Visitando la web de
El Nacional, descubro esta doblemente indigesta oferta:
Con la compra de un McCombo de desayuno, te obsequiamos un ejemplar de El Nacional.
¿Te provoca?
A mí no.
McDonalds es probablemente una de las ofertas gastronómicas más
denostadas en el mundo, a pesar de lo cual esta cadena de comida basura
o chatarra (otros prefieren llamarla rápida) tiene una ganancia
neta de
varios miles de millones de dólares anuales y cuenta con sedes
en casi todos los países del mundo
(en la América continental sólo se salvan Cuba, Guyana y Bolivia).
Incluso la base estadounidense de Guantánamo tiene un McDonalds... ¿qué
tal un BigMac después de una sesión de
tortura?
Las denuncias contra McDonalds vienen desde todos los flancos
imaginables, mencionando la poca calidad y bajos nutrientes de sus
productos, explotación de sus trabajadores, falta de escrúpulos
comerciales, manipulación de menores de edad con sofisticadas técnicas
publicitarias, recortes obsesivos en los gastos (lo que redunda en la
salud de sus consumidores), utilización de productos transgénicos y un
largo etcétera.
En 1.990 unos activistas ecologistas británicos comenzaron a
repartir panfletos sobre las prácticas de dudosa moralidad de esta
transnacional, titulado '
¿Qué hay de malo con McDonalds?'. La corporación denunció a los activistas, que enfrentaron un largo y costoso juicio. Según el documental
McLibel (2005), durante el juicio los activistas no pudieron demostrar
todo lo que denunciaban... si no
solamente
el 60%, por lo que la transnacional se sintió ganadora (¿¿¿???) y así
lo consideró también el juez, que declaró culpables de difamación a los
activistas.
Olvidemos el veredicto. De todos modos el mismo admite que un 60% de lo denunciado es cierto. Ahora prueben a elegir el 60%
menos malo de lo que dice
el panfleto, a ver qué sacan en conclusión.
McDonalds es quizá el mayor símbolo del capitalismo salvaje, el más
reconocible en todo el mundo, junto con la Coca-Cola, que es la bebida
principal de sus menús, lo que supone sin duda una perversa alianza.
Y siguiendo con las alianzas, ahora El Nacional (que no hace falta
presentar, en Venezuela lo conocemos de sobra) forma parte del desayuno
de McDonalds, la compañía que simboliza lo peor del capitalismo.
Sin duda, una alianza de lo más natural.