Ultimas Noticias publicó el Domingo 16 de Mayo de 2004, la siguiente noticia.
Las grabaciones a las que se refiere la nota pueden leerse en El Espectador
IRREGULARES CONGRESISTA COLOMBIANO COMENTA GRABACIONES TELEFÓNICAS
Ofrecieron $20 millones a paramilitares en Colombia
Testigo vió en Medellín cómo ofrecían el encargo
40 horas de conversaciones privadas pueden ser clave
TAMOA CALZADILLA
JORGE CHÁVEZ
En un centro de cobro en Medellín (Colombia) se hizo popular que los paramilitares que allí reciben el pago de vacunas, demás extorsiones y contrabando, ofrecían 20 millones de dólares para traer a un contingente de mercenarios a cumplir tareas en Venezuela.
Un testigo contó a las autoridades colombianas el hecho, a resguardo de su identificación, y el dato fue dado a conocer a Últimas Noticias por el senador neogranadino Gustavo Petro, del Polo Democrático Independiente.
Según el testigo, el grupo que pensaban organizar era de 400 hombres, que vendrían a asesinar por dinero. Por eso, el congresista del vecino país, sospecha que el grupo que incursionó en Venezuela, detenido el pasado domingo, puede corresponder a estos “reclutas” de los paracos, la mayoría de ellos reservistas de su ejército, según verificaron oficialmente.
Pero esa no es la única razón que tiene para creer eso. Petro comentó que en Colombia aún no se ha hecho pública una información que será clave en las investigaciones que se llevan a cabo en Venezuela: "hace dos meses se realizaron grabaciones telefónicas (ordenadas por un juez que investigaba a una fiscal en Cúcuta) a paramilitares apostados en esa región (correspondiente al Norte de Santander) en las que los irregulares hablan del traslado de hombres combatientes para Venezuela "que van a estar resguardados por un tiempo, en cautiverio".
El congresista asegura que la policía registró 40 horas de conversación, cuyo contenido arrojó que la directora regional de Fiscalía en Norte de Santander, Ana María Flores, estaba implicada en colaboración con las labores irregulares de los paramilitares en la región.
Otras fuentes comentaron que la mujer llevaba ocho años jugando el doble papel y que su secretaria, Magaly, también está implicada.
El escándalo reventó hace aproximadamente dos meses y Flores escapó hace unos días.
Hoy su paradero es desconocido.
Petro, militante de un partido de izquierda, comentó además que según las investigaciones a las que les hace seguimiento hace años y las grabaciones aportadas por la policía, los irregulares mantienen un contacto clave dentro de Pdvsa, que les facilita el contrabando de gasolina. Negocio del cual se apoderaron hace un tiempo, a juicio de Petro.
"Tenemos indicios de que están pasando paramilitares al otro lado y de que hay miles en la zona limítrofe esperando.
Tienen deseos de ser contratados allí, porque ellos pasan sólo cuando son contratados por alguien. La gente piensa que los paramilitares son de ultraderecha, pero eso es una mentira, ellos actúan por plata.
Cuando entran a territorio venezolano lo hacen por muchos millones".
A qué vienen. Entre las labores que a juicio de Petro realizan estos irregulares, está la de "prestar ayuda a alguien para resguardar su hacienda, asesinar a alguien por encargo o construir rutas de exportación de estupefacientes. De eso viven".
Y del secuestro "¿no recuerdan quién secuestró a Richard Boulton?
Está consciente de que el panorama político venezolano empuja a ciertos actores políticos a negar la existencia de estos grupos; de que la oposición mantiene serias sospechas de una cortina de humo para empañar el revocatorio y tapar escándalos, y también de que el Gobierno arremetió contra líderes antichavistas aún sin tener mayores pruebas, pero asegura que al menos en esas largas horas de grabación telefónica no salió a la luz ningún nombre, el contacto en Venezuela, "ya lo habríamos dicho".
Sin embargo sí sostiene que sus investigaciones arrojan que existe un proceso de "acoplamiento paramilitar en la frontera colombo-venezolana, iniciado en el año 99", que ha tenido cuatro momentos.
“LOS MATAMOS CON MOTOSIERRA”
“Me llamo Adolfo, soy de la costa de Sincelejo y fui reclutado por los paramilitares para trabajar en el Bloque Central en el departamento de Bolívar.
Fui reclutado por unos ‘manes’ porque soy reservista, me ofrecieron dinero y acepté. Si después me negaba a ir, putas que uno se muere, hermano.
Vi muchos menores de 15 años, quizás unos 700. La disciplina es muy bárbara y dura, si bebes sin permiso te amarran a un palo varios días o te matan. Pero si te duermes en una guardia de centinela, y te encuentra el comandante, que no es una madre, entonces ese ‘man’ agarra un cuchillo y delante de todos te agarra de la cabeza y te corta el cuello de un sólo tirón.
Cuando matamos a una persona a tiros es un privilegio, luego tenemos que mocharle la cabeza.
Luego le mochamos las manos, el brazo, las piernas los pies, todo se les mocha.
A los guerrilleros luego de torturarlos sacándoles las uñas, quemándoles la cara con ácido muriático, los matamos pero con una motosierra.
Se les amarran ambas manos y con la motosierra prrrrr... les cortamos a pedacitos, pero cuando están vivos. También los quemamos con candela fuego, llamas.
O sea, un guerrillero no puede quedar por nada del mundo vivo”.
Tomado de la página www.hrw.org/campaings/colombia/chilsoldiers/adolfo_auc_es.htm.