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El mando invasor norteamericano, después de afirmar que tenía Fallujah "bajo control", se encontró el viernes con bolsones de resistencia generalizada que le opusieron feroces combates a los marines por toda la ciudad, según informaron Reuters y varias agencias al final de la jornada.
Horas después de que algunos oficiales estadounidenses declararan el viernes que habían "acorralado a los insurgentes en el sur de Fallujah", estallaron contraataques rebeldes por toda el área, principalmente en una mezquita ubicada en el norte de la ciudad, en el distrito de Jolán.
Residentes y corresponsales informaron de reñidos combates e incursiones de aviones en varias áreas de Fallujah, incluidas la zona este de Sinaa, Jolán, en el noroeste y en Martyrs, en el sudeste.
Fallujah permanece sin agua, sin luz, con los hospitales colapsados, y sin medicamentos para atender a los combatientes y a los civiles mutilados por la artillería y los misiles.
El viernes, en medio de la feroz resistencia, las agencias humanitarias exigían tener acceso a la ciudad iraquí para llevar comida y agua a los civiles atrapados en su interior.
La Sociedad de la Media Luna Roja iraquí solicitó a las fuerzas norteamericanas que le dejen entregar alimentos, medicamentos y agua a los civiles que decidieron quedarse en Fallujah, porque según la organización las condiciones en la ciudad son desastrosas.
La Cruz Roja y la organización Media Luna Roja denuncian que la población civil de Faluya atraviesa por condiciones trágicas. Comen hierbas y beben agua no potable.
Testigos aseguran que las calles de la ciudad están plagadas de cadáveres abandonados que han comenzado el proceso de descomposición, y que la población cava en los jardines para enterrar a sus muertos. Cruz Roja asegura que los heridos se desangran en la calle y se mueren por falta de ayuda. El olor de los cadáveres inunda toda la ciudad y resulta insoportable.
Un portavoz militar de Estados Unidos dijo que la Media Luna Roja tenía permiso para ayudar a los refugiados alrededor de Fallujah, pero no podía decir si había obtenido acceso a la ciudad misma.
La Media Luna Roja cuenta con siete equipos de médicos y trabajadores humanitarios, respaldados por camiones con comida, medicamentos y agua, listos para ir a cada uno de los distritos de Fallujah cuando reciban el permiso.
El ejército informó de que 178 soldados estadounidenses resultaron heridos en la ofensiva contra los guerrilleros en Fallujah, pero se negó a dar información sobre sus muertos.
Al respecto, conviene tener en cuenta la valoración de los expertos quienes sostienen que en los combates de guerrilla urbana a corta distancia, como los que están ocurriendo en Fallujah, los muertos pueden superar a los heridos.
Es de imaginar entonces, que si el mando militar reconoce 178 soldados heridos, la cifra de muertos puede ser abrumante, razón por la cual omiten dar información sobre las bajas.
Sin embargo, según informaron hoy fuentes de Landstuhl, principal hospital militar de Estados Unidos fuera de su territorio, con la llegada de 73 nuevos lesionados en los combates en Iraq ascendieron a 412 los norteamericanos gravemente heridos desde el lunes pasado.
Según Reuters en muchas partes se escuchaba el sonido de ráfagas de ametralladoras y de explosiones de granadas. Asimismo, había hombres armados en los tejados cercanos a la mezquita.
Los tripulantes de los tanques dijeron que llevaron a los rebeldes de la "ciudad fantasma" hacia una zona en el sur que según los estadounidenses es un bastión de combatientes "extranjeros" liderados por el aliado de Al Qaeda, Abu Musab al-Zarqawi.
Organizaciones religiosas, políticas y sociales sunies publicaron un comunicado hace dos días negando que Abu Musab al-Zarqawi, el supuesto integrante de Al Qaeda, forme parte de los grupos rebeldes que resisten en Fallujah.
La inteligencia militar norteamericana, estiman medios árabes, lanzó el nombre del terrorista para justificar el nuevo asalto militar y las masacres aéreas que durante meses dejaron centenares de civiles muertos o mutilados.
El mando estadounidense, "abriendo el paraguas", dice que los líderes de la insurgencia y los combatientes extranjeros pudieron haber escapado antes del ataque que comenzó el lunes por la noche, pero dijo que aquellos que han permanecido, están acorralados.
"No pueden ir hacia el norte porque es allí donde estamos. No pueden ir al oeste porque está el río Eúfrates, y no pueden ir al este porque tenemos una gran presencia allí. Por lo tanto, están arrinconados en el sur", dijo a Reuters el sargento del Cuerpo de Marines Roy Meek.
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