Tres individuos, una noche, disparan y ultiman a otro a las puertas de una casa, para huir se montan en un carro de un vecino quien se presta a llevarlos. Apenas han recorrido una cuadra cuando un vehículo policial una cuadra más adelante cruza en dirección hacia ellos, los asesinos, aprovechando la oscuridad, se bajan del carro, agachados para no ser vistos y se introducen en una casa. Cuando la patrulla ha interceptado al carro del vecino, de la vivienda sale el jefe de la policía, era su casa y se dirige hacia la puerta donde yace el cuerpo del difunto, llamando a los policías de la patrulla, quienes siguen al jefe y por orden de este allanan la casa y se llevan al dueño acusándolo del asesinato. Al día siguiente la prensa titula: “Un hombre mata a un delincuente en la puerta de su casa” y subtitula: “No se sabe que hacía el muerto en la casa de su asesino”.
El lector que no viva aledaño al sitio del crimen creerá lo que la prensa dice. Los vecinos del sitio tendrán cada uno su criterio e imaginaran cosas según conozcan a los protagonistas del hecho. La mayoría al final creerán lo dicho por la prensa y unos pocos, más sagaces, imaginarán lo que realmente pasó. Pero la mayoría será engañada.
Este cuento es ficticio, aunque pudo haber ocurrido, pero nos va a servir como simple ejemplo de un hecho distinto, pero cierto, con igual manejo en el plano comunicacional. La noticia es: “Venezuela no colabora lo suficiente en la lucha contra el narcotráfico” y el subtitulo: “Acusan desde la Casa Blanca”. Venezuela en este caso sería el vecino preso y acusado del asesinato.
En esta declaración no se toma en cuenta que nunca antes se había realizados tantos decomisos y posterior destrucción de drogas en el país y menos que recientemente se han capturado y entregado a Estados Unidos, a Colombia y hasta a Italia, de capos de la droga y mafiosos solicitados por Interpol.
Colombia es regida por un narco-gobierno, a más de un tercio de los congresistas se les comprobó su relación con los narcos. Es el mayor productor de cocaína del mundo y lejos de disminuir la producción desde su alianza con la mayor potencia tecnológica de nuestro planeta con el denominado plan Colombia hace cinco años, esta (la producción), ha aumentado y como premio, la misma Casa Blanca les califica como “un gran colaborador en la lucha antidrogas”. Con semejante ayuda, tan solo queriéndolo ambos gobiernos, ya se hubiera disminuido al menos en un 50% la producción. Colombia representaría los tres sujetos del cuento.
En Méjico, se están cortando las cabezas (Si. Así mismo), por el control del tráfico de drogas, hecho que no sucedería con un gobierno empeñado en luchar contra este flagelo, ejemplo, en nuestro país no existen carteles como los mejicanos y colombianos. Además de y por la frontera mejicana se filtra la mayor cantidad de droga hacia EEUU y sin embargo, desde EEUU no se le recrimina por ese motivo, más bien se les avala en “su lucha contra el tráfico de drogas”. Méjico sería el vecino con su carro.
EEUU es el mayor consumidor de cocaína, y en general, de drogas de todo el planeta. Es el mayor productor del mundo de marihuana (ahora, gracias a la tecnología genética, la supermarihuana). Este país como adalid del capitalismo no puede despreciar un negocio tan majestuoso, de tan alto rendimiento económico, sin importar o sin algún escrúpulo por los daños a la humanidad, más bien, utiliza la droga como instrumento de destrucción y dominación hasta con su mismo pueblo. Y ¿Cómo se va a autocuestionar y asumirse como propiciador de dicha ilícita actividad? EEUU tendría el papel de jefe de la policía del cuento.
¿Se puede entender tanto engaño? Si. Es necesario entenderlo. Es el primer paso para no dejarse engañar. ¿Se puede estar de acuerdo? No. Sería inmoral. Y un buen revolucionario se prohíbe ser inmoral.
La situación es clara. Estos tres países, EEUU, como jefe, Colombia y Méjico como subalternos son manejados bajo la influencia del capitalismo salvaje. Políticamente tienen regímenes de derecha que en las condiciones actuales con la crisis, los hace más peligrosos y tienen un gran problema de hegemonía de su sistema que para el mundo ya se ha vuelto transparente y se conocen sus perversidades y mucho de esto gracias a la revolución Bolivariana y por ello su extensión abarcando cada día más y más espacio con un proyecto demasiado deseable para los pueblos del mundo, así que hay que ir por ella, para lo cual no importa el método a utilizar, pero siempre con el engaño por delante.
El engaño tiene un fin. Tratar de engañarnos, pero por estar viviendo esta maravillosa experiencia, aquí solo podrán engañar a quien quiere ser engañado. Entonces, el objetivo es otro. Crear una matriz internacional que justifique acciones en contra de Venezuela. ¿Acaso no lo han hecho antes? ¿No lo están haciendo en Honduras? ¿No arrecian los preparativos en Colombia con el apoyo del narco-gobierno de Uribe?
Afortunadamente, los conocemos bien y eso nos permite adelantarnos a todas sus posibles acciones en nuestra contra y también sabemos de sus derrotas en muchas latitudes del mundo, a pesar de todos sus adelantos tecnológicos. Y además contamos con la ayuda de nuestros socios en el planeta, sobre todo nuestra hermana Cuba, que están alerta como nosotros con ellos.
Hace años, engañaron a nuestros pueblos y nos dominaron y sometieron. Hoy, otro gallo canta. Y canta con la voz de la verdad. La voz de los pueblos que pide a gritos: Libertad e igualdad. ¡¡¡VIVA VENEZUELA SOCIALISTA!!! ¡¡¡PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE!!! ¡¡¡VENCEREMOS!!!
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