que, según el ministro, explica
el deficiente suministro de electricidad de Bagdad desde la invasión a Irak,
hace 29 meses.
La mayor parte del dinero que desapareció en el
Ministerio de la Defensa fue gastado alegando la adquisición de armas en
Polonia y Afganistán.
El equipamiento militar comprado en Polonia
incluye helicópteros con más de 28 años que, según los fabricantes, deberían
haberse transformado en chatarra después de 25 años de servicio.
Los coches blindados que Irak compró son tan deficientes que una bala
de una vieja metralleta AK-47 podría perforarlos, afirma el
periódico.