03 de julio 2008. - El candidato demócrata dice que la decisión última dependerá de la "seguridad" y la "estabilidad" en el país árabe
Obama,
que siempre se ha opuesto a la guerra y que ha hecho de su postura
contraria a la invasión uno de los ejes de su campaña presidencial, ha
matizado hoy que no apoya una presencia larga y continuada de las
tropas en Irak pero que quiere asegurar que la retirada sea ordenada y
segura.
"Siempre
he dicho que escucharé a los jefes militares sobre el terreno. Siempre
he dicho que la decisión de retirarse dependerá de la seguridad de
nuestras tropas y de la necesidad de mantener la estabilidad", ha dicho
a los periodistas en un acto en Dakota del Norte.
"Este
posicionamiento no ha sido modificado, y cuando tenga la oportunidad de
reunirme con los comandantes sobre el terreno estoy seguro de que
tendré más información y continuaré perfeccionando mis políticas", ha
dicho.
"Mi
trabajo es asegurar que las cuestiones estratégicas que afrontamos sean
tenidas en cuenta de tal manera que nunca se comprometa la seguridad
nacional de América", ha añadido.
Visita sin fecha
Después
de recibir duras críticas de su oponente republicano John McCain, Obama
ha dicho que visitará Irak y Afganistán a lo largo del verano. Será su
segunda visita al país árabe después de la que hiciera hace más de dos
años.
Por
razones de seguridad, Obama mantiene en secreto la fecha exacta de su
visita a irak. El senador por Illinois formará parte de una delegación
de congresistas y no está previsto que los medios cubran el viaje.
El aspirante demócrata ha dicho que su plan inicial de retirar hasta dos brigadas al mes de Irak si sucede a Bush al frente de la Casa Blanca
depende de las condiciones sobre el terreno. "Voy a continuar juntando
información para saber si esas condiciones siguen vigentes", ha dicho.
"Tengo que estar seguro de que nuestras tropas están seguras e Irak
logra la estabilidad".
Aunque
Obama ha insistido en que sus palabras no suponen un cambio de opinión
sobre su estrategia en Irak, los republicanos han sacado punta a sus
comentarios. McCain, a diferencia de su rival, es un férreo defensor de
la actual estrategia de Estados Unidos en Irak y también considera el
asunto prioritario en su estrategia de campaña para ganar la batalla
presidencial de noviembre.