Concretas y dignas de ser tenidas muy en cuenta.
Así podríamos definir las reflexiones hechas por el dirigente popular
Miguel Ugas, coordinador del Movimiento Social Nacional de Medios Alternativos
y Comunitarios (MOMAC), durante el acto de juramentación de la directiva
de la región capital.
Ante una nutrida presencia
de voceros(as) comunicacionales de Consejos Comunales y de Medios Alternativos
y Comunitarios reunidos el pasado 15 de agosto en el Platillo Protocolar
del Teatro Teresa Carreño, Ugas se refirió a la persistente arremetida
del imperialismo y sus lacayos que recurren al terrorismo mediático
como agenda sistemática y permanente para tratar de deslegitimar el
proceso revolucionario impulsado por el presidente Chávez. De cara
a las amenazas, pidió estar alertas.
También fijó posición
en torno a temas cruciales. Sus emplazamientos fueron francos y directos.
Por un lado, le pidió a los MAC que aún se muestran indecisos, adoptar
una sincera postura antiimperialista. Por el otro, solicitó al Estado
trascender la retórica en su relación con los MAC y desistir de su
intención contralora, expresada en la conformación del llamado Sistema
Nacional de Comunicación Popular, Alternativa y Comunitaria (SNCPAC).
Por si surgieren dudas,
aclaró: “somos aliados, sin ambigüedades ni cortapisas, del Gobierno”
A continuación, parte
de las citadas reflexiones:
Transición y guerra
comunicacional:
“Venezuela se encuentra
en una coyuntura de transición hacia una nueva sociedad. Estamos en
una sociedad claramente polarizada, esto se ha puesto de manifiesto
en los últimos 9 años, tiempo durante el cual la Revolución Bolivariana
ha hecho un esfuerzo titánico en pro de la transformación social del
país.
Algunos dicen que la
construcción del socialismo del siglo XXI es una propuesta etérea;
nunca entenderán, que por el contrario, es una propuesta bien concreta.
Se trata de un proceso constructivo permanente. Hace más de 100 años
fueron abordados esos conceptos, nos corresponde ir adecuándolos a
las condiciones particulares, al tiempo histórico actual.
La oposición pretende
impedir el avance del país, ellos representan mas o menos el 40% de
la población que se opone al otro 60% comprometido con la fuerza del
cambio que quiere la transformación social del país.
Más, las cosas serían
sencillas si en el escenario político venezolano estuviesen presentes
únicamente esas dos visiones. La realidad es distinta. Existe un tercer
factor que interviene en esta dinámica. La presencia del imperialismo
establece una agenda.
El pueblo venezolano
ya derrotó y derrotará a quienes expresan ese 40%. Pero, el apoyo
y el sostén que reciben del imperialismo los convierte en enemigo de
cuidado al que hay que enfrentar de la manera más contundente y precisa
posible. Se trata del imperialismo que se expresa en esa elite norteamericana-
estadounidense, pero que tiene sus ramificaciones en el mundo entero.
Aquí en Venezuela cuenta con sus lacayos, sus expresiones locales.
Desde el primer día en que el presidente Chávez y el pueblo ascendieron
al poder el imperialismo le ha declarado la guerra a nuestro país
Esa guerra se manifiesta
de diversas maneras, en la fase actual nos encontramos ante una guerra
de carácter mediático, comunicacional. Nuestro caso no es el mismo
de Irak. Preludio a la invasión desataron una campaña mediática creando
las condiciones favorables para proceder a la intervención. Repito,
no se trata de las mismas circunstancias, no damos por sentada la invasión
norteamericana inminente. Aunque está claro que sí puede ocurrir,
la amenaza está allí, latente, persistente.
Lo que si es visible
es la guerra mediática que han desatado contra nuestro país y otros
pueblos latinoamericanos que luchan por su soberanía, por la integración
y la construcción de un porvenir más provechoso. Esta guerra es implacable,
día a dia tiene sus manifestaciones. Prueba de ello, el llamado Grupo
Rendón, manipulador por excelencia y cerebro mediático del imperialismo
desde hace cerca de tres décadas.
Es un grupo que tiene
expresiones en 91 países del mundo, incluyendo a Venezuela. Aquí cuenta
con sus medios anclas y toda una estructura mediática- comunicacional
que bombardea permanentemente invadiendo la mente y psique de nuestro
pueblo. Cuentan con las grandes agencias transnacionales y toda la industria
cultural para la manipulación de la noticia y de la información.
Con potentes medios y
con una alta tecnología, aquí en Venezuela, ese sistema comunicacional
imperial tiene los lacayos que todos conocemos. Los que vivimos en Caracas
frecuentemente somos víctima de la manipulación de Globovisión, El
Nacional, El Universal. Los compañeros del Táchira nos decían que
allá su similar es La Nación. En Lara está El Impulso; en Aragua,
El Siglo; en Carabobo, Notitarde; en el Zulia y Vargas, La Verdad; además
de las cadenas radiales.
Cuando en Táchira, por
ejemplo, lanzan una información a través de esos periódicos y cadenas
radiales de la burguesía local, el pueblo está siendo bombardeado
al unísono. Es una guerra implacable ante la cual debemos tener clara
la necesidad de una contraofensiva por parte del pueblo bolivariano
venezolano”.
MAC antiimperialistas
“Frente a esta embestida,
la respuesta es la guerra popular comunicacional, una tarea que le compete
a todo venezolano identificado con el proyecto de cambio social de nuestro
país.
Es necesario concebir
una estrategia comunicacional integral, donde la plataforma mediática
del Estado venezolano ocupa un espacio bien importante. VTV, Vive TV,
Telesur, AN TV, Catia TV, Radio Nacional, ABN deben jugar un papel fundamental
en esta batalla contra el imperialismo y sus vasallos en el país. Creemos
en la necesidad de que los medios oficiales se articulen en base a un
sistema nacional comunicacional para que esas fallas que se han venido
presentando en la acción comunicacional del Estado puedan superarse.
La calidad y eficiencia del mensaje es el objetivo.
Por su parte, los MAC
están llamados a cumplir un papel bien trascendente. En esta coyuntura,
los medios alternativos y comunitarios deben orientarse básicamente
por el enfoque antiimperialista. En el MOMAC consideramos que no se
puede asumir la condición de MAC sin asumir el carácter, el enfoque
antiimperialista. Quien se precie de alternativo y no asuma el enfoque
y la posición antiimperialista no es alternativo.
Somos alternativos frente
al mensaje mediático imperial de las empresas privadas lacayas del
imperialismo; quien así no lo interprete está fuera del análisis
certero de esta coyuntura. El enemigo principal de nuestro pueblo y
de este esfuerzo transformador de la sociedad venezolana es el imperialismo.
La comunicación popular alternativa debe tener ese signo antiimperialista,
ese elemento identificador. Nos rehusamos a hacer sobre el tema concesión
de ninguna especie”.
Más acción
“Hay una nueva realidad
comunicacional en nuestro país expresada en el accionar de los MAC.
La comunicación popular tiene antecedentes antes del proceso bolivariano,
aunque, sin duda, es a partir de 2002 cuando alcanza un auge vigoroso
y la condición de fenómeno social indiscutible. Hoy no hay municipio
venezolano donde no exista por los menos un MAC. Actualmente, son decenas
de miles de venezolanos los que participan del quehacer comunicacional
popular y mantienen una firme posición de lucha en esa trinchera
“Son más de mil 200
MAC habilitados y no habilitados. Lamentablemente, algunas instituciones
del Estado han venido haciendo esta diferenciación odiosa, perversa,
especialmente a nivel de los medios radiofónicos. Son habilitados,
¡Ha, existen! No están habilitados, ¡Sorpresa, no existen! Eso es
simplemente desconocimiento de la realidad comunicacional alternativa,
popular, nacional. Buena parte de esos medios no habilitados son más
consecuentes, claros y precisos a la hora de la confrontación que existe
en el país.
Insistimos, desde el
Estado no hay una comprensión real del fenómeno de la comunicación
popular, alternativa y comunitaria. No existe una política definitoria
en torno a la importancia y trascendencia de este movimiento social.
En torno a la comunicación
popular hay mucha retórica. Aparentemente, no se pone en duda la significación
de la comunicación alternativa y comunitaria. Sin embargo, en los hechos
y en la práctica hay quienes nos niegan y asumen una posición obstaculizadora”.
Rechazamos SNCPAC
“Esta posición se
expresa en la intención de querer conformar el Sistema Nacional de
Comunicación Popular, Alternativa y Comunitaria (SNCPAC).
Aplaudimos la iniciativa
del Gobierno y del Estado de conformar el Sistema de Información de
los medios oficiales, que son medios del Estado. Pero, rechazamos la
idea, siquiera, de conformar un SNCPAC. En el debate que proponemos
eso debe ocupar un punto de primer orden.
La comunicación popular
ha logrado un gran desarrollo en Venezuela y eso se refleja en la maravillosa
alianza que ha establecido con los estudiantes de comunicación social
y consejos comunales. Se ha hecho presente un nuevo movimiento social
insurgente que tiene un programa, un planteamiento, una visión, una
concepción acerca del país y la comunicación en Venezuela. En nuestro
caso tenemos la propuesta de la Misión Comunicación con la que se
aspira involucrar a todo el pueblo en el quehacer comunicacional y que
se exprese en la consigna ¡Construyendo un País de Comunicadores!
Nos preguntamos, ¿de
qué se trata? Se trata de repetir modelos de los intentos de transformación
sociopolítica que se han adelantado en otras partes y otros momentos
y han fracasado; fracaso cuyas causas son atribuidas a la naturaleza
abarcante del estado Estado. Tomemos los casos del Estado soviético
y el Estado en los países de Europa Oriental, donde ese Estado copó
todos los espacios de la sociedad y logró posesionarse de todas las
expresiones organizadas del pueblo. Lejos de constituir un avance, eso
significó un estancamiento, un retroceso, que llevó al traste, junto
con otros factores, la construcción socialista.
Nosotros frente al Estado
tenemos una posición clara y definida. Hemos dicho que se estamos ante
un Estado heredado y preñado de contradicciones; lo heredamos tal cual
lo concibió la Cuarta República y sus antecesores. Es un Estado burgués
en el que converge una condensación de fuerzas concebidas a imagen
y semejanza de la Cuarta República y en función a sus intereses.
Eso se evidencia en la presencia de una quinta columna por los vicios
y deficiencias que se vienen arrastrando. El pueblo no consigue mejores
respuestas del Estado por todos estos factores. Entendemos los intentos
transformadores que se han propiciado del aparato del Estado pero, si
dudas, perdura la naturaleza cuartarepublicana.
Debemos articular una
política estratégica para definir una relación con el Estado. Que
quede claro: somos aliados, sin ambigüedades ni cortapisas, del Gobierno
porque esta identificado plenamente con los intereses del pueblo y los
sectores explotados y requiere del concurso de todos los sectores que
tenemos clara la necesidad de la transformación revolucionaria. Pero,
tenemos esa posición clara y por eso no vamos a aceptar que ese Estado,
que esta penetrado por la quinta columna y muchos de cuyos integrantes
responden a la política imperial, pretenda asumir el control del movimiento
social.
Los movimientos obrero,
campesino, estudiantil al igual que otros movimientos sociales han jugado
un papel extraordinario en la historia contemporánea de Venezuela.
Estos sectores no pueden ser asumidos por el Estado, así esté comandado
por el Presidente Chávez. De la misma manera, el movimiento social
de medios alternativos y comunitarios tampoco puede ser absorbido.
Debe prevalecer una relación
dialéctica, constructiva, de apoyo; nunca de control. Es necesario
que los movimientos sociales mantengan su autonomía porque la concepción
estratégica del socialismo apunta hacia la extinción del Estado. Claro
está, eso no puede, ni debe ocurrir en este momento.
En los actuales momentos
lo que necesitamos es un Estado fuerte para enfrentar al enemigo; así
como a un pueblo fuerte y organizado para que vaya sustituyendo al Estado”.
RECUADRO
Constituido el núcleo promotor del
MoMAC – Caracas
En el contexto de la
Asamblea se procedió a conformar el núcleo promotor del Movimiento
Social de Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC) en Caracas, quedando
integrado por los compatriotas: Jaime Fleitas, del Colectivo Somos Ambiente
y del quincenario …Y Ahora; Obdulio Araujo, del Colectivo Caracola
y fotógrafo; Glenda Angulo, destacada activista social e insigne pregonera
de la prensa alternativa; Alejandra Milano, comunicadora social y el
caricaturista Niso Rebolledo. Este equipo al ser juramentado asumió
el compromiso de impulsar el programa y el plan de acción del MoMAC
para la región capital, enmarcado naturalmente dentro de la propuesta
de la Misión Comunicación que se resume en la idea – fuerza CONSTRUYENDO
UN PAÍS DE COMUNICADORES