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Embajador Roy Chaderton |
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24 de septiembre 2008. - El embajador venezolano ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton, denunció este miércoles el papel de las organizaciones no gubernamentales (ONGs) en la defensa de los derechos humanos, señalando que hay un doble rasero en el trabajo que realizan.
Estas declaraciones obedecen a la denuncia soberana que realiza el gobierno venezolano ante "el teatro montado por la Human Rights Watch (HRW) que curiosamente siempre aparece en Venezuela a tan sólo meses de los procesos electorales, demostrando que se trata de un trabajo político y con intereses que poco obedecen a la defensa de los DDHH".
De esta manera, el embajador Chaderton rechazó la declaración de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que condenó la reciente expulsión de dos directivos de la ONG Human Rights Watch de nuestro país.
Destacó que la actitud de ciertas organizaciones no está arraigada con la causa de los derechos humanos, "ahora tenemos una fábrica de defensores de derechos humanos, unso robots con excelentes conexiones y todos de la "american university", que sin embargo no publican los informes sobre la violación de derechos humanos en el tema de discriminación racial, pobreza y ambiente, por parte de corporaciones".
Puso como ejemplo la matanza de El Alto, durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Losada en Bolivia, que causó una respuesta muy tibia por parte de estos organismos, especialmente de la CIDH quienes "reaccionaron ya cuando ya no había posibilidad de salvación de nadie".
"Los luchadores pagaron muy caro, hubo gente que murió torturada mientras algunos estudiaban derechos humanos en prestigiosas universidades (…) en el ambiente social, agradable, próspero y tranquilo de aquellos que se dedican a defender los derechos humanos sin que su piel jamás sufriera los atropellos, y podían estar a salvo de las represivas dictaduras instaladas en los países de los que eran ciudadanos estos defensores".
Destacó que a pesar de que algunas "organizaciones no gubernamentales" no son bienvenidas en Venezuela, "se extiende la invitación a quien quiera ir al país suramericano para constatar el estado de la democracia, porque e a nosotros nos conviene que nos vean, que nos visiten periodistas, diplomáticos, intelectuales".