Publicado en Revista AGENDA, diciembre de 2004
En
el artículo del mes pasado hice referencia a la inminente depreciación
del dólar, debida a la expansión crediticia financiada con expansión
monetaria, a la que se ha sometido el dólar particularmente en los
últimos 30 años (desde el rompimiento definitivo del acuerdo de Bretton
Woods en 1971). Esto es lo que hace que los bienes y servicios en el
mercado aumenten de precio continuamente. El llamado aumento de precios
es en realidad debida, no a que las cosas aumenten de precio por alguna
razón mágica, sino que el dólar se ha venido depreciando continuamente,
al igual que todas las otras monedas nacionales modernas.
Para tener una idea aproximada de hasta qué punto el dólar se ha venido depreciando, doy como ejemplo el precio del petróleo.
Precio del petróleo
Una
forma de medir de modo aproximado el poder adquisitivo en el tiempo, es
con referencia al precio del petróleo. La mayoría de las personas están
acostumbradas, desde la década de 1970, a tomar el aumento continuo en
el precio del petróleo (así como todos los otros bienes y servicios)
como un hecho de la vida permanente e inmutable.
Pero, ¿ha
aumentado el petróleo (y los demás bienes), o en realidad es que el
dólar se ha depreciado? En 1970, el barril de crudo costaba $3.18. En
el año 2004 el precio promedio hasta el 31 de octubre ha sido de
aproximadamente $40 y ha llegado a estar por encima de $50.
En
la gráfica se observa la comparación del aumento del precio del
petróleo desde 1970, en términos de dólares, onzas de plata y gramos de
oro. En dicha gráfica se observa claramente que, en términos de
dólares, desde 1970 el precio del crudo siempre ha estado por encima de
su nivel de aquel año. Tanto es así, que hoy día se necesitan $1,280
dólares aproximadamente, para comprar la misma cantidad de crudo que se
compraba con $100 en 1970.
Comparado con la plata, se observa
que a diferencia del dólar, hoy día se necesitan aproximadamente 380
onzas de plata para comprar el petróleo que se compraba con 100 onzas
en 1970.
Y en términos de oro, sólo se necesitan 114 gramos
para comprar el petróleo que se compraba con 100 gramos en 1970. Y lo
más importante es que desde ese año hasta ahora, sólo en 2 años el
petróleo ha estado más caro en términos de oro, 2000 y el 2004. ¡El
resto del tiempo el petróleo ha estado más barato que en 1970, en
términos de oro! Incluso en 1981, cuando el petróleo tuvo un precio
promedio anual récord de $31/barril, en términos de oro el petróleo fue
ese año más barato que en 1970, tanto que sólo se necesitaban 79 gramos
de oro para comprar la misma cantidad de crudo que en 1970 costaba 100
gramos de oro.
Otra manera de verlo: si usted tenía en 1970
$1,000 y los invirtió con intereses acumulables a capital, hoy día
usted necesitaría $12,740 para comprar el mismo petróleo que hubiera
comprado en 1970, o sea, que necesitaría que su rendimiento anual
promedio (acumulado) fuese de 7.78%. Si usted logra encontrar un título
de inversión que dé tal rendimiento sostenido durante 34 años, por
favor hágamelo saber.
¿Por qué se deprecia el dólar?
Estas
comparaciones lo que demuestran es que en realidad no es el petróleo,
ni el resto de los bienes y servicios, lo que aumenta mágicamente de
precio, sino que el dólar pierde continuamente valor, debido a la
expansión crediticia y monetaria impulsada por la Reserva Federal.
En
1971 el gobierno de Estados Unidos rompió definitivamente la
convertibilidad del dólar respecto del oro. Por ello el gobierno
federal ya no está tan constreñido como antes en la cantidad de moneda
que puede emitir.
Como consecuencia, y en nombre de una
supuesta política de estimulación a la economía, la Reserva Federal
estimula constantemente la expansión del crédito, y esto lo hace por
medio de la monetización. La Reserva Federal emite nueva moneda con la
que estimula dicha expansión crediticia.
Debido a la ley de
utilidad marginal, a la cual no escapa ninguna moneda, el valor
unitario de un bien se reduce en tanto su cantidad disponible aumenta.
Así, a más dólares, menor es su valor.
¿Exportación de inflación?
Pero
no sólo el dólar se ve depreciado de esta manera. También todas las
otras monedas nacionales existentes, aunque la medida de la
depreciación real de cada moneda varía en términos relativos frente a
otras monedas. Esto se debe básicamente a que el dólar es la moneda con
que los bancos centrales de todo el mundo mantienen una considerable
parte de sus reservas. Por eso se dice que el dólar es la moneda de
reserva internacional.
Y dado que cada banco central busca
siempre favorecer, por motivos políticos, a los exportadores por medio
de la política monetaria, se ven obligados a depreciar sus propias
monedas siempre que el dólar se deprecia en términos reales. El
resultado es que las monedas fluctúan entre sí, pero en realidad todas
se deprecian en términos reales.
¿Cómo protegerse de la depreciación del dólar?
En
vista del fenómeno arriba explicado, por el cual los Estados Unidos
exportan inflación al resto del mundo, resulta inefectivo el tratar de
protegerse de dicha inflación por medio de la tenencia de títulos en
otras monedas, como el Euro. Dado que el Euro también se deprecia en
términos reales, en realidad lo más que pudiera lograrse sería reducir
el monto de la pérdida de poder adquisitivo.
Pero, si usted ha
observado y analizado bien la gráfica que ilustra este artículo, ya a
estas alturas se estará imaginando por dónde encontrar el antídoto para
que sus inversiones no pierdan poder adquisitivo.
Los metales
preciosos en general, sí mantienen su poder adquisitivo en el tiempo.
¿La razón? En primer lugar, los metales preciosos son escasos. Y aunque
la cantidad disponible de ellos aumenta cada año por resultado de la
minería, la proporción en que aumentan es siempre muy pequeña en
comparación con la oferta ya disponible. Por ejemplo, la cantidad de
oro explotada en minas cada año, generalmente no llega al 1% de la
cantidad ya disponible.
Además, continuamente la demanda de
estos metales preciosos aumenta, lo que hace que en la práctica aumente
su valor real, en lugar de disminuir.
¿Cómo invertir en metales preciosos?
Las
opciones son varias, pero básicamente se trata de invertir en el metal
físico, o en acciones de compañías mineras. La inversión en metal
físico a su vez puede hacerse ya sea comprándolo directamente y
almacenándolo, o comprando títulos de depósito del metal en cuestión
emitidos por custodios especializados. En lo personal, yo prefiero el
metal físico.
El oro y la plata son, a mi modo de ver, los
metales más seguros. Tienen una multiplicidad de usos (no sólo joyería)
que los hacen muy valiosos. Esta característica es algo que ambos
metales tienen desde hace miles de años, y no va a cambiar muy pronto
que digamos.
Cualquiera que sea el método de inversión que usted
elija para adquirir metales preciosos, es mejor que mantener sus
ahorros de toda una vida en dólares. Éstos se deprecian continuamente,
mientras que el oro y la plata no. Piénselo bien: el oro y la plata
tienen más de 5,000 años funcionando como monedas. ¿Cuánto tiempo tiene
el dólar?