Conspiración petrolera contra Venezuela

EEUU ha emprendido una guerra petrolera contra Rusia, Irán y Venezuela. Para ello planificó cuidadosamente durante casi dos años la producción masiva de petróleo y gas por el fracking de esquisto, mediante el financiamiento a más de 600 medianas y grandes empresas que disponen de esta tecnología y equipos. Requirieron perforar pozos entre 6.000 a 9.000 pies para inyectar grandes cantidades agua de los acuíferos del mismo subsuelo, con elementos químicos añadidos. De esta manera fracturan la roca subyacente con esa agua a altas presiones que superan las 3.000 libras por pulgada cuadrada. Luego por decantación interna a modo de una torre de fraccionamiento con la roca fracturada, obtienen el petróleo que llaman shale oil. El petróleo de esquisto shale oil es diferente al petróleo crudo en las lutitas petrolíferas tight oil según lo apunta la Agencia Internacional de Energía.

Por tanto este petróleo del fracking de esquisto es un petróleo no convencional producido a partir de fragmentos de roca de pizarra bituminosa por pirólisis, hidrogenación, o disolución térmica. Estos procesos químicos transforman la materia orgánica dentro de la roca en petróleo sintético y gas. El petróleo resultante se puede utilizar inmediatamente como combustible o actualizarse para cumplir las especificaciones para ser refinado mediante la adición de hidrógeno y la eliminación de impurezas tales como azufre y nitrógeno. Son refinerías que podríamos llamar mejoradoras de crudo parecidas a las que tenemos en la Faja del Orinoco pero con un proceso también parecido al HDH de patente venezolana por Intevep de la anterior PDVSA. Los productos refinados se pueden utilizar para los mismos fines que los derivados de petróleo crudo convencional.

Este procedimiento es de altos costo, estimado superior a los $ 80 por barril obtenido. Para ello han utilizado muchos bancos financiados de manera muy organizada desde varios de los 12 grandes bancos de la Reserva Federal FED como por ejemplo Bank of America, JP Morgan, Well Fargo, etc. Este financiamiento supera los $ 40 por barril de ese shale oil y gas obtenidos. Pero estos yacimientos son de corta duración por las existencias de ese petróleo dentro de las capas de roca pizarra del subsuelo. Algunos de estos yacimientos tienen apenas 3 meses de vida y significa una gran pérdida para esas empresas de fracking de esquistos. De hecho algunas se han acogido a la Ley de Bancarrota cerrando operaciones. Tampoco les importó a los estrategas de la conspiración petrolera los daños colaterales al ambiente que ocasiona el fracking, generando pasivos sociales muy altos para sus conciudadanos que residen en esas regiones donde se explota el shale oil.

El financiamiento de producción de petróleo de esquisto es mucho menor comparado con los gastos militares de una guerra convencional, y menos traumáticos. Por ello el financiamiento del plan conspirador petrolero no solo persigue bajar los precios internacionales de los marcadores petroleros tradicionales, sino tiene el objetivo de fortalecer temporalmente al débil dólar. Los objetivos pues son debilitar las monedas y economías de Rusia, Irán y Venezuela, porque producen mucho petróleo. Hemos visto que ni a Rusia ni a Irán les hace mella esta conspiración petrolera, porque cuentan con otros ingresos diversificados que esas naciones tienen. En otros rubros producen suficiente para atender sus gastos presupuestarios de funcionamiento y no depender exclusivamente de las exportaciones petroleras como Venezuela de hecho si lo es. Concluimos pues que Venezuela es el principal objetivo colateral de esa conspiración petrolera estadounidense.

Venezuela ha sido y es muy molesta para los intereses estadounidenses en la región, porque destruyó la hegemonía en su anterior patio trasero que son los países de la CELAC. No es un secreto las intrigas políticas entre ambos gobiernos que han ocasionado la ausencia de embajadores de cada nación en la otra. Por esta razón Venezuela es un gran objetivo político de EEUU, para ellos posesionarse de las grandes reservas petroleras. Esto es básico para la subsistencia del aparato industrial estadounidense aunque no lo digan ni reconozcan ellos. Ya los EEUU declararon que perseguían eliminar a Petrocaribe. Para ello requiere eliminar al gobierno venezolano que no atiende los intereses de la hegemonía estadounidense. Así lo estimaron los estrategas de esta guerra petrolera para de paso con este ejemplo recuperar nada más y nada menos que a Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay. Sus intereses están sobre todo y para eso van con todos los hierros a arrollarnos económicamente.

La Reserva Federal FED que no es gubernamental sino privada, recibe y ejecuta órdenes de los estrategas de la guerra petrolera para inundar el mercado interno de los EEUU con 5 a 8 millones de barriles diarios y de esta manera cortar discretamente la importación de petróleo para EEUU. Pero el principal objetivo colateral es Venezuela para quitar al gobierno actual. Aunque esta estrategia atenta contra las propias empresas petroleras en suelo estadounidense, a ellas las convocaron y recibirán financiamiento para cubrir las pérdidas que puedan generar de manera transitoria. Por supuesto parte son parte protagónica de esta conspiración petrolera los países OPEP pro estadounidense como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, a cambio de protección militar de EEUU para sus coronas o monarquías. Estos países de OPEP no quisieron reducir las cuotas de producción y postergaron hasta finales de este año la próxima reunión ordinaria de OPEP.

La Reserva Federal de los EEUU siempre ha tenido la potestad de generar o fabricar dinero a partir de la deuda, por tanto ese dinero no afecta el PIB interno de los EEUU porque lo pasan directo a la deuda externa que ya supera los 17 millones de millones de dólares, cantidad esta también superior al PIB de los EEUU, causa principal de la debilidad del dólar y al próximo colapso anunciado por los mismo expertos y economistas estadounidense. Los conspiradores petroleros de EEUU requieren aproximadamente un año de plazo para fortalecer temporalmente al dólar, debilitar a Rusia e Irán y colateralmente quitar al gobierno venezolano. Ese sería el costo del financiamiento para esta guerra petrolera no convencional para bajar el barril petrolero y matar varios pájaros de un tiro.

Hay que agregar a los costos de esta conspiración petrolera, el costo de la guerra económica interna en Venezuela a través de la oposición política con sus tentáculos, bancos, empresas privadas y el financiamiento para los infiltrados en gobierno y a los de extrema derecha desestabilizadores violentos ya también conocidos por todos. Estos costos son ínfimos para los resultados que esperan: ponerle la mano a la mayor reserva petrolera del mundo a 4 días de viaje marítimo de las costas estadounidenses.

Podríamos estimar los costos de esta conspiración petrolera para los fines mundiales anotados. El petróleo por fracking cuesta aproximadamente $85 y el precio del barril actual es $40. Esto significa que aumentando la producción interna de EEUU en 8 millones de barriles diarios y eliminar la dependencia de petróleo extranjero, costaría aproximadamente 131 mil millones de dólares en un año. Con esto fortalecen el dólar, demostrando que el dólar depende del precio del barril producido en EEUU. Por la inmensa deuda estadounidense, el dólar se ha debilitado perdiendo confianza para el comercio internacional, y perdiendo mercados donde se utiliza como divisa comercial. Sabemos todos que China desplazó a los EEUU al segundo lugar en el ranking de potencias económicas por su PIB.

Entonces esta inversión de 131 millardos de dólares es menos del 15% de los gastos militares enormes que tienen los EEUU. El poderío militar ha sido el soporte indirecto del dólar. EEUU por su enorme deuda tienen que reducir sus gastos militares para mantener su condición hegemónica. Además con esta relativa baja inversión, colateralmente desestabilizan a Venezuela porque reducen en un 60% los ingresos petroleros que son el 97%. Indudablemente el gran premio es la joya de la corona, Venezuela.

Internamente los EEUU financian la guerra económica en Venezuela para por otro flanco atacar la estabilidad democrática conjuntamente con el concurso de la incompetente oposición que siempre ha sido parásita del erario público. Los conspiradores internos venezolanos justifican su acción porque tiene amplio respaldo político de Washington. Esos costos son mínimos frente a los calculados para cubrir las pérdidas de la producción de petróleo de esquisto shale oil.

Para quitar Petrocaribe, otro objetivo colateral, premiaría a las empresas del grupo de las 7 hermanas, porque retornarían a ganar mucho dinero en la intermediación de la venta de crudo y productos al CARICOM y Centroamérica. Entonces rinde aún más la inversión en el fracking porque compensarían el castigo de los bajos precios de venta temporal de petróleo a esas empresas petroleras estadounidenses.

¿Cuáles son nuestras armas contra esta conspiración petrolera que amenazan a nuestro país?

La principal arma para enfrentar esta conspiración petrolera es vender nuestro petróleo en bolívares oro. Ese es el camino.

Es perentorio instalar en Guayana una refinadora de oro monetario para producir oro de las minas de Las Cristinas y de El Callao. Requerimos una producción mensual de 10 toneladas de oro monetario. De esta manera incrementamos las reservas auríferas que tenemos actualmente en 367 toneladas. Para implementar el bolivar oro requerimos acudir al apoyo del sistema de validación ruso MER de las transferencias electrónicas para las compras que requiere Venezuela.

Vender el petróleo en bolívares oro significa deslindar nuestra economía del débil dólar. Muchos economistas y expertos estadounidenses han dicho que están próximos a otro colapso del dólar, muchísimo mayor que el de 2008 es para 2016. Continuar con los planes de expansión de producción petrolera a 6 millones de barriles diarios. Implementar los planes de producción de gas licuado y distribución de gas natural. Apalancar la Petroquímica en derivados y establecer industrias del procesamiento de gas para obtener plásticos.

Hace falta cerrar filas para sobrepasar los próximos 6 meses de baja de ingresos y lamentablemente recortar gastos muchos de ellos necesarios. Hay que cobrar facturas petroleras o monetizar esas acreencias. Es necesario el apoyo de Rusia y China, así como el apoyo de las naciones de este hemisferio a quienes Venezuela ha ayudado generosamente. El suministro alimentario es prioritario. No podemos contar ayudas de los EEUU porque son ellos quienes nos atacan, a pesar de las ayudas que otorgamos al pueblo estadounidense a través de CITGO durante los severos inviernos del Norte. Nos referimos al heating oil o combustible para calefacción para las calderas de los edificios de los barrios pobres de NY.

Atraer inversiones para generar divisas no petroleras es necesario para diversificar la exportación no petrolera. El bolívar oro de 1/10 de onza troy, sería una moneda muy sólida y atraería muchos capitales que quieran salvar su valor ante la anunciada caída del dólar. Porque el oro siempre ha subido. Desde 1944 que tenía un valor de $35 por onza troy hasta el pico de $1845 de la onza troy de 2014 podemos ver la caída del dólar frente al oro. Las bolsas mundiales muestran como tienen represado el valor del oro entre los $1200 a $1300 por onza troy para no debilitar más al dólar. Pero esta es una cuestión temporal. Mientras tanto el dólar se ha devaluado frente al oro de manera sostenida e importante. Los EEUU no tiene oro, nosotros sí lo tenemos, somos la segunda mayor reserva de oro del mundo.

Al iniciar la venta de crudo en bolívares oro, comenzaríamos a recibir capitales repatriados buscando mayor seguridad que el dólar ante el próximo colapso que anuncian los mismos expertos y economistas estadounidenses. Dicho colapso sería según ellos mucho mayor que la caída del dólar en 2008 y arrastraría a muchas economías dolarizadas al foso de la bancarrota. Dicen los pronosticadores de oficio que el dólar explotará el próximo 2016. Por tanto vender nuestro petróleo en bolívares oro es la única salida a la crisis económica actual que tenemos los venezolanos.

Deslindarse del dólar con el bolivar oro como moneda divisa de venta de nuestro petróleo es urgente, estratégico, nacionalista y la mayor expresión de nuestra soberanía para recuperar las pérdidas por devaluaciones y fuga de capitales. Ante el próximo colapso del dólar, la repatriación de los grandes capitales venezolanos buscando seguridad y mayores rendimientos, sería inmediata. Estos inmensos capitales apalancarían de paso el respaldo a nuestra divisa y atraerían grandes inversionistas para producción diversificada en nuestro país.

No podemos olvidar que desde el primer gobierno de Jose Antonio Páez en Diciembre de 1830, los EEUU lo conminaron y de hecho lograron establecer el dólar como moneda oficial de Venezuela. No tenía moneda propia Venezuela en esa época, pero los EEUU sabían que había mucho oro en El Callao. Tenemos en colección en el BCV las célebres morocotas de 20 dólares oro de los EEUU acuñadas con oro de El Callao. Esas morocotas acuñadas cuando Jose Tadeo Monagas 1851 se las llevaban a California para decir que allá había oro, pero el fin era entusiasmar a los colonos de la costa Este para que atravesaran el inmenso territorio estadounidense hasta la costa Pacífica. De hecho esa estrategia les funcionó y así colonizaron California y la anexaron a los EEUU.

Venezuela fue objetivo por parte de los EEUU del oro antes del petróleo. Varias veces durante el siglo XIX se estableció el dólar oro como moneda oficial de Venezuela hasta 1843. Con la llegada de Guzmán Blanco en 1870 el General Jacinto Pachano era el inspector de la Casa de Monedas de la época. El Pachano valía 102 bolívares oro mientras que la morocota de 20 dólares oro, valía 100 bolívares oro. También se acuñó el fuerte de plata que llegamos a conocer como moneda de circulación cuando Perez Jimenez. Sugiero leer un viejo artículo que habla de los orígenes del bolívar como moneda. http://www.aporrea.org/actualidad/a11199.html

Requerimos mucha disciplina para implementar la venta del petróleo en bolívares oro y así enfrentar la conspiración petrolera y la guerra económica interna. Disciplina es algo que nos falta a los venezolanos, porque tradicionalmente la gerencia por crisis ha sido nuestro estilo errado de administración desde siempre. Reconocerlo es el primer paso para organizar nuestra economía, divorciada por supuesto de las prácticas neoliberales del FMI, BM y BPI.


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Jairo Larotta


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