El imperio norteamericano se abroga el derecho de “certificar” a los países del mundo en muchos tópicos. Aprovechando la creación de La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (sin EEUU y Canada), en este naciente organismo deben incluir la creación de un organismo que tenga la tarea de “certificar” a los EEUU, básicamente en materia de derechos humanos, lucha antidroga, ejemplos de democracia, y otros.
Sarcástico sería poco, para definir el comportamiento del imperio cuando se dan a la tarea de decidir cual o cuales países garantizan los derechos humanos, pero empecemos por decir que para que alguien goce de credibilidad debe, (como dicen en mi pueblo, pregonar con el ejemplo) ser coherente y ser un adalid de lo que se atreve a certificar, y por lo que respecta a derechos humanos el imperio no tiene ni un ápice de autoridad moral para definir quienes cumplen y quiénes no. O es que Guantánamo no cuenta como de ellos, Abu ghraid son ejemplos a seguir, cárceles con características esclavistas donde permanecen los “presos” secuestrados, sin tener acceso a lo más mínimo en cuanto a derechos, ni sus familiares tienen derechos de visitarlos. Son ghettos con fines tan perversos como los utilizados durante la segunda guerra mundial donde someten a torturas a los presos, muchos de ellos sin casos jurídicamente sólidos para merecer estar allí.
Pero si hablamos de drogas es peor la situación. Desde hace aproximadamente cinco años los EEUU invaden el hermano país de Colombia, con la “finalidad” de combatir el narcotráfico y el terrorismo, pero, oh sorpresa, después del ingreso de tropas norteamericanas a tierras neogranadinas la producción de drogas ha aumentado en este país, y por ende a aumentado el consumo de drogas en el corazón del imperio, el mismo caso ocurre con el sufrido pueblo de Afganistán desde que los marines incursionaron violentando sus tierras, la siembra de opio se ha disparado exorbitantemente, causa extrañeza que estando el invasor del norte allí para combatir la producción de droga, el efecto sea totalmente el contrario.
Pero si analizamos esto a fondo vemos con claridad la raíz del asunto, la droga en EEUU no cancela impuestos y esto le genera pérdidas mil millonarias a la economía estadounidense, por lo que ellos ante la impotencia de controlar el consumo puertas adentro, se dan a la tarea de controlar la producción en estos países, y así asegurarse de no perder capital.
Estados unidos es el peor violador de la libertad de expresión, en cualquier modalidad, por ejemplo en este país súper desarrollado (sueño de muchos escuálidos acéfalos) las conversaciones telefónicas pueden ser grabadas impunemente sin ningún tipo de permiso oficial, cualquier periódico que se dé a la tarea de atacar al gobierno seguramente estará cerrado en menos de lo que canta un gallo, por muchísimo menos de la cuarta parte de lo que los periódicos escuálidos venezolanos dicen del presidente allá serían objetos de fuertes sanciones que pueden llevarlos inclusive al cierre del mismo. La SIP, jamás se ha pronunciando defendiendo a los periódicos gringos que son objetos de medidas desproporcionadas por el imperio, pero si viven cacareando cualquier bolsería contra el gobierno venezolano.
El trato que le dan a un gran número de inmigrantes en los EEUU, que fueron en busca del “sueño americano”, por lo general es denigrante, esclavista y en gran medida racista y xenofóbico, mal pueden ellos venir a criticarnos a nosotros que carecemos de esas “virtudes” que ellos poseen.
En democracia son unos obsoletos ya que sus elecciones son de segundo grado y no son los ciudadanos los que eligen directamente a sus gobernantes. Al punto esta, que cuando el tristemente célebre genocida Bush se robo la elecciones ese país, el imperio estuvo cerca de un mes sin definir esas elecciones.
Lo antes expuesto es un ínfima parte de los desmanes a los cuales está acostumbrado el imperio y el cual se ufanan de criticar a los demás países, y más aún a los que tienen gobiernos que no se les arrodillan y le lamen las botas, estos países siempre tendrán sus espacios apartados en los fulanos certificados que odiosamente se dan el tupe de emitir, haciendo de jueces del mundo.
La CELAC, debe crear una comisión especial que certifique o descertifique, cualquiera sea el caso, al imperio en las materias en las cuales ellos se endosan el derecho de certificar, pero en las cuales extrañamente ellos nunca aparecen reflejados, y las organizaciones títeres como lo son la OEA, la ONU, la OTAN, por culilluos no se atreven a levantarle la voz a sus jefes imperiales para llamarles la atención en las violaciones que constantemente ellos cometen.
(*) Estudiante de Jurídico de la Misión Sucre
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