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BAGDAD, 15 Jun. (EP/AP) - Dos ataques suicidas causaron hoy la muerte de más de 30 personas en Irak. Por una parte, al menos 26 soldados iraquíes murieron y 26 resultaron heridos a consecuencia de un ataque en una base militar iraquí situada al norte de Baaquba. Por otra, al menos ocho policías murieron en un atentado con bomba perpetrado en un barrio chií de Bagdad contra una patrulla policial. Mientras tanto, el australiano Douglas Wood, que llevaba cuatro semanas secuestrado en el oeste de Bagdad, ha sido liberado tras una operación militar conjunta de soldados iraquíes y fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos.
El primer atentado se produjo a la hora del almuerzo en Jalis, a 20 kilómetros al noroeste de Baaquba, según informó el coronel Saleh al Obeidi. Baaquba se encuentra a 60 kilómetros al noreste de Bagdad.
Según Al Obeidi, un hombre ataviado con uniforme militar estuvo esperando hasta que los soldados se reunieran en el lugar para comer antes de hacer explosionar la carga que llevaba consigo. Los soldados pertenecían al batallón Al Salam, de la Segunda Brigada del Ejército de Irak en la provincia de Diyala.
El segundo atentado se produjo hacia las 16:15 (hora local, 14:15 en España) en el barrio predominantemente chií de Zafaraniya, en Bagdad, según informaron el teniente Thaer Mohamud y el sargento Mohamed Fadhil. El kamikaze, a bordo de un lujoso automóvil alemán, se empotró contra un convoy formado por tres vehículos de la Policía que se había detenido en un cruce. Dos de los coches de la patrulla se incendiaron y el tercero resultó dañado.
REHEN AUSTRALIANO
Por otra parte, el primer ministro australiano, John Howard, anunció hoy que el rehén Douglas Wood había sido liberado esta misma mañana en Irak en el curso de una operación militar conjunta de soldados iraquíes y fuerzas de la coalición.
"Me complace informar a la Cámara de que el rehén australiano en Irak, Douglas Wood, está a salvo", anunció Howard ante el Parlamento de su país. "El señor Wood fue rescatado hace poco en Bagdad en el curso de una operación militar que, según se me ha informado, fue dirigida por las fuerzas iraquíes en cooperación con fuerzas de Estados Unidos", añadió.
Wood, un ingeniero de 63 años residente en California, llevaba cuatro semanas secuestrado. Los secuestradores --el autoproclamado Consejo de la Sura de los Muyaidines de Irak-- habían exigido la retirada de las fuerzas australianas como condición para su liberación. La operación de rescate fue efectuada por el segundo batallón de la Primera Brigada Acorazada del Ejército iraquí, con la ayuda de las fuerzas estadounidenses destinadas en Ghazaliya, en el oeste de la capital y uno de los barrios suníes más peligrosos de Bagdad.
El primer ministro rindió también homenaje a la familia de Wood, la cual, afirmó, ha demostrado una enorme resolución y coraje en sus esfuerzos por garantizar su liberación. Por su parte, un portavoz de la familia Wood, Neil Smail, afirmó que los familiares estaban "eufóricos".
"La familia está encantada con que Douglas esté libre ya", afirmó, expresando asimismo el agradecimiento de la familia al Gobierno australiano así como a otros responsables y organizaciones, tanto en Australia como en Irak, que han hecho posible su liberación. "La familia está aliviada y aprecia todo el trabajo que se ha hecho por su liberación", precisó.
En su primer mensaje tras su liberación, leído por el responsable antiterrorista australiano, Nick Warner, Douglas Wood se mostró "extremadamente feliz y aliviado por estar libre otra vez".
Warner explicó que la acción de liberación de Wood formó parte de la Operación Relámpago, que comenzó en Bagdad el pasado 29 de mayo. Asimismo, especificó que la localización del lugar en que estaba Wood fue posible gracias a las labores de inteligencia y a informaciones confidenciales y aseguró que "no se pagó ningún rescate", pese a que se había pedido una "gran cantidad" de dinero.
Por su parte, el subjefe del Estado Mayor iraquí, general Naseer al Abadi, explicó que Wood fue localizado debajo de una "manta" y que los insurgentes intentaron hacer creer a las tropas que se trataba de su padre enfermo.
La operación tuvo lugar entre las ocho y las diez de la mañana de hoy (seis a ocho de la madrugada en España) y concluyó con la detención de tres secuestradores y de un rehén iraquí. "Éste es un gran día para Irak. Estamos orgullosos por la forma en que nuestros soldados actuaron por sí mismos", declaró Al Abadi.
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