Guatemala, 14 mar (PL) La Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) de Guatemala brindó hoy protección a varios líderes de las protestas populares contra la ratificación de un acuerdo comercial con Estados Unidos, que son perseguidos por la policía.
El jefe de la PDH, Sergio Morales, aseguró que se brindará la ayuda que los dirigentes sociales soliciten, ante el temor de que se tomen represalias por parte de las autoridades.
Morales responsabilizó al gobierno de Oscar Berger de todos los desmanes ocurridos en el centro histórico de la capital, donde reportes de socorristas refieren que hubo medio centenar de heridos, intoxicados con gases lacrimógenos y otros afectados.
El defensor del pueblo afirmó que los líderes populars se sienten perseguidos políticamente y, por lo mismo, la PDH emprendió acciones legales tanto en Guatemala como en el ámbito internacional.
"Estamos tratando de buscarle la mayor protección constitucional que sea posible", acotó al instar al diálogo a las autoridades.
Nery Barrios, dirigente de la Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP), dijo que las protestas se mantendrán hasta que el presidente vete la ratificación por el Congreso del TLC.
"Si no lo veta, estas acciones continuarán, pues no nos amedrentan, no nos intimidan con las órdenes de captura", apuntó Barrios, quien permanece en la sede de la PDH junto a Carlos Arriaga, de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas.
Aseguró que hay un relevo en la dirigencia de la UASP y si lo capturan habrá otros líderes que asumirán las protestas.
Las manifestaciones eran pacíficas y fue la policía la que desató la agresión contra la población para acallar las voces que protestan contra el TLC, añadió.
Por su lado, el presidente Berger lamentó los desórdenes registrados hoy en el centro de la capital durante una protesta contra el TLC entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-CAFTA, por sus siglas en inglés).
"Lamentamos que hayan manifestaciones y que se lesionen los derechos de la mayoría. Es válido protestar pero no apedrear y agredir a las fuerzas de seguridad, mucho menos destrozar alguna propiedad privada", comentó el mandatario.
Berger definió como "lamentables" los actos vandálicos durante la protesta convocada por el Movimiento Indígena, Campesino, Sindical y Popular (MICSP), que provocó al menos 50 lesionados e intoxicados, además de dos autobuses y comercios destruidos.
Durante cuatro horas hubo disturbios en las inmediaciones de la Casa Presidencial y el Palacio Nacional de la Cultura, hasta que los uniformados pudieron retomar el control.
El jefe de Estado, que instó al diálogo, pero no se retractó de la ratificación parlamentaria del TLC, advirtió que se detendrá a quienes cometieron algún delito, entendido como provocar desórdenes públicos y limitar el derecho a locomoción de las personas.
"No permitirá (el gobierno) la impunidad (.) tenemos pruebas y les será iniciado un proceso" a los manifestantes, indicó el gobernante, al apuntar que el Ministerio Público (MP) iniciará una pesquisa para determinar si se cometieron hechos punibles.