Pescador de Sueños

Obama querido, Chávez maldito

De Obama dicen que es un hombre bueno, que está preñado de buenas intenciones, que no puede parir, porque si lo hace, lo matan “los defensores del orden civilizado, defensores de la libertad, la justicia, los derechos humanos y la propiedad”, los Señores de la Guerra que controlan la economía, la cultura y el poder militar en EE.UU.

Obama no tiene intenciones de correr el riesgo de morir en el intento, él sabe lo que le hicieron a Allende, a Torrijos y a tantos otros, y de los más de 600 intentos de asesinato contra Fidel y de la conspiración contra Chávez, propiciados por la CIA; por eso él hace muy poco, poquito o nada para cumplir lo que ofrece en sus discursos azucarados,

Sus cantos de sirena (¿o de ballena?) son tan eficientes que algunos se preguntan si hay dos Obamas; otros han quedado tan embelesados, que sueñan que en un futuro inmediato el Señor de la Casa Blanca cumplirá sus promesas.

Es el caso de los Señores de la Academia sueca que conceden el premio nobel. Se lo han dado a Obama, no por lo que ha hecho -porque hasta ahora nada ha hecho- sino por lo que suponen hará por la paz.

Obama no es ningún ambiguo, como algunos pregonan; él sabe lo que representa y los intereses que debe defender. Afirmó recientemente en la ONU que su país es víctima de una pésima percepción en el mundo, provocada por las malas noticias que se difunden (¿Qué tal?: los EEUU son víctimas del terrorismo mediático del eje del mal). Para Obama, cuando los soldados gringos lanzan bombas atómicas sobre ciudades indefensas, cuando invaden y destruyen países, cuando apoyan golpes de estado contra gobiernos legítimos, cuando secuestran, torturan y asesinan a luchadores revolucionarios y cuando apoyan las masacres sionistas, lo hacen por el bien de todos, para defender la justicia, la libertad, la democracia y los derechos humanos.

Eso cree Obama. Y su discurso y accionar están orientados, por un lado, a superar esa “equivocada” percepción que se tiene sobre los EEUU y recuperar la buena imagen del imperio usamericano. Por el otro, para continuar la política guerrerista de su antecesor. No en vano Obama mantiene en su gobierno a gente clave que manejó la política terrorista e intervencionista del inefable George W Bush, y por ello siguen sus tropas en Irak, continúan sus ataques criminales y terroristas en Afganistán, amenazan a Irán, mantienen activa la iv flota y convierten a Colombia (Digo, Colonia) en una gran base militar, poniendo en peligro la paz en Latinoamérica y el Caribe.

En este mundo civilizado e hipócrita, el que nos han impuesto los Señores de la Guerra, caracterizado por la opresión, explotación, discriminación y despojo cometido en contra de la mayoría de la humanidad por la vía de las guerras criminales, en este mundo de antivalores, Obama es proclamado líder querido, amado defensor de la paz.

En contraposición, de Chávez dicen desde hace diez años que es un dictadorzuelo, feroz autócrata tropical tercermundista que tiene sometido al “pobre” pueblo venezolano a la más insoportable tiranía, un megalómano que pretende extender su yugo a toda Latinoamérica. Por eso lo proclaman como el mayor peligro para la democracia y para los sacrosantos intereses del imperio usamericano y de sus aliados.

Pero lo cierto es que este dictadorzuelo tropical tercermundista gana limpiamente dos elecciones cada año, y en ellas participa mayoritariamente el pueblo venezolano.

Es evidente que en este mundo puesto al revés, a Chávez no lo acusan por lo que es y hace, sino por lo que conviene a los ojos e intereses de los Señores de la Guerra y sus terroristas mediáticos.

La verdad es que Chávez si representa un verdadero peligro para la hegemonía yanqui en lo que ellos llaman su “patio trasero”. Chávez les ha alborotado el avispero, y en América Latina y el Caribe los pueblos andan en revolución, y los gringos aún no hallan el modo de sacarlo del medio, pero lo tienen en la mira para matarlo; mientras tanto, dan golpe de estado en Honduras, convierten a toda Colombia (Perdón, Colonia) en una peligrosa base militar y buscan desestabilizar a Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Los apologistas de Obama lo exaltan como “líder para un mundo nuevo” (El País: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Recompensa/nueva/vision/mundo/elpepuint/20091009elpepuint_9/Tes). Lo asumen como el líder que conviene para propiciar el reacomodo de las fuerzas imperialistas en un nuevo orden internacional en el cual ellos puedan preservar su poder y hegemonía. En este sentido, Obama es más de lo mismo, y como Bush, representa y defiende el mundo anacrónico de los Señores de la Guerra.

Los que creemos en la necesidad de construir un Mundo Nuevo, asumimos a Chávez, a Evo, a Correa, a Fidel, como parte de los líderes fundamentales para encausar la lucha revolucionaria; pensamos que la conformación de un Nuevo Orden Internacional, multipolar o multinuclear, es un medio estratégico conveniente para el avance de las fuerzas progresistas y revolucionarias, pero no debemos confundirlo con el Mundo Nuevo; éste es un proyecto distinto, de mayor envergadura, el que necesitamos para superar los peligros que exponen a la humanidad a su extinción.

Se busca parteros para la nueva historia.

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