Una serie de carros bomba y ataques suicidas a lo largo de Irak mataron al menos 49 iraquíes e hirieron a más de 130. Los blancos fueron un restaurante popular entre los policías de Bagdad, una mezquita chiita y la casa de un líder comunitario cerca de Mosul.
Los insurgentes también asesinaron a un importante general iraquí en la capital y el ejército de Estados Unidos reportó que cuatro soldados norteamericanos murieron en combate el domingo, al norte de Irak, y un quinto murió en un accidente.
Unas 610 personas, incluyendo 49 soldados de EEUU, han muerto desde el 28 de abril, cuando el primer ministro Ibrahim al-Jaafari anunció su nuevo gobierno. Washington espera que el gobierno eventualmente entrenará a la policía y a un ejército capaz de asegurar a Irak , permitiendo el retiro de las tropas extranjeras.
En el ataque más mortífero de ayer, dos carros bomba explotaron en el pueblo de Tal Afar, 50 millas al oeste de la norteña ciudad de Mosul, matando al menos a 20 personas e hiriendo a 20 más, dijeron los funcionarios. Las explosiones aparentemente fueron dirigidas a la casa de Hassan Baktash, un musulmán chiita de estrechas relaciones con el Partido Democrático de Kurdistán.
Un suicida en un carro bomba llevó a cabo el peor segundo ataque cuando explotó frente a una mezquita chiita poco antes de las oraciones de la noche en Mahmoudiya, un pueblo a 20 millas al sur de Bagdad.
La policía indicó que mató al menos a 10 personas e hirió a 30, muchos de ellos niños.
Se cree que los musulmanes sunitas, opuestos al gobierno controlado por los chiitas de Irak, proveen el apoyo a los insurgentes y algunos sunitas extremistas están atacando blancos chiitas en un esfuerzo por provocar una guerra civil.
En el peor de los ataques hechos en estos últimos días en Bagdad, un carro bomba mató al menos ocho personas e hirió a más de 80 cuando explotó a la hora del almuerzo frente al restaurante Habayibna, en el barrio de Talibia. Es un lugar popular de reunión para la policía.
''Toda esta gente fue asesinada sin razón. ¿Qué mal hicieron al ser policías o soldados?'', sentenció el agitado dueño del restaurante, Mshari Massan, poco después de la explosión.
Los hospitales de Bagdad, a donde se llevaron los muertos, no informaron si alguno era policía o soldado.
''Estábamos comiendo en el restaurante y después no recuerdo nada hasta que desperté aquí en el hospital. Había cientos de personas almorzando'', afirmó Dia Hamid, que estaba siendo tratado en el Hospital al-Kindi por lesiones en la cabeza y el estómago.
Un suicida mató a cinco iraquíes e hirió a 13 cuando lanzó su camión cargado de explosivos contra una muchedumbre que estaba frente a la oficina del consejo municipal en Tuz Khormato, 55 millas al sur de la norteña ciudad de Kirkuk, dijo el comandante de la policía, teniente general Sarhat Qader.
La violencia del lunes comenzó en Bagdad cuando el mayor general Wael al-Rubaei, un alto funcionario del Ministerio de Seguridad Nacional, resultó muerto, junto con su chofer, en una andanada de armas automáticas desde dos autos llenos de insurgentes.
El grupo de Al-Qaida en Irak, dirigido por el terrorista jordano Abu Musab al-Zarqawi, reclamó la responsabilidad.
El asesinato llegó un día después que otro alto funcionario gubernamental, el jefe de la oficina de auditoría del Ministerio de Comercio, Ali Moussa, fuera muerto a tiros. Los insurgentes han matado a 18 funcionarios desde finales de abril.