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Kenneth Noble se comportó de forma parcializada al afirmar que, sin ninguna duda, las computadoras eran de las Farc y eran propiedad de Raúl Reyes | Credito: Vtv |
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15 de mayo 2008. - Según diferentes medios de comunicación alrededor
del mundo, el informe presentado este jueves por la Interpol, en rueda
de prensa conducida por su Secretario General, Kenneth Noble, sentado
al lado de altos funcionarios del gobierno colombiano, implica que los
funcionarios de Colombia "no manipularon las pruebas".
El País de España titula esta tarde: "Colombia no manipuló las
pruebas que ligan a Chávez con las FARC". El Mundo de España afirma:
"Interpol confirma la autenticidad de los documentos incautados a las
FARC".
Sin embargo, es importante notar que, según la propia Interpol, este organismo "
no descubrió
'evidencias de modificación, alteración, añadidos o supresión'"; el no
haber descubierto evidencias no significa que estas no existan.
Expertos consultados en días pasados por Yvke Mundial
explicaron que un trabajo de manipulación de datos digitales pudo ser
hecho por especialistas de forma tal que los mismos parezcan no haber
sido modificados.
A pesar de estar afirmación de la Interpol, un análisis preliminar
del "Informe forense de Interpol sobre los ordenadores y equipos
informáticos de las Farc",
que puede descargarse de esta dirección,
muestra que existen inconsistencias, una enorme cantidad de archivos
modificados y alterados, así como una parcialización política en las
propias declaraciones del Secretario General de la Interpol. El propio
informe indica que la forma como fueron tratados los datos dificultará
su validación en un tribunal.
A continuación, las inconsistencias y punto sinteresantes que Yvke Mundial ha encontrado hasta ahora.
¿Cómo pudo Raúl Reyes y los guerrilleros de las Farc generar tanto contenido?
Según la página 28 del informe, se lee:
INTERPOL puede declarar lo siguiente con
respecto a los archivos de usuario contenidos en las ocho pruebas
instrumentales de carácter informático decomisadas a las FARC:
- Se encontraron 109 archivos de documentos en más de una de las pruebas instrumentales
- 452 hojas de cálculo
- 7.989 direcciones de correo electrónico
- 10.537 archivos multimedia (de sonido y vídeo)
- 22.481 páginas web
- 37.872 documentos escritos (de Word, PDF y formato texto)
- 210.888 imágenes
De los anteriores, 983 archivos estaban cifrados
Según el propio Noble, "se puede decir que este volumen de datos
corresponde a 39,5 millones de páginas de Microsoft Word y, si todos
los datos incautados estuviesen en formato Word, a un ritmo de 100
páginas por día, se tardaría más de 1.000 años en leerlos."
Si una persona se tarda 1000 años en leer tantos documentos,
¿cuántos años más tardaría en escribirlos? Aún así, Noble, en la rueda
de prensa y a pesar delas inconsistencias ya mostradas, atribuye todo
este contenido hallado en las computadoras a Raúl Reyes: "El Sr. Reyes
ya está muerto, pero definitivamente eran sus computadores, sus discos,
su equipo físico. Él era el representante de las Farc y el responsable
de su contenido."
Interpol dice que están
"absolutamente seguros" de que las computadoras eran de las Farc, pero
reconocen que entre el 1 y el 3 de marzo las computadoras no fueron
tratadas adecuadamente
Mauricio Pichot, de Telesur, le preguntó a Kenneth Noble si se
puede afirmar de quienes eran los equipos a quienes se les hizo el
peritazco o si sólo conocieron la identidad de quienes le entregaron
los equipos. Kenneth Noble respondió:
Estamos absolutamente y completamente
seguros de que evidencias computacionales que examinaron nuestros
expertos vinieron de un campamento terrorista de las Farc, así que les
pertenecían a la organización Farc y a miembros de esta organización.
El Sr. Reyes ya está muerto, pero definitivamente eran sus
computadores, sus discos, su equipo físico. Él era el representante de
las Farc y el responsable de su contenido.
Sin embargo, en el informe de la Interpol, página 8, se dice:
La verificación realizada por INTERPOL de las ocho pruebas instrumentales citadas no
implica la validación de la exactitud de los archivos de usuario que
contienen, de la interpretación que cualquier país pueda hacer de
dichos archivos, ni de su origen. Es perfectamente sabido que, a
efectos de los organismos encargados de la aplicación de la ley, las
conclusiones sobre la veracidad o exactitud del contenido de cualquier
prueba se establecen en el marco de un procedimiento judicial de ámbito
nacional o internacional, o bien por parte de una comisión
especialmente designada y con jurisdicción sobre el asunto en litigio.
Se señala además la forma incorrecta en que fueron tratadas las
pruebas entre el día del bombardeo (1 de marzo) y el día en que las
supuestas pruebas se entregaron a la policía científica colombiana:
Entre el 1 de marzo de 2008, fecha en que
las autoridades colombianas incautaron a las FARC las ocho pruebas
instrumentales de carácter informático, y el 3 de marzo de 2008 a las
11.45 horas, momento en que dichas pruebas fueron entregadas al Grupo
Investigativo de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigación
Criminal (DIJIN) de Colombia, el acceso a los datos contenidos en las
citadas pruebas no se ajustó a los
principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de
pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la
aplicación de la ley.
El mismo informe, en la página 71, señala:
Las autoridades colombianas encargadas de
la aplicación de la ley comunicaron abiertamente a los especialistas de
INTERPOL en investigación informática forense que un funcionario de su unidad antiterrorista accedió directamente a las ocho pruebas instrumentales citadas, en
circunstancias exigentes y marcadas por la premura de tiempo, entre el
1 de marzo de 2008, cuando fueron decomisadas por las autoridades
colombianas, y el 3 de marzo de 2008.
Luego, la propia Interpol reconoce en esa misma página del informe
que el acceso de forma irregular a las supuestas pruebas dificulta su
validación, ya que es muy difícil probar que las pruebas no fueron
alteradas:
Cuando los funcionarios de los organismos
encargados de la aplicación de la ley acceden directamente a las
pruebas electrónicas decomisadas sin hacer en primer lugar una copia
imagen de los datos, el acceso a las pruebas y su visualización quedan
registrados.
El acceso directo puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales,
porque en este caso los funcionarios de las fuerzas del orden deben
demostrar o probar que el acceso directo que efectuaron no afectó
materialmente a la finalidad de las pruebas.
Para colmo, el propio informe en su página 33 indica que, entre el
el 1 de marzo de 2008 (día del bombardeo en Ecuador) y el 3 de marzo de
2008 a las 11.45 horas (momento en el que las pruebas se entregaron a
la policía científica colombiana), "utilizando sus herramientas
forenses, los especialistas hallaron
un total de 48.055 archivos cuyas marcas de tiempo indicaban que habían sido creados, abiertos, modificados o suprimidos
como consecuencia del acceso directo a las ocho pruebas instrumentales
por parte de las autoridades colombianas entre el momento del decomiso
de éstas."
El acceso fue hecho de tan mala manera, que "uno de los ordenadores
portátiles y los dos discos duros externos decomisados contenían
archivos cuyas marcas de tiempo eran erróneas, ya que indicaban una
fecha futura." Señalan:
- Un archivo cuya fecha de creación es el 17 de agosto de 2009
- 668 archivos cuyas fechas de creación oscilan entre el 7
de marzo de 2009 y el 26 de agosto de 2009; 31 archivos cuyas fechas de
última modificación varían entre el 14 de junio de 2009 y el 26 de
agosto de 2009. Estos archivos contienen música, vídeos e imágenes
- 2.110 archivos cuyas fechas de creación oscilan entre el 20 de abril de 2009 y el 27 de agosto de 2009
- 1.434 archivos cuyas fechas de última modificación varían entre el 5 de abril de 2009 y el 16 de octubre de 2010.
Igualmente,
en las páginas 32 y 33 señalan una gran cantidad de archivos creados,
modificados o suprimidos después del 1 de marzo de 2008 en todos los
equipos portátiles, discos duros y memorias USB, como consecuencia del
manejo inadecuado de las pruebas.
Alguien podría alegar que, al encender elcomputador y cargarse el
sistema operativo se crean y modifican una gran cantidad de archivos
del sistema, lo cual es técnicamente correcto. Lo extraño es que haya
una gran cantidad de archivos modificados y borrados en los discos
duros externos y las memorias USB, cuyo acceso normalmente no implica
el modificar o eliminar archivos en ellos. En el informe, página 33, se
muestran cosas como estas:
En los archivos de la prueba instrumental decomisada no 30,
un disco duro externo, se presentaban los siguientes efectos producidos el 1 de marzo de 2008 o en fechas posteriores:
- Creación de 1.632 archivos de sistema
- Apertura de 11.579 archivos de sistema y de usuario
- Modificación de 532 archivos de sistema
- Supresión de 948 archivos de sistema
(...)
En los archivos de la prueba instrumental decomisada no 33, igualmente
una llave USB, se presentaban los siguientes efectos producidos el 1 de marzo de 2008 o en fechas posteriores:
- Creación de 54 archivos de sistema
- Apertura de 168 archivos de sistema y de usuario
- Modificación de 28 archivos de sistema
- Supresión de 52 archivos de sistema
Interpol no actuó con la seriedad debida al no indicar que las pruebas fueron recolectadas incorrectamente
El abogado Carlos Reyes explicó que el organismo competente para
recolectar las pruebas era el gobierno de Ecuador, dado que los hechos
ocurrieron en territorio de ese país. Esto no se vio reflejado en la
rueda de prensa de Kenneth Noble.
Igualmente, las supuestas pruebas fueron recolectadas por
funcionarios militares colombianos, quienes las tomaron y se las
llevaron para territorio ecuatoriano sin cumplir los protocolos que
debe cumplir una policía científica.
Interpol no se comportó como una
organización seria e imparcial al llamar "grupo terrorista" a las
Farc, utilizando cifras abultadas en torno a sus actuaciones
Una organización imparcial debería haber mantenido cierta
compostura en su protocolo. La Interpol asume un papel político cuando
su secretario general califica a las Farc como "grupo terrorista"
y lo acusa con cifras que tanto las Farc como diversas organizaciones
han considerado infladas o exageradas: "han efectuado 16 mil 500
ataques terroristas, han asesinado a 7 mil 500 personas, han lesionado
otras 9 mil 500 y han secuestrado más de 12 mil".
Es de notar que, antes del 11 de septiembre de 2001, ningún país o
ente calificaba a las Farc como organización terrorista; esa
denominación empezó a usarse desde los atentados en Nueva York por unos
pocos gobiernos, como Estados Unidos y Colombia. La gran mayoría de
los países, sin embargo, prefirieron abstenerse de usar apelativos en
torno a las Farc y mantenerse neutrales en el conflicto.
El abogado Carlos Reyes, si bien no es especialista en el tema
internacional, opinó que, si la Interpol hubiera querido mantener un
papel serio y profesional en esta rueda de prensa, hubiera debido
abstenerse de usar términos y calificativos políticos.
Igualmente, debieron abstenerse de usar sentencias como estas, que,
según el propio informe de la Interpol, corresponde a los tribunales y
no al director de la Interpol, Kenneth Nobles, emitir sentencias como
estas:
Estamos absolutamente y completamente
seguros de que evidencias computacionales que examinaron nuestros
expertos vinieron de un campamento terrorista de las Farc, así que les
pertenecían a la organización Farc y a miembros de esta organización.
El abogado Carlos Reyes explicó para YVKE Mundial que las autoridades colombianas son quienes tienen que probar que
los computadores y equipos realmente estaban en el lugar, eran
propiedad de Raúl Reyes y no fueron alterados. De lo contrario,
cualquiera también podría inventar una computadora, decir que es de
Álvaro Uribe y acusarlo a él de multiples crímenes.
El abogado Carlos Reyes explicó que, si el gobierno de Colombia no
prueba la autenticidad de los computadores, de las pruebas obtenidas y
de la cadena de custodia, cualquiera podría decir que el gobierno
colombiano, consciente de que iba a realizar el bombardeo a Colombia,
preparó tres computadoras, les colocó datos a conveniencia y preparó un
"show" colectando las computadoras del campamento, entregándoselas a la
policía científica el 3 de marzo (dos días después del bombardeo) y a
la Interpol el día 10 de marzo.