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"La inteligencia estratégica procesada desde la base de Manta (suroeste) fue fundamental para el seguimiento y ubicación de Raúl Reyes, como blanco prioritario para el gobierno de Colombia", señaló el informe de la Comisión de Transparencia y Verdad creada por Quito en marzo pasado.
Según el documento, el convenio entre Ecuador y Estados Unidos sobre la base de Manta "para el control del narcotráfico, rebasó sus fines y propósitos".
El Puesto de Avanzada Estadounidense (FOL, por su sigla en inglés) de Manta se estableció mediante un convenio firmado en 1999 por el entonces presidente de Ecuador Jamil Mahuad, con una duración de 10 años.
Desde el principio de su gobierno, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, lo criticó duramente pues lo consideraba un mecanismo "que vulnera la soberanía ecuatoriana al permitir la presencia de tropas extranjeras".
El 18 de septiembre pasado el gobierno de Ecuador, asumió el control de Manta, tras haber anunciado que no renovaría el convenio con la potencia militar norteamericana.
Ecuador y Colombia rompieron relaciones diplomáticas luego del ataque militar de las fuerzas colombianas contra un campamento provisional de las FARC en territorio ecuatoriano el 1 de marzo de 2008.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró dicho operativo de traspaso de frontera, sin autorización ni aviso, como una violación de la soberanía y rompió relaciones diplomáticas con Colombia, las cuales, ahora, se encuentran en proceso de restablecimiento.
A mediados del pasado noviembre, Quito y Bogotá nombraron a sus encargados de negocios en las respectivas capitales para retomar las conversaciones en búsqueda de reparar las relaciones entre ambas naciones, enmarcadas en la "hoja de ruta" firmada por los cancilleres de los dos países en conflicto el pasado 24 de septiembre en Nueva York.
