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Clinton, quien fue designado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como coordinador de la Ayuda Internacional a Haití, llegó a la sede temporal del Gobierno, una comisaría policial, donde cientos de personas le reclamaban carpas para vivir y asistencia para solventar la crisis.
"Nuestros niños se están quemando por el sol. Tenemos derecho a tener carpas. Tenemos derecho a un alojamiento", exclamaban los protestantes, según reseña de teleSUR.
Por su parte, el ex Presidente estadounidense prometió ayudar a poner fin a los problemas de coordinación en la distribución de la asistencia internacional.
"Siento que se tarde tanto, pero estas personas trabajan duro, y lo que trato de hacer ahora es identificar las cosas que no se hicieron y que deben acelerarse, y rellenar esos huecos. Hago todo lo que puedo", aseguró luego de una reunión con el presidente haitiano, René Preval.
Al menos 700 mil personas están instaladas en campamentos improvisados, a la espera de viviendas dignas.
Una manifestante, víctima del terremoto, informó que desde el día del movimiento telúrico residen en la calle. “A pesar de esto, ningún líder ha llegado a ver en qué condiciones estamos viviendo", aseguró.
"Lo que queremos es conseguir más dinero para el programa de trabajo y tratar de conectarnos con la realidad. Lo que voy hacer es ayudar a llenar los espacios que la comunidad internacional ha dejado en blanco", señaló Clinton.
Asimismo, indicó que también intentará responder a las prioridades que el presidente Preval especificó. "Poner más gente a trabajar (...), ayudar a organizar esto, de modo que no importa lo que suceda en el futuro aquí en Haití, porque será un país con su propia economía, y podré volver aquí como turista", recalcó el ex Presidente de Estados Unidos.
La comunidad internacional apoya al pueblo haitiano. Venezuela fue uno de los primeros países en enviar ayuda humanitaria tras conocerse la situación, e instaló carpas que acogen a miles de damnificados. Sin embargo, esto no es suficiente para el total de las víctimas.
El Presidente Preval considera la asistencia humanitaria internacional como positiva, pero espera que se mantenga a largo plazo.
Además de los organismos internacionales, República Dominicana, nación fronteriza con Haití, pidió prolongar la ayuda al empobrecido país.
En cambio, la solidaridad de Washington es cuestionada por diferentes gobiernos, debido al gran contingente militar que envió a tierra haitiana tras el sismo.
Países de América y Europa argumentan que la administración de Barack Obama se aprovecha de la tragedia para invadir militarmente el país.
El Gobierno de EEUU desplegó en Haití a unos 16 mil efectivos, así como buques de la Armada y la Guardia Costera, incluido un portaaviones.
La creciente presencia militar estadounidense en Haití ha causado alarma en la población, pues esta nación suma dos intentos de invadir la isla.
Las críticas al país norteamericano resaltaron en los titulares de los diarios cuando detuvieron a 10 estadounidenses el pasado fin de semana al intentar sacar de la isla a 33 niños, según ellos para darles mejor calidad de vida.
