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De antemano consideramos que la idea de raza es un invento social, humano, producto de las relaciones sociales, históricas, que está relacionado en sus inicios con la constitución de las relaciones sociales de dominación colonial y que es uno de los elementos por excelencia naturalizador y legitimador del orden mundial imperial del capitalismo.
El actual proceso de globalización capitalista tiene sus inicios en la constitución de América y con la conformación del capitalismo colonial/moderno e ideológicamente eurocéntrico. La constitución del este nuevo patrón de orden mundial estuvo caracterizado por una clasificación mundial de la población humana en base a la idea de raza, y que expresa la experiencia de la dominación colonial llegando a ser uno de los elementos claves en la constitución del sistema capitalista. Tanto las poblaciones humanas como los territorios, es decir, el trabajo humano y los recursos naturales, fueron y están organizados hoy en día en base a la dominación racista del capitalismo. El sometimiento de nuestros pueblos a manos de las potencias imperiales y de las burguesías criollas de América y África ha sido y es un hecho palpable hoy en día.
La idea de raza no tiene relación alguna con la estructura biológica de los seres humanos. Una cosa distinta es la de identificar los rasgos fenotípicos que se hallan en el código genético de las personas y que básicamente responden a procesos históricos adaptativos de la especie como tal a su entorno y otra cosa es establecer y naturalizar las diferencias sociales en base a esta idea. No se niega la diferencia, porque sería un absurdo disparate liberal. Como marxistas debemos develar como es que históricamente y socialmente se construye la diferencia, con una intención práctica: acabar con ella. Cabe acotar que los rasgos fenotípicos no tiene relación alguna con los procesos biológicos del organismo humano y mucho menos los procesos neurológicos y mentales.
El racismo es hijo del capitalismo y viceversa. La idea de raza se inicia como elemento fundante del proceso histórico conocido como la Modernidad. La raza es, pues, una categoría propia de la modernidad. De seguro tuvo sus orígenes en la primera referencia constitutiva de la diferencia en base a las características fenotípicas que diferenciaban a los conquistadores de los conquistados. Las relaciones sociales que se establecieron y se formaron en base a dicha idea dieron origen a una nueva gama de identidades sociales que históricamente nacían con el proceso de conquista y de colonización: indios, negros, mestizos, mulatos, pardos entre otras más categorías que naturalizaban el nuevo orden que se estaba constituyendo, legitimando de esta manera la construcción de la diferencia. Del lado de los conquistadores se elaboraron nuevas identidades que expresaban ya una connotación fundamentalmente racial: español y portugués, que más tarde se redefinió como europeo. Al inicio estas diferencias creaban la identidad en base a los lugares de pertenencia geográfica ubicando los países o regiones de origen. Cuando estas relaciones empezaban a tornarse en relaciones de dominación al iniciarse el proceso feroz de conquista, estas empezaron a constituirse en jerárquicas dándoles posiciones de superioridad e inferioridad a los lugares y a los roles sociales que se imponían como nueva modalidad del orden de dominación colonial universal. La raza fue establecida como la nueva herramienta mediante la cual se estableció la clasificación social de la población humana en el mundo.
GENOCIDIO CAPITALISTA EN NÍGER
La civilización que ha construido la Burguesía es lo más inmoral e irracional que se halla conocido historia de la humanidad. Inmoral por su injusticia estructural inherente a la dominación y la explotación que condena a las grandes mayorías humanas a una vida de miserias y sufrimientos sin horizontes. Irracional porque la voracidad de la explotación y la estructura super-consumista está destruyendo las bases materiales (ecológias y sociales) que sustentan la vida en el planeta. Hoy el sistema capitalista trae como consecuencia un genocidio en el Sahel, mejor conocido como Níger, en donde más de tres millones de personas, entre las que se encontrarían 800.000 niñas y niños amenazados por el hambre y la desnutrición, están muriendo y muy probablemente moriran prodcto de organizar la vida colectiva bajo el capitalismo.
Las poblaciones humanas del África sometidas históricamente bajo una dominación racial-capitalista hoy sufren las consecuencias de esta imposición. La situación mundial es extremadamente grave y peligrosa para la vida en el planeta.
Aceptando la estadística capitalista del PNUD, en el sentido de sus fundamentos conceptuales, el Níger es el segundo país mas pobre del planeta. Sin embargo, es un país que cuenta de recursos naturales como el uranio, lo que lo convierte en una presa de rapiña para las empresas transnacionales que se dedican a la exploración de yacimientos petroleros.
Al igual que otros Estados africanos, Níger ha sometido su económica y población a las políticas dictadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial desde hace dos décadas y con los para nada novedosos resultados. Además de esto Níger dedica mas de un cuarto de sus ingresos al pago de la deuda externa, lo que supera el presupuesto dedicado a la cobertura de servicios sociales como educación o sanidad (PNUD). En la hipócrita cumbre del club de la rapiña neocolonial, mejor conocido como el G-8, se incluyó a Níger en la lista de países que “van a ser favorecidos” con reducciones parciales de su deuda externa. Se le ofrece al país un aminoramiento de “su deuda” y una extensión de la “ayuda financiera” (nueva deuda), condicionada al seguimiento de las políticas económicas conducentes a la privatización, liberalización, control del gasto público y, sobre todo, a la aceleración del comercio como elemento primordial para el crecimiento económico. Tamaña hipocresía del imperio capitalista. Deberían empezar por reconocer la deuda de siglos de saqueo que las potencias imperiales tienen con los pueblos del África y no al revés. Claro, esto no va a ocurrir jamás de jamases. Todas las cuasas que se hallan detrás de crisis como la que amenaza a Níger y que pone en situación de alerta países como Mali, Mauritania y Burkina Fasso, por nombrar países de la región con una tendencia similar, tienen nombre y apellido: CAPITALISMO.
Hoy en los EEUU se pone en evidencia la conformación racista del dominio capitalista en sus propias fronteras. Hemos dicho algunas cosas acerca del genocidió estructural, propio e inherente al capitalismo que se está llvando a cabo en Níger. Al respecto de Katrinina sólo nos atrevemos a hacer una pregunta: ¿Si la tragedia huibiese sido en Beverly Hills que habría sucedido?
¿QUE HACER?
El racismo es uno de los productos más genuinos del capitalismo como forma de control y dominación del trabajo humano y de las grandes masas humanas clasificadas bajo este patrón. La tarea más inmediata para el proletariado mundial consiste EN LA ABOLICIÓN DEL DOMINIO BURGÚES mediante la movilización permanente del pueblo y los trabajadores en función de sus objetivos de clase. Planteamos la REVOLUCION SOCIALISTA como único camino histórico de superación a la explotación del capitalismo racista. Siguiendo a Engels, “en la actual fase presente del capitalismo, en que la clase explotada y oprimida -el proletariado- no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime -de la burguesía- sin emancipar para siempre a la sociedad entera de la opresión, la explotación y las luchas de clases (Prologo de Engels a la edicion alemana del Manifiesto de 1883)”. Hoy en día tenemos una situación en la que está en juego el destino de la humanidad. No es sólo una parcela de la explotación lo que hay que destruír, sino TODA FORMA DE EXPLOTACIÓN Y DOMINIO. La confrontación de hoy es muchisimo más compleja y difícil, dado que la capacidad militar de destrucción de la Burguesía hace aun más peligrosa la lucha, pero no hay otro camino. Entre Reforma y revolución no hay intermedios.
Si no hay una Revolución Socialista inmediata en el periodo histórico en el que vivimos en los actuales momentos la humanidad entera y la vida misma en el planeta están amenazadas por una catástrofe sin parangón en la historia conocida. Toda la civilización humana, explotados y explotadores, está amenazada por la extinción al destruirse las posibilidades de reproducción de la vida en el planeta por la voracidad del modelo de explotación. Acabar con la explotación capitalista es lo más inmediato para el proletariado mundial...
*Miembro del Comité Nacional Impulsor del Partido Revolución y Socialismo (PRS) revolucionysocialismo@gmail.com
prs_venezuela@yahoo.com
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